domingo 19 de julio de 2009

El Batallón Cinco Villas, la 43 División del Ejército Popular y la Bolsa de Bielsa




La entrada de hoy va a estar dedicada a unos hombres de nuestra comarca de las Cinco Villas a los que les tocó vivir unos momentos convulsos de la Historia de Aragón y de la Historia de España y a los que un día como hoy es más que conveniente rendirles un homenaje, 73 años después del golpe de estado militar que marcó sus vidas y sus muertes.

El día 17 de julio de 1936, el Ejército español en África se sublevó, pretendiendo derribar al Gobiro legítimamente elegido por el pueblo español en unas elecciones celebradas muy pocos meses atrás. Conectado con estos hechos, al día siguiente, 18 de julio, a las 5 de la mañana, las tropas se sublevaron en Zaragoza, ocupando militarmente las calles de la ciudad y combatiendo contra unos pocos civiles mal armados que intentaron frenar el golpe de estado enfrentándose a ellos. La mayoría pagó ese intento con su vida, siendo sumariamente asesinados, y lo mismo sucedió en la mayor parte del territorio aragonés. Ese mes de julio en nuestra tierra, y especialmente en la comarca de las Cinco Villas, estuvo marcado por los secuestros a manos de los paramilitares de la Falange, por los fusilamiento masivos en las tapias de los cementerios o a la misma puerta de nuestras iglesias románicas y por el entierro en fosas clandestinas, sin que todavía hoy muchos sepamos dónde se encuentran los restos de nuestros familiares asesinados en esas tristes fechas.

Otros se escondieron por los montes e intentaron escapar de la represión masiva e indiscriminada. Hacia el norte, hacia la relativa seguridad que podía ofrecer la Sierra de Santo Domingo, etapa previa para intentar enlazar por el curso del río Gállego con las milicias republicanas que avanzaban desde Cataluña y Barbastro envolviendo Huesca o para intentar pasar a Francia por los antiguos caminos ganaderos que llevan al Roncal, a Hecho o a Ansó. O bien hacia el este, a través de las parameras semidesérticas para atravesar el Gállego e incorporarse al territorio leal a la República. Unos lo lograron, otros no, y sus restos jalonan todavía hoy nuestros montes, siempre en ignorado paradero.

Quienes lograron alcanzar el territorio que se mantenía fiel a las instituciones democráticas acabaron en su mayor parte por confluir, con independencia de su ideología concreta, en una unidad militar que ha acabado por convertirse en uno de los mitos más conocidos y, a la vez, más ignorados de nuestra comarca: el Batallón Cinco Villas, que acabó reunido con el Batallón Alto Aragón, el Batallón Izquierda Republicana y el Batallón FETE-UGT (un batallón formado casi exclusivamente por maestros) en la luego llamada 130 Brigada Mixta, que a su vez formaba parte de la 43 División, la mítica "Cuarenta y tres". Gentes que habían visto de primer mano lo que sucedía en la retaguardia de los sublevados, con su cortejo de saqueos y asesinatos, se convirtieron muy pronto en los más valorados de su División, a la que suministraron muchos de sus cuadros de mando, personalmente elegidos por un personaje no menos mítico, el mayor de Milicias Antonio Beltrán Casaña, jacetano y veterano de los Dorados de Pancho Villa en el México revolucionario y participante en la Sublevación de Jaca, que mandaba primero una de las Brigadas Mixtas y desde 1937 la División al completo.

Antonio Beltrán, como buen jacetano y conocedor de la zona, proponía siempre penetrar en la retaguardia de los nacionalistas, cortar sus comunicaciones y propiciar así el derrumbe del frente de los sublevados en el Pirineo. Aunque era difícil, personalmente creo que hubiera sido la mejor opción, contando como contaba con muchísimos jacetanos y cincovilleses muy buenos conocedores del territorio y más que motivados para la lucha. Tal vez de haberle hecho caso las cosas hubieran sido diferentes en el Frente de Aragón. Sin embargo, su unidad se destinó a ataques frontales contra las principales bases militares de los sublevados, a los que en su sector del frente no solo pudo perfectamente contener sino que obligó a retirarse en numerosos puntos.

En la primavera de 1938, los franquistas lanzaron una ofensiva en el valle del Ebro, que logró romper el frente republicano y avanzar a toda velocidad hacia el este, con la ciudad de Lérida como objetivo. Aunque la 43 División resistió los ataques, siendo la única en hacerlo (bien es verdad que no fueron tan intensos como contra sus unidades vecinas), tuvo que retirarse, amenazada de cerco por el avance de los sublevados. Y, de hecho, finalmente la 43 quedó cercada, en la llamada Bolsa de Bielsa, formada en abril de 1938 en el valle de Bielsa y poblaciones aledañas. Contra los 8.000 soldados de la Cuarenta y tres intervinieron más de 15.000 soldados franquistas, con apoyo de la aviación nazi de la Legión Cóndor, los mismos que participaron en el bombardeo de Guernica bajo el mando de Wolfram von Richthofen. Los aviones alemanes, como habían hecho en la ciudad de Guernica, lanzaron sus bombas contra Bielsa y contra los pequeños pueblos de nuestra montañas, haciendo que la población civil tuviera que abandonar en masa sus casas entrando por el Puerto Viejo en territorio francés. La Cuarenta y tres resistió dos meses a los ataques, teniendo aún el valor de efectuar contraataques durante ese tiempo, para luego entrar también en Francia. Una vez allí, los franceses organizaron un referéndum entre los soldados en el que les pedían definirse por su regreso a la España republicana o por su paso a la España de los sublevados. 411 hombres y 5 enfermeras eligieron la segunda opción, mientras que 6.889 hombres pidieron regresar a las líneas republicanas, justo a tiempo para ser enviados a reforzar al Ejército del Ebro y a tomar parte en el matadero de la batalla del Ebro, donde quedó casi completamente aniquilada y con sus supervivientes completamente desorganizados. Todavía intentaron algunos de sus miembros efectuar acciones de retaguardia contra el avance de los sublevados, para permitir el repliegue de la población civil y de los destrozados restos de las tropas republicanas hacia la fontera francesa, pero ya no como unidad combatiente organizada, sino sólo como hombres aislados que luchaban por salvar sus vidas y las de sus compañeros.

