lunes, 9 de junio de 2008

Mitos genealógicos: Apellidos y escudos de armas

Hoy vamos a hablar de una de las tonterías que corren por Internet, y de las que unos cuantos aprovechados sacan tajada explotando la falta de conocimientos de los incautos que piquen. Es uno de los mitos genealógicos.

Sí, vamos a hablar de los famosos escudos de armas, esos que la mayoría del gran público cuando se le dice que uno es genealogista te preguntan siempre por el escudo de armas de su apellido.

Para empezar, lo primero que debe tenerse en cuenta es el origen de los escudos. En su momento, en una época en la que no había uniformes y en medio de una batalla uno no podía saber si el que blandía una espada frente a él era un amigo o un enemigo, los escudos aparecieron como una forma de identificar a los miembros de la mesnada o casa de un noble, de forma que al ver el dibujo (las armas heráldicas) pudiera uno evitarse liarse a trompazos con un aliado, en lugar de aprovechar el tiempo para zurrar la badana a un enemigo. De este modo, lo más fácil es que el escudo de armas reflejase el nombre o el apellido del señor, lo que hoy se conoce como armas parlantes, ya que nos dicen el apellido de su titular. Así, por ejemplo, un López podía decidir tomar un emblema heráldico en el que estuviese representado un lobo. Para quien no caiga en la cuenta, López o Lope latinizado se escribía Lupus, que es el nombre del lobo en latín, y es justamente el origen etimológico del apellido López. Otros preferían tomar como emblema familiar algo alusivo a la fiereza, como un león, a la agilidad e inteligencia no reñida con la fuerza, como un guepardo o un águila, etc, etc.

En esa primera y primitiva etapa cualquiera que mandase una mesnada de hombres podía tomar por su cuenta y riesgo cualquier escudo, pero muy pronto la cosa, como siempre sucede, fue asumida por la realeza, de forma que la concesión de un escudo de armas pasó a ser privilegio regio o, al menos, regulado para quedar en manos de un reducido grupo de personas. Se creó así la figura del encargado de dar fe del uso de un escudo, así como de concederlo o sancionar su uso en nombre del rey, y los armoriales o catálogos de escudos existentes.

Como es lógico, el uso del escudo era privativo de una persona concreta, que transmitía a sus descendientes, con lo que el apellido no era trascendente en absoluto, más todavía en una época en la que el uso del apellido tampoco estaba regulado y no era infrecuente que un hijo portase apellido distinto del paterno, a veces el del abuelo materno, a veces el de un pariente lejano o amigo, a veces el que le parecía a capricho de su padre.

La vanidad y las ansias de aparentar, algo muy humano, hicieron que muchas familias afirmasen estar emparentados con familias nobles, sea porque compartiesen el apellido, sea porque contasen con el dinero suficiente como para poder comprar falsos testigos que afirmasen su vinculación.

Pero en cualquier caso, los armoriales de estas épocas son ahora utilizados por los sacacuartos sin escrúpulos para explicarle al señor Juan García Sánchez que es decendiente de don García Sánchez y que le corresponde usar tal y cual escudo....

Pues va a ser que no. De hecho, si cualquiera hace uso de un escudo de armas que no le corresponde lo que está haciendo es un delito. Y para hacer uso legalmente de un escudo de armas hay que demostrar, con la documentación adecuada y mediante el correspondiente árbol genealógico, que se desciende de alguien autorizado al uso de ese escudo de armas. Y eso no es rápido ni barato, así que nada de confiar en que por 100 eurillos del ala nos van a dar nuestro escudo de armas del apellido...

Así, no existen escudos de armas de apellidos, sólo escudos de armas de familias, lo que explica porqué un apellido puede tener decenas de escudos y otro ni uno solo.

Para terminar, ¿es fácil encontrar antepasados con escudo de armas?. Bueno, yo ya he encontrado media docena, para mis líneas familiares, y seguramente seguiré encontrando más. Tengo hasta ahora los Trujillo, los Berges, los Diest, los Jordán, los Alastuey, y sospecho que pronto caerán los Beamonte, los Luna, los Martínez de Luna, etc, etc. Tiempo al tiempo... No tiene porqué ser diferente en tu caso, ni mucho menos, así que si te decides a trabajar en tu propio árbol podrás saberlo.

