viernes, 23 de mayo de 2008

Arquitectura bizantina



Siguiendo con la tradición implantada la semana pasada, vamos a intentar destinar la entrada de los viernes, dentro de lo posible, a un viaje lejano, y reservaremos los días entre semana para lugares más próximos. Vamos pues a viajar esta vez no a un lugar concreto, sino a un conjunto de lugares, y lo vamos a hacer a través una vez más de un estilo artístico, en este caso la Arquitectura bizantina, otra de las herencias que legué a Wikipedia en castellano, en este caso en buena parte de redacción propia.

El motivo de que os proponga este estilo es que se trata de uno de los que están en la base de nuestro arte románico, al que llega a través especialmente de la arquitectura carolingia que analizamos la semana pasada, más concretamente de monumentos existentes en la ciudad italiana de Rávena, como el mausoleo de Gala Placidia (merecería un artículo mejor, lo que era uno de mis proyectos), la iglesia de San Vital de Rávena o la basílica de San Apolinar in Classe. Igualmente tuvo influencia en una de las grandes escuelas del románico, el llamado arte normando, concretamente de su variante adoptada en la Sicilia normanda.

Como vereis en el artículo que redacté en la Wikipedia, la Arquitectura bizantina es un arte que, sobre la base de la arquitectura romana, acumuló influencias orientales, especialmente procedentes de Persia, vecina por entonces del Imperio, y de un arte que se gestó a caballo entre la zona de Bizancio, la capital del Imperio, y la zona de Palestina, Siria y resto de Oriente Próximo, zonas en las que fueron edificados los más antiguos modelos del estilo, en la llamada Primera Edad de Oro de la Arquitectura bizantina.

Por otra parte, desde su territorio de origen este estilo se extendió por todos los territorios del Imperio bizantino, incluyendo pues Italia, especialmente la capital de los dominios bizantinos allí, ni más ni menos que la ciudad de Rávena, motivo por el que es precisamente en dicha ciudad donde se encuentran los mejores y más espléndidos ejemplos de la Arquitectura bizantina en la península itálica.

Más tarde, a pesar de la desaparición en 1453 del Imperio bizantino, su estilo arquitectónico quedó tan asociado a la Iglesia Ortodoxa que alguno de sus elementos característicos ha pasado a ser uno de los propios símbolos de dicha Iglesia, como las características cúpulas abulbadas. De este modo, la arquitectura bizantina se difundió por todo el antiguo Imperio ruso, incluyendo el actual estado de Alaska, sin olvidar la casi totalidad de los Balcanes.

Para ilustrar la entrada he elegido esta vez dos imágenes: la primera es una vista de la galería superior de la iglesia de Santa Sofía de Constantinopla (véanse los créditos en Commons) y la segunda, una vista exterior de un edificio precioso, el monasterio de Voronet, en Rumania (véanse los créditos en Commons)

Buen fin de semana para todos los lectores de este blog.

2 comentarios:

M.C. dijo...

Muy interesante el artículo. Las fotos bellísimas

Manuel Trujillo Berges dijo...

Me alegro de que te haya parecido interesante, gracias por el comentario. Las fotos son de Commons, algunas de las que en su día elegí para el artículo en Wikipedia.