Llegados a Francia, muchos fueron los caminos de los miembros del Batallón Cinco Villas. He ido encontrando a veces su rastro, casi siempre por casualidad. Unos acabaron en Mauthausen-Gusen, asesinados allí por los mismos nazis que les habían bombardeado en Bielsa, aunque algunos lograron sobrevivir al horror de los campos nazis; otros lucharon en la 13ª Semibrigada del Ejército francés contra los nazis en Narvik o en Bir-Hakeim, otros se alistaron en la 2ª División blindada de la Francia Libre, destacando en la Liberación de París o en ser los primeros en llegar al Berghof, el "santuario" de Hitler en Baviera. Otros, como Ángel Fuertes Vidosa, el "maestro de Agüero", murieron con las armas en la mano luchando en el maquis, una vez más, contra el franquismo. Otros habían caído igual, luchando contra las tropas del Tercer Reich en la Francia ocupada. Muchos son hoy héroes en Francia, y olvidados en su propia tierra. Quien no los olvidó fue el Gobierno de la República: la 43 es la única unidad del Ejército Popular que fue objeto de un homenaje tan señalado como la emisión de un sello conmemorativo a su valor en la batalla de la Bolsa de Bielsa.

Muchos son hoy, pues, los lugares en los que hay tumbas de nuestros vecinos, familiares y amigos de las Cinco Villas. Unas ignoradas y descuidadas, otras siempre con flores frescas. En memoria de todos ellos van estas líneas. Con mucho menos que esto, en Hollywood hubieran hecho una costosa superproducción. ¿Nadie del mundo del cine se anima a recoger el reto?.

Para terminar, la entrada se acompaña de dos homenajes musicales a la 43, una prueba más del peso de su presencia. El primero, en lengua aragonesa, de Mallacán, el segundo, en castellano, de la Ronda de Boltaña. Recomiendo la lectura del texto de la canción en la propia página de la Ronda, de donde entresaco unos comentarios:

El apocalipsis que se desataría poco después sobre tantas ciudades europeas tuvo, además del ensayo general en Guernica, otro "preestreno" en Sobrarbe. Los Savoia fascistas y los Heinkel nazis - (Legion Condor... ¡valiente legión de carroñeros!), se despacharon a gusto aquellos días de junio sobre Bielsa.

... pero a otros los llevó a saber dónde, aunque parando.... y esa breve parada valía todo el viaje -muchos viajes- a besar rojas bocas bajo sus dos tricolores en aquel París que -¡venciendo por fin!- contribuyeron a liberar de quienes habían bombardeado sus casas y destrozado su lejano país, tan silencioso entre las montañas.

sábado 18 de julio de 2009

II Biquitrobada de la Biquipedia en aragonés



El pasado sábado 11 de julio, con pleno de asistencia, se celebró la II Biquitrobada con los compañeros de la Biquipedia en aragonés, que hicimos en esta ocasión en Lérida. Fue una asistencia plenaria, como digo, ya que acudimos absolutamente todos los colaboradores habituales del proyecto (salvo el compañero y amigo Juan Pablo, que no pudo asistir por razones personales), lo que es de entrada un aspecto a destacar. Aunque los editores habituales de la Biquipedia somos pocos, por ser un proyecto (por ahora) pequeño en comparación con los gigantes, no suele ser frecuente la unanimidad en los encuentros de las wikipedias de tamaño reducido.

Puede parecer chocante que eligiéramos para la reunión la ciudad de Lérida, que como todos saben no se encuentra dentro ni del territorio aragonés ni de la zona lingüística aragonesa, pero lo cierto es que las razones para ello son de dos tipos. El más relacionado con la Historia y con la lengua aragonesas es el hecho de que Lérida estuvo durante cierto tiempo fluctuando entre su dependencia del condado de Barcelona, núcleo de los condados catalanes, o del reino de Aragón. Había por lo tanto casi las mismas posibilidades de que se hubiese integrado en Aragón como de que lo haya hecho con Cataluña. Además, la mera proximidad con los territorios de lengua aragonesa, que se encuentran muy cerca, y el hecho de que parte de los territorios aragoneses mantuvieran estrechos vínculos con Lérida (como, por ejemplo, la dependencia de muchas parroquias de la provincia de Huesca de obispado de Lérida hasta hace cuatro días) ha provocado muchas coincidencias lingüísticas y gramaticales entre el dialecto leridano del catalán y los dialectos aragoneses más próximos, como el aragonés que se habla en parte de la Ribagorza (es conocido, público y notorio que en otra parte de la Ribagorza aragonesa se habla el dialecto ribagorzano del catalán).

Y también había un motivo más prosaico: de este modo, todos los asistentes tuvieron que viajar, unos desde Zaragoza, otros desde Teruel y otros más desde Barcelona. Dicho de otro modo, para asistir a la Biquitrobada todos y cada uno de lo asistentes tuvieron que hacer un esfuerzo, lo que aún contribuye más a poner de manifiesto la importancia de la unanimidad en la asistencia.

Uno ya lleva a sus espaldas varios encuentros de colaboradores de los proyectos wikipédicos. Un primer encuentro en Barcelona, allá por el año 2007, un segundo encuentro también en Barcelona por el 2007 y un tercer encuentro en Zaragoza en 2008, además de la asistencia a las XVI Chornadas d'as Luengas d'Aragón organizadas en 2009 por la Asociación Nogará, aunque no asistí a la I Biquitrobada también en Zaragoza. Así que ya sabía la mecánica habitual: hablar, hablar y hablar. Y, cuando te cansas, seguir hablando y debatiendo. Anécdotas que se explican a los demás, comentarios sobre los proyectos de cada cual, sugerencias a la forma de enfocar los futuros trabajos comunes, propuestas para mejorar el diseño y el contenido de los artículos, etc. Además, en el caso de la Biquipedia, cómo no, hablar de la propia situación de la lengua aragonesa, nuestra herramienta de trabajo y lengua de nuestros antepasados, y de lo que para dicha lengua supone el escaparate de la propia Biquipedia, estando como está todavía falta de una gramática, un vocabulario y una ortografía normalizadas y normativizadas.