14 comentarios:

Hispa dijo...

Desde luego, la heráldica tiene su interés para el estudio de la Historia medieval, pero ir más allá... hay que ser "esnob" (que diría el pájaro) o mejor aún, un creído de narices.
Yo te puedo decir cual es el escudo de armas de mi familia: Tiene entrecruzazdos un arado y una azada, porque mis antepasados, como los de la inmensa mayoría, fueron unos pobres jornaleros muertos dee hambre.
De lo cual me enorgullezco más que si procediera de la mismísima Casa de Anjou, claro.

Manuel Trujillo Berges dijo...

Ahí discrepamos, Hispa. La Heráldica, tomada seriamente como ciencia auxiliar de la Historia es de una ayuda inmensa, y más para la realización de un estudio histórico familiar, que eso es ni más ni menos que un árbol genealógico.

Por otro lado, el hecho de poseer antepasados nobles no le hace a uno mejor o peor persona, ni mucho menos, y va errado quien eso piense.

Yo tengo familiares que aparecen en los libros de Historia, de los que me siento orgulloso, y antepasados que pastoreaban sus vacas en el valle de Ansó, de los que no estoy menos orgulloso. En cualquier caso, como al menos el 10-15% de la poblacón aragonesa era de condición infanzona, no es ninguna rareza el tener antepasados infanzones; incluso había privilegios generales de infanzonía para los nacidos en ciertas localidades, como Tauste o Sos del Rey Católico. Hoy eso no sirve para nada, pero en sus tiempos servía para eludir el pago de ciertos impuestos y para obtener beneficios colaterales, como el de estar exento del sorteo o quinteo para la prestación del servicio militar, en una época en la que el que se iba a prestarlo, si regresaba, era al menos mutilado...

Para terminar, no descartes descender de los mismísimos Anjou, Hispa... Hace poco nos comentaba un genealogista argentino que había constatado que buena parte de los peones de las haciendas de su tierra era descendiente de la más rancia nobleza española...

Hispa dijo...

Nada más lejos de mi intención que hacer de menos a los descendientes de nadie, y mucho menos a los tuyos. XD
Lo que pasa es que en estas tierras del Sur la nobleza aún es signo de poder y abuso, y me ha dado de repente un ramalazo bolchevique al oir mentar a la bicha.
La familia de mi mujer tiene guardados títulos de nobleza y certificados de pureza de sangre (aquí por lo visto eran muy necesarios para distinguirse de la ralea judía y morisca) de algún antepasado remoto, en un pergamino más hecho polvo que los manuscritos del Mar Muerto. Entre ellos dicen que: "de padres ricos, hijos señoritos y nietos pordioseros". Como quiera que ellos son la cuarta generación, supongo que saben de qué hablan.

Manuel Trujillo Berges dijo...

Bueno, se me ha colgado el ordenador cuando tenía redactada la respuesta, así que vuelta a empezar...

Ironizaba con que, al menos que yo sepa, carezco de descendientes, con lo que es sumamente difícil que hayan podido sentirse ofendidos por tus comentarios...

Y recordaba la anécdota que hace algún tiempo comentaba un especialista en las élites cordobesas, que se sorprendió al encontrar una ejecutoria de hidalguía correspondiente a una más que notoria familia de conversos cordobeses, con algunos rabinos incluidos...

Resulta que, tras analizar la documentación, averiguó que un apoderado de la susodicha familia se había dirigido, acompañado de una nutrida bolsa de doblones, a las montañas de Asturias o León, donde había localizado a un labriego de condición hidalga, con seguramente más don que din, como se decía antes, que tras engrasar convenientemente su memoria con el contenido de la bolsa había oportunamente recordado que cuando él era niño su abuelo, que en gloria esté, le hablaba de unos primos de hidalga condición que habían partido hacia Andalucía, y cuyas trazas coincidían (evidentemente) con lo que preguntaba el apoderado. Cargado con el peso de la bolsa (cabe suponer), el hidalgo labriego se presentó junto con el apoderado ante un fedatario público para dejar constancia escrita de su recuerdo, con lo que, tras el presumible cambio de manos de la bolsa los cordobeses en cuestión cambiaron igualmente de antepasados, olvidando los molestos rabinos para asumir unos más presentables hidalgos en las remotas montañas del norte... Y es que el papel (y antes el pergamino) lo aguanta todo...

