viernes, 16 de mayo de 2008

Palacio de Carlomagno en Aquisgrán



Como hoy ya estamos en fin de semana, vamos a aprovechar para viajar fuera, a un lugar muy especial para los amantes del arte. Vamos a viajar hasta Alemania, a la antigua ciudad de Aquisgrán. Visitaremos allí el Palacio de Carlomagno, o al menos lo que queda de él. Se trata de uno de los artículos que incorporé a la Wikipedia en castellano mientras allí estuve, traducido de la Wikipédia fracesa, donde es artículo destacado, es decir, uno de los considerados como los mejores allí. Uno siempre iba postergando por pereza el necesario último gran repaso, así como la adición de bibliografía en castellano.

Empezaremos por decir que, sin que sepa el porqué, Aquisgrán es una de las ciudades que desde siempre me han atraído. Tal vez sea porque, sin dejar de ser lo que es, acepta que cada cual la llame como quiera. Así, empezaron por llamarla Aquisgranum los romanos (de aqua, agua, en razón de sus termas), siguieron los germanos (entre ellos los francos) llamándola Aix y luego Aachen, para adaptar su nombre en lenguas latinas: Aix-la-Chapelle en francés, Aquisgrana en italiano, Aquisgrà en catalán o Aquisgrán en castellano, sin olvidar Aquisgran en aragonés (otro artículo para crear). Todos ellos, a su manera, rindiendo un homenaje al primitivo nombre latino.

Los romanos, con motivo de la existencia en el lugar de una termas, crearon allí, vaya usted a saber si sobre la base de una antigua aldea de las tribus belgas que habitaban la región (parientes muy cercanos de los suessetanos de nuestras Cinco Villas), un primer asentamiento, que creció y evolucionó desde un campamento legonario hasta albergar un palacio, destinado a acoger al gobernador de la provincia romana o incluso, si se terciase, al propio emperador.

Con la llegada de los años oscuros que siguieron a las invasiones germánicas y al hundimiento del Imperio, el lugar seguramente fue más o menos abandonado, quedando en ruinas su palacio y el resto de los edificios.

A finales del siglo VIII, los primeros monarcas pipínidas iniciaron obras en el lugar, con la idea de que se convirtiese en uno de los muchos lugares en los que la corte franca se albergaba durante un reducido espacio de tiempo, hasta agotar las escasas reservas de alimentos del lugar, para luego desplazarse hacia uno nuevo.

Sin embargo, según nos cuenta Eginardo, el biógrafo (y yerno, no hay que olvidarlo) de Carlomagno, éste decidió instalarse en el lugar en forma casi permanente, atraído por el alivio que le podían suponer las aguas termales del lugar para sus dolencias reumáticas, aunque no menos por los placeres relativos a la caza que le podían suministrar los frondosos bosques de la zona, sin olvidar que su reino había iniciado una etapa de guerra continuada, con características de auténtico genocidio, con sus primos los sajones, otro de los grupos germánicos, y Aquisgrán se hallaba lo suficientemente cerca del teatro de operaciones como para poderlas seguir muy de primera mano.

Se inició así la contrucción de una auténtica joya arquitectónica, construida en el llamado estilo de la Arquitectura carolingia, que no es sino uno de los diversos estilos de la Arquitectura prerrománica. Por cierto, en ese mismo estilo está construida la primera fase de nuestra iglesia de San Pedro, en Siresa, de la que pronto hablaremos también.

Como ya tenemos el texto de la Wikipedia para seguir las vicisitudes del monumento, no os entretendré más, y os reenviaré a leerlo allí, aunque veo que alguna de sus imágenes ha desaparecido. Sólo os recordaré que lo que ha llegado hasta nosotros, la llamada Capilla palatina, ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Y, para quien le apetezcan temas de mayor proximidad histórica, puede consultar uno de mis primeros artículos en Wikipedia: la batalla de Aquisgrán, en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial (al que, por cierto, le haría falta un buen repaso, no deja de ser una de mis obras de juventud...).

Que disfrutéis de la lectura, buen fin de semana.

Nota: para los créditos sobre la imagen, véase en Commons su página de descripción.

5 comentarios:

Fernando Samitier dijo...

Felicitaciones Manuel!!! Hermoso trabajo al que le dedicaré el tiempo que se merece para leerlo e instruirme.
Un fuerte abrazo desde Talca, Chile

Manuel Trujillo Berges dijo...

Un abrazo, Fernando. Ya le tocará el turno a Petilla, ya...

Luis dijo...

Bueno, bueno, creo que viene siendo más útil este blog que la wiki. Un abrazo.

Hispa dijo...

Lo prometido es deuda...
http://elojodeltuerto.com/?p=133
Aunque ahora que recuerdo, no estoy seguro de haber prometido nada... ¡Cabeza la mía, oyes!

Manuel Trujillo Berges dijo...

Gracias por tus comentarios, Luis. Iré desgranando por aquí algunas cosillas que guardo en la cartera...

Para Hispa, vaya pedazo de trabajo que has hecho en tu blog sobre Arminio... Lo leeré con mucha calma, que se lo merece. En un primer vistazo parece más que prometedor.