Y, como era de esperar, la Biquitrobada no defraudó. Hubo lo que comentaba antes, en cantidad y en calidad, además de hacer algún hueco para visitar la ciudad y alguno de sus monumentos. Hablamos largo y tendido á lo largo de 12 horas, que se dice pronto, y lo mejor de todo es que, a pesar detener a veces puntos de vista ligeramente diferentes sobre muchas cosas, enseguida se llegaba a un acuerdo, entre otras cosas porque todos éramos conscientes de que no estamos para perder el tiempo discutiendo nimiedades. Y, porqué no decirlo, el propio encuentro y su desarrollo propiciaban un mejor conocimiento de las personas con quienes compartimos muchas horas trabajando conjuntamente para mejorar la Biquipedia, cada uno según sus propias posibilidades y disponibilidades. No vale la pena detallar mucho más, sólo cabe esperar que lo que fuimos hablando se vaya traduciendo en la mejora del proyecto y también en un impulso para nuestra lengua aragonesa, una de cuyas presencias fundamentales en Internet viene dada precisamente por la Biquipedia.

¿Primera consecuencia de la Biquitrobada?. Pues, por ejemplo, que ya tenemos 16.000 artículos con el artículo batalla de Tergüel, creciendo pues a razón ya de casi 1.000 artículos mensuales, lo que supone 30 artículos diarios, y sin utilizar bots, es decir, herramientas automatizadas para generar cientos de artículos vacíos de contenido, sino generándolos artesanalmente, a mano y uno a uno, cuidándolos y mimándolos. Vaya, sentando las bases para una Biquipedia de más de 25.000 artículos con la calidad de una de las grandes wikipedias de 200 o 300.000 artículos. ¿Objetivo lejano?. Para nada, está a la vuelta de la esquina, tal vez para la primavera próxima. Menos el objetivo de la calidad, que ya lo tenemos cumplido, como ponen de manifiesto todas y cada una de las estadísticas de la Biquipedia en comparación con el resto de proyectos wikipédicos. De todo esto iremos hablando en los próximos meses...

La imagen que ilustra esta entrada es el cartel oficial de la II Biquitrobada, una composición del amigo Willtron, y sus créditos pueden verse aquí.

domingo 28 de junio de 2009

Wikipedia en castellano y Commons, cómplices objetivos de las estafas de los vendedores de falsos escudos de armas


Hoy vamos a poder ver cómo en forma objetiva tanto la Wikipedia en castellano como Commons no sólo no son fuente de conocimientos libres sino que además son objetivamente cómplices de una estafa monetaria a terceros de buena fe.

En efecto, supongamos por un momento que alguien de buena fe y sin conocimientos en Heráldica, en Onomástica o en Genealogía se interesa por estas materias y busca en primer lugar informaciones por Internet. Y supongamos que se apellida Carranza. Hará una búsqueda en Google, a poco que sepa moverse por Internet.

Lo que encuentra son perlas como la página Mis apellidos, donde se dice, textualmente, que este apellido es de mexico pero viene de Espana, no estoy muy segura. Perfecto. O Heraldicablog, con perlas como que carranzo es un castillo de las montañas de Leon, y Carranza es un valle de las montañas de Santander. De este valle procedió sin duda Juan Diaz de Carranza, esforzado guerrero que se señaló en la conquista de Sevilla, casi nada, junto con un bonito escudo dibujado que, cómo no, está en venta por un módico precio...

Total, una gran sarta de tonterías y disparates, aprovechados para vender un falso escudo. Pero hay más. En el puesto número 11 de Google aparece Wikipedia. Allí se dice que El linaje de Carranza (o Karrantza en euskera) procede de Vizcaya, en el País Vasco y tuvo su primitiva casa solar en el Valle Carranza (Karrantza Harana, en euskera)[1], denominación que tomó por apellido, dimanando de él también los Sánchez de Carranza, Ortiz de Carranza y Martínez de Carranza. De esta casa solar derivaron las ramas que llevaron esos apellidos a Cantabria, La Rioja, ambas Castillas, Navarra, Andalucía y Extremadura. También es un apellido muy extendido por toda Hispanoamérica. Hay además un escudito de colorines (éste) y se cita a algunos personajes portadores de tan ilustre apellido: Venustiano Carranza Garza, político mexicano, ex presidente de su país, Miguel Carranza Fernández, político costarricense, Bruno Carranza Ramírez, ex presidente de Costa Rica, Bartolomé de Carranza, clérigo y teólogo español, Juan Luis Carranza Ugarte, economista peruano y ex ministro de Economía y finanzas de su país, Roque Carranza, político argentino. Para completar, aparece una referencia que reenvía a esta página.

Para echarse unas risas, la verdad. Como con este ejemplo del escudo de los cuervos. Un perfecto ejemplo de porqué no es confiable la Wikipedia en castellano y de porqué no es confiable Commons, y lo dice quien, con 15.640 ediciones, ocupa a fecha de hoy el lugar número 156 en número de ediciones. Mucho hablar de la verificabilidad pero eso es nada más que papel mojado.

Para empezar, como sabe cualquiera con unos mínimos conocimientos de heráldica, no existe ni un sólo escudo de armas de ni un sólo apellido. Y no lo digo sólo yo. Lo dice hasta la propia página de Heraldaria que aparece como referencia en la Wikipedia, primero aquí y luego aquí. Más claro, agua. Vaya por delante que ni conozco a nadie relacionado con esa página (huyo de la mayoría de páginas de heráldica como de la peste por ser habitualmente una fuente de engaños y verdades a medias mal entendidas por sus redactores) ni dispongo de ningún dato sobre la seriedad y veracidad de lo que dicen, aunque sí que constato que no se cita ninguna fuente para validar el presunto escudo de armas que recogen como perteneciente a los Carranza.