Así que ya lo sabes, si tu mujer decide algún día hacer su árbol genealógico (algo que aconsejo siempre) vale más que confirme con otras fuentes lo que dicen los pergaminos, no vaya a ser que... Como todo documento histórico, lo que dicen debe ser siempre contrastado.

Hispa dijo...

Mucho me temo, amigo Manuel que, o bien el pergamino se termina de pudrir en la cajita, o bien terminará vendido en ebay, si es que alguien lo compra. Nuestras inquietudes genealógicas no llegan más allá de nuestros venerables abuelos.
Por otra parte, curiosa y bonita historia la que cuentas. Me ha hecho recordar un episodio de Alatriste. Supongo que la compra-venta de antepasados debía ser moneda de cambio corriente en una sociedad basada en la pureza de la sangre. Como decía Vespasiano, que era un tío rudo aunque sabio, el dinero no huele, aunque proceda de los meados.

Manuel Trujillo Berges dijo...

Pues como historiador que eres, un tirón de orejas, que eso es un documento histórico...

Si algún día te apetece hacerme un regalo, envíame copia digital, para que al menos se conserve...

Sobre lo otro, todavía hoy se ve de vez en cuando gente que por vanidad afirma descender de quien no desciende... Aunque tenía más sentido en épocas en que aunque no te gustase valía la pena comer abundante tocino...

Por cierto, aún hay familias que recuerdan que en sus casas había un jamón colgado que por tradición nunca se tocaba, quedaba para las visitas. Cabe sospechar que las tradiciones judías sobreviveron en algunas familias conversas, que mantenían las formas sin ser ya conscientes del fondo.

BARUK dijo...

Que interesante el arte de la heráldica!, siempre que encuentro un escudo de armas me veo obligada a pararme y observarlo.

Es como si los escudos heráldicos ejercieran una influencia o atracción, que me obliga a su contemplación.

Y no por la idea de que pueda pertenecer a una familia noble, sino por el significado simbólico que debe guardar, saber eso es lo que me intriga y no tanto las personas que lo utilizaban.

"...La nobleza no está en el nacimiento, ni en los modales, ni en la elegancia, sino en el alma".

Felicidades por el blog!!

Un saludo

Manuel Trujillo Berges dijo...

Hola, Baruk. Gracias por tus palabras, pero lo cierto es que ante la maravilla de fotografías de tus dos bogs sobre el románico (Salud y románico y Et in Arcadia ego) sólo puedo hacer que descubrirme... Los añadiré a mi sección de enlaces favoritos y serán de los que visitaré con asiduidad. He visto imágenes de Santa María de Uncastillo y alguna otra de la típica bailarina del maestro de Agüero (si no me equivoco esta es precisamente de Agüero).

Me interesan además porque aunque conozco bastante de arquitectura y escultura románica, cojeo bastante en pintura...

Ciertamente, la heráldica es muy interesante desde el punto de vista de la simbología, lástima que mis nociones de ese campo son por ahora muy simples... Alguna imagen irá apareciendo en el blog, entre ellas las de alguna de mis propias ramas familiares.

BARUK dijo...

Muchas gracias también a ti por tus comentarios y me alegra que encuentres de interés los blogs.

Sí, en efecto, la foto de la bailarina es de Agüero, una figuración que se repite por varios templos románicos de la zona, particularmente es una iconografía que me gusta, y creo, que a poca gente deja indiferente.

Sobre escudos heráldicos románicos, tengo algunas fotografías, pero como en un comentario anterior explicabas, las variantes de un nombre pueden ser tantas que encuentro casi imposible poder descifra muchos de ellos (aparte que no tengo ni idea, claro).

Gracias de nuevo

Salud y románico

LeticiaB83 dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
LeticiaB83 dijo...