Así, la primera falsedad de Wikipedia empieza por la primera línea: El linaje de Carranza (o Karrantza en euskera) procede de.... Porque de lo que parece que se trata es de definir el apellido Carranza, no el linaje Carranza, que es algo muy, pero que muy distinto, ya que además hay muchos linajes Carranza, tantos como familias portan ese apellido, pero sólo hay un apellido Carranza. El incluir una lista de portadores del apellido sólo tiene sentido si son del mismo linaje, lo que no se dice explícitamente, pero se da a entender por el contexto para quienes carezcan de conocimientos heráldicos, onomásticos y/o genealógicos.

El artículo de la Wikipedia engaña además al ilustrar con un presunto escudo de armas del apellido, descrito textualmente en el pie de fotografía como Escudo heráldico del apellido Carranza, copiado de la propia descripción que aparece en Commons, que dice: Descripción: English: Carranza's Coat of arms; Español: Escudo heráldico del apellido Carranza.

Vamos a ver. ¿Cómo es posible que una enciclopedia libre rigurosa basada en la verificabilidad acepte una sarta de tonterías como esa?. ¿Nadie les ha indicado acaso el error?. Pues sí, alguien sí les dijo lo que había, como puede verse aquí. En el debate, yo mismo indicaba que El archivo es un hoax. No existe ningún escudo de armas de ningún apellido, sino sólo de linajes concretos. Presentar este escudo como el "escudo de los Carranza" es pues una falsedad heráldica. Las respuestas y comentarios pueden seguirse allí o en la discusión, absolutamente idéntica, sobre el escudo de los Pozo. Concluye con una afirmación sorprendente: no se borra, sea verdadero o falso, porque se usa en la Wikipedia en castellano. Perfecto compadreo, teniendo además en cuenta cómo se pasan por el forro en Commons que una imagen esté en uso en una wikipedia (en esta caso la Biquipedia en aragonés) antes de borarrla, si hasta tienen un robot para suprimir automáticamente las referencias existentes hacia las imágenes que se borran. Si alguien quiere verlas todas, basta con ir haciendo click en 500 más antigas e irá viendo los centenares de imágenes que se han borrado. Se le va a cansar el dedo, y eso que hablamos de una wikipedia pequeñita con sólo casi 16.000 artículos a fecha de hoy, no de una de las gigantes como la inglesa, la alemana, la japonesa o la propia wikipedia en castellano. Por último, el pequeño detalle de cómo el autor de los escudos borraba por su cuenta la solicitud de borrado es también para ser tenida en cuenta. Y, a mayor abundamiento, véase quién las subió a Commons...

Pero en fin, volviendo al desdichado incauto que haya llegado al artículo de la Wikipedia en castellano, sacará una serie de ideas muy claras, todas y cada una de ellas falsas:

1. Hay un único linaje o familia Carranza, y todos los que llevan ese apellido son familia.
2. Es un linaje noble, con su escudo de armas con los lobitos negros y las torrecitas de plata.
3. Puede pues comprar a cualquier mercachifle embaucador su propio escudo de armas, bonitamente dibujado y coloreado en una lámina para enmarcarlo y ponerlo en el salón para enseñar a las visitas y epatarlas (no me puedo resistir a añadir el galicismo).

Francamente, que Wikipedia colabore en esto es vergonzoso. ¿Es el único caso?. Pues no, que está lleno de ejemplos. La práctica totalidad de esos artículos son pura basura sin ninguna seriedad ni referencia válida, sólo aptos para su borrado directo.

¿Soy el único que ha avisado de las tonterías que se hacen con los escudos y las banderas?. Pues no, que también algunos usuarios gallegos lo han hecho. Como siempre, en Commons no se hace caso, es más bonito llenar de dibujitos de colorines los artículos, expandir sandeces y colaborar objetivamente en las estafas. Felicidades a Commons y a la Wikipedia en castellano por poner en bandeja las críticas a su manera de actuar y por cargarse de un plumazo la imagen de seriedad que se pretende dar ante los usuarios. Y, todo hay que decirlo, felicidades (esta vez de verdad) al usuario Poco a poco, que ha sido el único o casi el único con sentido común en la Wikipedia en castellano en todo este asunto. Y un capón al usuario Ferbrunnen, quien no ha entendido nada. Y puede verse más claro con el hecho de que también haya participado en el artículo sobre el apellido Pozo, en el que la cota de sandeces y tonterías aún es superior.

La imagen del escudo es la del dibujito de colorines (sin referencias esa es exactamente su descripción) que adorna uno de los artículos mencionados de Wikipedia. El crédito de los dibujitos puede verse en Commons, como se recoge en el cuerpo del post.

Actualización (16 de julio):
Suerte de Ecemaml, que aunque no diga nada lo lee todo y está al quite... Lo malo es que a veces, aunque alguien como Ecemaml lo haga bien, sigue habiendo quien no se entera y lo deja casi peor que antes... Se confunde "lo que abunda por Internet" con "lo que es verdad", y cualquiera con sentido común sabe que no es así.

miércoles 24 de junio de 2009

Abay, comarca de Jacetania, en Huesca




Vamos a hablar hoy de otra de las pequeñas localidades que tenemos en Aragón, concretamente de la localidad de Abay, en la comarca oscense de la Jacetania.

Hoy en día, Abay es un pequeño lugar, con tan sólo 47 habitantes, situado a un paso de Jaca, exactamente a 7 km al oeste, tomando la pequeña carretera que lleva hacia el llamado "Solano", pasando al lado de lugares de gran interés, como Asieso o Banaguás, de los que otro día hablaremos.

Volviendo a Abay, se trata de un lugar con una historia interesante, a pesar de su pequeñez, como corresponde a una de las localidades del núcleo del primitivo Reino de Aragón, antes de su expansión hacia el sur y el este. Su primera cita documentada, según Agustín Ubieto Arteta, corresponde al año 1042, una época de expansión poblacional (y de mucho Románico) en el territorio aragonés. Por otra parte, en el lugar tuvo posesiones el cercano monasterio de San Adrián de Sasabe, situado en el actual término municipal de Borau, a unos 20-30 km al norte de Abay, al otro lado del Grosín, subiendo por el valle del río Lubierre.

Administrativamente, como sucede en toda la zona con tantas pequeñas localidades, se fueron sucediendo durante los siglos XIX y XX las pertenencias a diferentes pequeños municipios, hasta finalizar el proceso con la absorción de todos ellos por el Ayuntamiento de Jaca.

Desde el punto de vista de la adscripción diocesana, como toda la Jacetania y la mitad norte de las Cinco Villas, pertenece a la diócesis de Jaca, que a su vez depende del arzobispado de Pamplona, como uno de los restos de la histórica unidad dinástica entre Navarra y Aragón. Antes, sin embargo, cabe suponer que dependió del obispado que hubo en el actual monasterio de Siresa, que se trasladó con el avance de las fronteras del reino primero a Jaca y luego a Huesca.

¿Qué tiene de destacado, desde el punto de vista artístico, esta localidad?. Pues ni más ni menos que la preciosidad románica de la iglesia de San Andrés, el patrón de Abay, un edificio de los siglos XI y XII, aunque sufrió una importante reconstrucción en el siglo XVI, y que dependía del Capítulo Catedralicio de Jaca, que era quien recaudaba las rentas eclesiásticas del lugar.

Como todas las iglesias románicas de la Jacetania, es un templo sencillo, construido originalmente como de nave única, aunque las reformas del XVI cambiaron algo su diseño interior, y su presbiterio aprovechaba la planta inferior de la torre cuadrada a ella adosada. Las referencias que tengo de su interior son muy buenas, pero desgraciadamente a fecha de hoy todavía no he podido visitarlo, por lo que prefiero no hacer comentarios, que serían transposición de las opiniones de terceros. Sólo añadiré que el crismón que coronaba la antigua portada románica, hoy desaparecida, fue reutilizado en el suelo del templo, siendo rescatado durante la última restauración de hace pocos años, y se expone en su interior.

¿Qué más os puedo decir?. Pues sólo una cosa más: acercaos si podéis, que el lugar vale la pena, y no sólo se puede llegar desde Jaca. Yo, con un todoterreno, lo hice por la pista que llega allí procedente de Ascara.

Las dos fotografías que ilustran esta entrada son mías; la primera nos muestra el ábside con su cobertura de lajas de piedra y el arranque de la torre adosada, mientras que la segunda ofrece una vista general de la portada sur del edificio y de la misma torre.

martes 9 de junio de 2009

15.000 artículos en la Biquipedia en aragonés



Vamos a comentar en esta entrada, una vez más, un tema relativo a la Biquipedia en aragonés, aunque esta vez lo haremos en castellano. Se trata de que, una vez más, la Biquipedia ha llegado a una nueva cifra redonda de artículos, los 15.000. Parece muy poca cosa, comparado con las cifras de otrs wikipedias, así que vamos a ver exactamente el valor de esa cifra, conseguida además sin el uso de bots o programas informáticos que permiten crear artículos al por mayor, algo a lo que sí recurren muchas de las Wikipedias que tienen más artículos que la Biquipedia en aragonés, con lo que la calidad media de la información que ofrecen es mínima.

Comenzando el análisis, podemos ver que, con 15.007 artículos, la Biquipedia en aragonés ocupa actualmente la posición número 72 en el ranking global de las 266 wikipedias actualmente existentes, justo por detrás de la Wikipedia en bielorruso, que cuenta con 15.682, y a la que cabe esperar que adelantaremos a lo largo de este año en número de artículos, siempre y cuando no hagan un uso intensivo de los bots. Teniendo en cuenta el hecho de que el idioma bielorruso tiene de 7 a 8 millones de hablantes y el idioma aragonés de 10.000 a 30.000, aparee una primera diferencia clara, que vamos a ver con más detalle, como es el número de hablantes del idioma por artículo en la wikipedia. Para ello, vamos a visitar esta página, donde aparece el ratio de hablantes por artículo, aunque normalmente está algo desfasada (en este momento, da todavía la cifra de 14.901 artículos para la Biquipedia).

En cualquier caso, allí veremos cómo el ratio de la Biquipedia es de 2,1 hablantes por cada artículo, la segunda lengua en el grupo de wikipedias de más de 10.000 artículos, sólo por detrás del idioma ido, un idioma artificial creado a partir del esperanto y que cuenta con 2.500 hablantes. Las perseguidoras más cercanas del aragonés son las lenguas nynorsk (una de las dos variantes para la escritura del noruego), islandés, luxemburgués y estonio. Es decir, que el aragonés es la lengua con mejor ratio de hablantes por artículo de todas las lenguas no artificiales, con 2,1 hablantes/articulo. Para situarnos con lenguas próximas, el castellano tiene un ratio de 958,8; el catalán 41,9; el vasco 26,7; el francés 211,7 y el inglés 206,7.

Podría pensarse que el crecimiento de la Biquipedia en número de artículos, que está además sustentado sólo por media docena escasa de colaboradores habituales, se debe sólo a la abundancia de artículos muy cortos, con poquísima información, y que sólo se crean para hinchar las estadísticas de número de artículos, así que vamos a ver que eso no es en absoluto así.

Empezaremos por una lista concreta, que se limita a medir la existencia y la calidad de un listado de 1.000 artículos que se consideran esenciales en cualquier enciclopedia, aunque yo personalmente opine que algunos de los artículos que allí aparecen no deben ser considerados como tan esenciales y que en cambio falten otros que sí deberían ser esenciales. Pero en cualquier caso es un listado homogéneo que permite comparar las distintas wikipedias. Se trata en concreto de este listado.

A fecha de hoy, con estadísticas que se actualizan a principios de cada mes y que, por tanto, recogen los datos a día 2 de junio, la biquipedia en aragonés ocupa allí la posición número 61, con 8,58 puntos, es decir, 11 posiciones mejor que la que le corresponde por el número en bruto de artículos, lo que significa que su calidad promedio es pues superior a la de las wikipedias en otros idiomas. Por otra parte, durante el mes de mayo fue la wikipedia número 10 en crecimiento, con 0,27 puntos. Ha que hacer notar que no sólo se cuenta la mera existencia del artículo sino que además se cuenta su tamaño en la fórmula que sirve para calcular la puntuación.

Otro grupo de estadísticas lo obtendremos a partir de esta lista, donde se ofrecen las estadísticas globales de la biquipedia en aragonés.