Buenas noches Manuel,
buscando por internet el significado de mi apellido, me he topado con tu blog y la verdad que me ha interesado bastante el tema. Al final de tu comentario he visto que indicabas que tienes información de los escudos de armas de tus apellidos, y yo estaría interesada en el de Berges del cual coincidimos, ¿me podrias indicar donde lo tienes publicado? también leí que igual que unos apellidos pueden tener muchos escudos otros no tienen porque tener, y eso exlicaría lo de mi segundo apellido, Laliena, que ni sé de donde procede, nunca encuentro información al respecto. Y lo de el árbol genealógico que recomiendas, porque vale, puedes averiguar hasta los parentescos recientes, pero ¿para ir mas allá? ¿tú como lo has hecho?

Muchas gracias de antemano, y lo siento si pregunto demasiado...

Un saludo.

Manuel Trujillo Berges dijo...

Hola, Leticia. No tengo publicado el escudo de los Berges de mi rama familiar en ninguna parte, pero pueder ver su representación gráfica en la Gran Enciclopedia Aragonesa, recogido de su declaración de infanzonía que se puede encontrar en el Archivo Histórico Provincial de Zaragoza y que coincide con el dibujo que se puede encontrar en Fonz en el Archivo del Barón de Valdeolivos y que ví personalmente hará ocho o diez años. No podía ser menos porque el barón transcribió lo que halló en el mismo Archivo del que procede la imagen.

Laliena es un apellido netamente aragonés, procedente de Alberuela de la Liena; actualmente lo encontrarás en su vesión afrancesada como "Lalienne" en Francia, portado por antiguos emigrantes aragoneses a Occitania y debidamente afrancesado.

Hacer un árbol genealógico supone empeza pidiendo la partida de nacimiento de tus padres, donde se te dice el nombre y lugar de nacimiento de los abuelos; la de tus abuelos para saber los bisabuelos, etc. Cuando deja de poderse pedir por la vía del Registro Civil, hay que acudir a los Archivos parroquiales, para consultar los libros de bautismo que, si se conservan, permite llegar hasta los nacidos hacia 1575 o a veces incluso antes. Más allá es difícil, pero se puede investigar en documentación conservada en los distintos archivos, pasando en ello un buen montón de horas...

Si tienes los apellidos Berges y Laliena, es indudable que procedes de Aragón. ¿De qué zona?. Lo digo porque según la zona es posible que compartamos antepasados, algo que me sucede con frecuencia con muchos descendientes de las Cinco Villas y zonas limítrofes (Ara, Asín, Ena, Farasdués, Fuencalderas, Isuerre, Lobera de Onsella, Longás, Luesia, Murillo de Gállego, Malpica de Arba, Orés, Osia, Pintano, Riglos, Salinas de Jaca, Tiermas, Triste, Uncastillo, Urriés y Valpalmas son los lugares en los que me consta, por ahora, tener antepasados).

LeticiaB83 dijo...

Hola Manuel,

Yo vivo en Borja (Zaragoza) mi padre y mis abuelos también han vivido aquí siempre, ya bisabuelos no lo sé, supongo que sí, pero ya me informaré. La verdad que Berges por esta zona hay unos cuantos, y por la zona de Tarazona creo que también muchos. Y por otra parte, Laliena, mi madre es de Loarre, al igual lo eran mis abuelos. Los datos que me has dado de los Berges, la conocia de la misma fuente, tengo esa misma enciclopedia en casa y es la misma información, pero era por saber si se podia ampliar en datos. No coincidimos en las zonas donde has encontrado a tus antepasados, pero quien sabe, por la cantidad de sitios que me has dicho, la vida da muchas vueltas!
En fin, muchas gracias por tu ayuda, un día de estos me pongo con el árbol genealógico y por supuesto seguimos en contacto.
Un saludo,
Leticia.

Anónimo dijo...

Buenos dias:

Me gustaria preguntarle acerca del origen del apellido "Sarmiento". Segun diversas fuentes, se origino en la Batalla de las Navas de Tolosa, lo que ciertamente le da un aire tragico-romantico-medieval que me fascina.

Sin embargo, me extraña que a nadie se le hubiera ocurrido antes de esa fecha utilizarlo como apellido, del mismo modo que el resto de apellidos con origen vegetal.

¿Sabe si existe ese apellido con anterioridad a esa fecha?

Gracias!