Vemos allí, por ejemplo, que el crecimiento medio diario de artículos de la Biquipedia fue de 20 artículos en enero, 21 en febrero, 21 en marzo, 16 en abril y 24 en mayo. Más abajo, en la misma columna se indica la posición relativa de la Biquipedia entre todas las wikipedias en en ranking de creación de artículos, ocupando la posición 53 en enero y la 61 en abril, muy por delante de su posición global por número bruto de artículos, que recordemos es actualmente la 72 (aunque en enero era la 76 y en abril la 75).

Por otra parte, hay un contador que no mide el número bruto de artículos, sino que únicamente computa los artículos con una extensión mínima, de 200 carácteres o letras. En ese ranking, la Biquipedia ocupaba la posición 69 en enero y la 65 en abril, mejor pues que la 76 y 75 respectivamente que le corresponderían. Vemos así que el tamaño mínimo de lo artículos de la Biquipedia es superior al tamaño mínimo medio de todos los proyectos, o lo que es lo mismo, que hay varias wikipedias con una calidad media inferior.

La distancia es aún superior si contamos sólo los artículos con más de 2.000 caracteres (2 Kb), donde la Biquipedia ocupa las posiciones 68 y 66; y especialmente en el caso de los artículos que superan los 500 caracteres (0,5 Kb), donde ocupa las posiciones 48 y 43, mejorando casi a la mitad de las wikipedias que la adelantan en número bruto de artículos.

Podríamos alargarnos mucho, comparando el tamaño de cada wikipedia, el número de palabras, de enlaces internos a otros artículos, de enlaces a otras wikipedias, de enlaces a otras páginas, de imágenes utilizadas para ilustrar los artículos, etc, pero los datos son más o menos similares: el resultado de la Biquipedia en aragonés es aún mejor que el del número bruto de artículos, y además mejorando ininterrumpidamente desde hace varios meses.

Por otra parte, sí hay una cifra que quería destacar. A 31 de mayo de 2009, había 477.000 interwikis, es decir, se enlazaba a 477.000 páginas web de otros artículos wikipédicos en otros idiomas, o lo que es lo mismo, que hoy en día hay en las distintas wikipedias 477.000 páginas en las que aparece a la izquierda, en los enlaces a otros idiomas, la mención de la palabra "aragonés". Esa es pues la presencia real de la Biquipedia en aragonés y su aportación a la presencia del idioma aragonés en Internet. Difícilmente superable por ningún otro proyecto.

Para terminar, quisiera hacer un llamamiento a todos aquellos que puedan echar una mano. Si esto es lo que estamos logrando, con esfuerzo y dedicación, media docena de personas, ¿qué es lo que se podría hacer con un centenar?. Animaos, y aportad vuestro granito de arena, que el esfuerzo vale la pena, de verdad.

La imagen que acompaña la entrada es creación de uno de los compañeros de la Biquipedia en aragonés, y sus créditos pueden encontrarse en esta página.

Para terminar, el artículo número 15.000 es (faltará seguir su ampliación) el dedicado a la Sublevación de Jaca en diciembre de 1930.

NOTA IMPORTANTE: Los enlaces de esta entrada son a páginas que se actualizan con frecuencia, con lo que quien acceda a ellos pasado algún tiempo encontrará datos distintos a los comentados aquí, que normalmente aún serán mejores para la Biquipedia en aragonés.

viernes 22 de mayo de 2009

Entre cochinillo y cordero, románico (2)







Acabo de descargar (por fin) una enormidad de imágenes que tenía pendientes en varias tarjetas, entre ellas las del viaje con los Amigos del Románico, así que esta vez vamos a escribir poco y a ver muchas imágenes.

No pueden faltar imágenes de una mesa, cuando ya se ha satisfecho más que bien el apetito, ni de gente haciendo fotografías. Intantase uno lo que intentase, siempre había allí alguien sacando una foto... Lo que algunos son capaces de hacer para sacar una foto... Juraría que desde alguno de los capiteles que yo fotografiaba era al mismo tiempo fotografiado por uno de los Amigos del Románico que había sido transmutado en piedra mientras sacaba fotografías...

De momento, vamos a ver a los participantes en plena labor. Lo dicho, comiendo, mirando hacia las alturas de los edificios (perfecto para la tortícolis, por cierto) y haciendo fotos, más fotos, muchas más fotos... Y alguno, haciendo oídos sordos a los comentarios femeninos, como de costumbre...

En esta primera tanda de imágenes nos limitaremos sólo a los participantes, habrá más ocasión de ver imágenes de los lugares, que no faltó tiempo y ocasión de hacerlas.

lunes 11 de mayo de 2009

Entre cochinillo y cordero, románico

Esta entrada tiene un sentido exactamente inverso a la entrada anterior: si en aquella hablábamos de los personajes nocivos que uno puede encontrar por el ancho mundo de Internet, hoy lo haremos de las muchísimas buenas personas que también puede uno encontrar allí, y lo haré poniendo como ejemplo a los últimos que he tenido el placer de conocer, un grupo de amigos del Arte Románico, con mayúsculas. Y, en honor a la verdad, también de Amigos, con mayúsculas. Empezaré por ellos una serie nueva hablando de todas esas buenas personas, de sus proyectos y aficiones, que son también las mías.

Quien haya seguido este blog habrá podido ver cómo poco a poco, a medida que iban apareciendo algunas pequeñas descripciones de monumentos del románico aragonés y navarro, las zonas en las que más me muevo, se iban viendo comentarios de personas que procedían de ese ámbito de estudio, y a las que yo no conocía salvo por leer sus escritos en sus blogs y por tenerlos enlazados en el mío. Y un día, me llegó una invitación a participar en un foro común, en el que, como siempre, aporto muchísimo menos de lo que me gustaría y de lo que merecen sus miembros, pero es lo malo de estar colaborando en tantos sitios...

Me encontré allí con un grupo de personas que muy distendidamente charlaban entre sí de iglesias románicas de todas partes, de relieves, de pinturas, y que discutían apasionadamente sobre si cierta imagen románica simbolizaba o no lo que alguien decía que simbolizaba, o que intercambiaban mil discusiones sobre mil temas diferentes, siempre en clave festiva, pero siempre, siempre, notándose el aprecio que se tenían entre sí y el interés común que les unía.

Un día se habló de quedar para un encuentro en Segovia el puente del 1 de mayo, para conocer el magnífico románico segoviano, aunque también se hablaba de comer cochinillo y ternasco, así como de otras exquisiteces culinarias y enológicas. Quienes me conocen saben que me apunto a un bombardeo, así que pensé que porqué no iba a viajar hasta allí. Total, si luego resultaba que no eran lo que parecía siempre podía dar media vuelta, o no volver a quedar otra vez.

Pero mira por dónde, la verdad es que la realidad superó, y mucho, cualquier expectativa que uno pudiera haber pensado. Si ya sólo por el hecho de ver las iglesias que he visto valía la pena el viaje, la cualidad humana de las personas que allí me he encontrado, que además no se conocían todas personalmente entre sí, ha supuesto un gran valor añadido al viaje. Entre bromas y chanzas propias de personas de buen vivir, hicimos visitas guiadas por algunos amigos de uno de los participantes, y uno sólo puede aquí felicitar públicamente no sólo a estos guías, sino también a la persona que tiene la honra de tenerlos por amigos. Pocas personas pueden presumir de haber visitado monumentos fuera del horario de atención al público y recibiendo las atentas explicaciones de guías apasionados por su trabajo, y aún son menos las que pueden conseguirlo sólo con una llamada por teléfono diciendo "vamos para allá".

Por supuesto que hubo tiempo para comer cochinillo y cordero, para trasegar vinos de Andalucía (regalo de uno de los participantes, que no contento con eso además nos invitó a comer a todos en uno de los mejores restaurantes de la ciudad), y sobre todo, para hablar. Para conocer lo que a cada cuál le gustaba o le interesaba, para bromear, para explicar los propios gustos y aficiones, para pasear (aún me duraban las agujetas un par de días después), para reir y para disfrutar.

Lo dicho, esta entrada va por todos vosotros, con quienes he disfrutado un fin de semana que se ha hecho muy corto, a pesar de que para ello he tenido que recorrer casi 1.500 km entre la ida y la vuelta. Y va también dedicada a todas aquellas personas de buena voluntad que uno va encontrando en el camino. A todos y cada uno e vosotros, de todo corazón, mil gracias por ser como sois.

P.S.: Por diversas circunstancias, no he tenido aún tiempo de revisar las fotografías que tomé en el encuentro, y no he querido cometer la descortesía de utilizar una fotografía de otro de los amigos que allí fuimos, aunque me han enviado algunas preciosas. Pero no deseo que pase más tiempo sin recoger en el blog esta magnífica experiencia, lo que sería otra descortesía. Prometo colgar imágenes esta misma semana.

lunes 13 de abril de 2009

Sobre groseros, maleducados e insultones varios



Quienes colaboramos en este ancho mundo que es Internet nos encontramos a veces con personas, por llamarlas de alguna manera, que parecen ser capaces tan sólo de sacar lo peor de sí mismos y de demostrar que el ser humano no es, en el fondo, más que un animal.

Voy a mostraros hoy aquí uno de esos ejemplos, en los que además el acosador es jaleado y animado por quienes en teoría deberían velar para que mantuviese las formas y sancionar su comportamiento.

Wikimedia Commons es el lugar en el que se suben las imágenes que luego aparecen utilizadas en los artículos de las diferentes wikipedias, aunque en muchas de ellas existen normas específicas diferentes, un tema que sería largo explicar. Así, como continuación lógica de la colaboración en uno cualquiera de esos proyectos, abrí en su día una cuenta de usuario allí y he subido algunas imágenes, menos de las que me hubiera gustado, debido a mi falta de tiempo para atender a todos los trabajos que hago en Internet.

Además, allí creaba categorías de imágenes y realizaba otras pequeñas aportaciones. Entre éstas, la localización y subida de imágenes, normalmente sobre obras de arte, como las pinturas de Ivanovo, en Bulgaria, paisajes de Bretaña, iglesias románico-mudéjares de León, edificios de Gaudí, construcciones incaicas en Perú, monumentos en Pisa, en la Ribagorza o en Milán. Uno, ingenuamente, suponía que era un usuario modélico, de los que aportan su tiempo y su esfuerzo sin ninguna contraprestación, para un proyecto que pretende poner la Cultura a disposición de todos, en forma gratuita.

Todas y cada una de las imágenes que subía lo hacía marcándolas con una categoría oculta, como he visto hacer a centenares de usuarios, para facilitarme su seguimiento y control, de forma que quedaban agrupadas en esta categoría, de la que además pensaba ir extrayendo imágenes para su uso en este blog.

Todo iba correcto, hasta que un día recibí este aviso: File:Church of the Ascension and Saint Agnes.jpg ha sido listado en Commons:Deletion requests/File:Church of the Ascension and Saint Agnes.jpg. Si usted cree que esta imagen no debe ser suprimida, por favor exprese su opinión allí.

Como todas y cada una de las imágenes que había subido respetaban perfectamente las condiciones de Commons, me sorprendí, y fui a ver qué se decía en la página de discusión, encontrándome con un usuario que pedía que se borrase la página diciendo que Flickr image is not licensed for use on Commons, en román paladino que la imagen no disponía de una licencia adecuada para ser subida a Commons, algo completamente imposible ya que antes de permitirse la subida, que yo siempre hacía por medio de un robot, es decir, un pequeño programa informático de ayuda, uno de los pasos necesarios era precisamente la comprobación de la licencia. Pero sí era verdad que en esa fecha la fotografía en Flickr, de donde se había tomado, aparecía marcada como todos los derechos reservados, aunque hay que recordar que una vez cedidos los derechos sobre una imagen no hay vuelta atrás (es decir, Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita). Vaya, que parecía no haber ningún problema.

Pero sí, empezaron los problemas, ya que el mismo usuario que había nominado la imagen para que fuese borrada por incumplir, según él, las políticas de Commons respecto de las imágenes, borró la categoría oculta que me permitía hacer su seguimiento. Yo repuse la categoría, sin hacer comentarios. Vovió a borrarla. La volví a poner, haciendo una referencia a que es normal el uso de esa categoría. Su respuesta fue un primer insulto, seguido de otro, así como de una larga secuencia de insultos, sin que jamás hubiese ninguno por mi parte.

Vista las cosas, solicité su intervención a un biblitecario de Commons, Ecemaml, quien me comentó que lo iba a bloquear por sus insultos, pero también me comentó que la dichosa categoría, aunque muchos usuarios la utilizen para las imágenes que han subido, sólo es aplicable a imágenes propias, y para mi sorpresa me comentaba que la imagen de marras había sido tomada por el otro usuario. Así que borré una por una en todas las imágenes que no eran mías esa dichosa categoría, cerrándose así para mí el episodio, aunque prometiéndome no subir jamás ni una sola imagen más que no fuese mía, aunque la imagen poseyese la licencia necesaria.

Pero todavía hay más. Después de este largo fin de semana, al regresar a casa, me encuentro con que se abre un larguísimo hilo de discusión en el que, resumiendo, se opina que se debe censurar al bibliotecario que sancionó los insultos, que hizo mal, que debe pedir excusas, y que a mí se me debería haber sancionado también. Es decir, que cuando alguien insulta y acosa, se debe sancionar a quien insulta y al insultado, para ser equidistantes. Y descubro en la página de usuario del autor de los insultos en la Wikipedia en inglés su compadreo con quienes exigen su vindicación, a pesar de los insultos. Mi respuesta es obvia: despedirme y marcharme. Pero no puedo dejar pasar sin más este asunto, así que he preferido dejar constancia pública de todo el tema, para que quienes se atrevan a colaborar en Commons sepan antes de hacerlo que pueden ser insultados impunemente y ser bloqueados además por ser insultados, todo ello entre comentarios de que cuán valiosas son las aportaciones de quien te insulta, que es lo más sonrojante. Por otra parte, con un usuario que afirmaba haber abandonado Commons allá por junio de 2008 y que en su propia página recomendaba no subir imágenes a Commons. Vaya, por lo que se ve, un usuario modélico para algunos administradores de Commons, evidentemente sus amiguetes, que son curiosamente quienes exigen su desbloqueo.

Así que ya veis, ahora soy yo quien desaconseja a todo el mundo que colabore en Commons, que se rige por el compadreo de los amiguetes de la Wikipedia en inglés, como queda claramente de manifiesto. Y lo hago con conocimiento de causa, después de 1.116 ediciones allí, en su mayor parte subiendo imágenes y creando categorías. Al menos hasta que los administradores del proyecto no aprendan a tener respeto por los demás y también por los proyectos que son distintos de la Wikipedia en inglés, que tienen la mala tendencia de creerse los amos del cotarro, siendo así que Commons está al servicio de todas y cada una de las wikipedias. Avisados quedáis.

La imagen que acompaña el comentario es, con evidente recochineo por mi parte y a pesar de que no destaca por ninguna cualidad en especial, la imagen de la discordia, cuyos créditos y origen aparecen extensamente expuestos en el post. Y la utilizo precisamente porque estoy en mi pleno derecho de utilizarla, habida cuenta de la licencia con la que su autor la subió a Flickr. Y, por supusto, seguiré utilizando en este blog imágenes de Commons con su debida licencia, como es igualmente mi derecho y el de todos y cada uno de vosotros.

viernes 20 de marzo de 2009

San Adrián de Vadoluengo, en Sangüesa (Navarra)






En esta entrada vamos a hablar de San Adrián de Vadoluengo, una pequeña ermita a lado mismo de Sangüesa, pero que tiene una enorme importancia en relación con la Historia de Aragón.

Como su propio nombre indica, en romance aragonés medieval, se trata de un vado luengo (es decir, ancho) sobre el río Aragón, cerca de su confluencia con el río Onsella, y que muy posiblemente fuese el lugar por donde discurriría una antiquísimo camino, que se convirtió en una vía romana y en un camino medieval, hasta que fue sustituido por el puente de Sangüesa que actualmente podemos ver junto a la iglesia románica de Santa María la Real.

Para remarcar la importancia del lugar, se cita ya en el año 1035, cuando Sancho el Mayor de Navarra reparte su reino entre sus hijos, otorgando a Ramiro la tenencia de lo que luego fue el condado de Aragón, fijando su frontera oriental precisamente en Vadoluengo, propter Sangüesa. Para 1122, el rey Alfonso el Batallador cedió estas tierras a uno de sus parientes, con la finalidad de que construyera en ellas su palacio, siendo muy posiblemente la actual ermita de San Adrián la capilla de dicho palacio, hoy desaparecido. En enero de 1135, aparece de nuevo el lugar en la Historia, mediante la firma en él del Pacto de Vadoluengo, mediante el cual Ramiro II de Aragón y García Ramírez de Navarra pactaron su prohijamiento mutuo, que conllevaba la sucesión del superviviente en el reino del fallecido, lo que hubiese comportado la reunificación de los reinos de Navarra y Aragón, que posiblemente unidos hubiesen podido resistir mejor el proceso de castellanización que luego se produjo. Lástima que el rey de Navarra prefiriese romper el pacto para infeudar Navarra a Alfonso VII de Castilla, lo que hizo que Ramiro contrajese matromonio para garantizar su sucesión, pasando más tarde a pactar unas condiciones muy similares con Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona.

En 1312, el lugar volvió a ocupar la primera plana en la Historia de Navarra y de Aragón, ya que allí tuvo lugar una batalla entre las tropas de ambos países, la llamada batalla de San Adrián, en la que los aragoneses sufrimos la peor parte, siendo derrotados y perdiendo en la batalla, según parece, un pendón, que podría ser según la leyenda el propio pendón real, que quedó en depósito en Sangüesa. Este hecho trajo cola, por cierto, ya que, movidos por el afán de recuperarlo, un grupo de jóvenes de Sos lanzaron lo que el actual propietario de la ermita calificaba muy acertadamente de comando itinerante, que audazmente penetró en Sangüesa y recuperó el pendón, huyendo inmediatamente hacia la frontera, con tan mala fortuna que fue alcanzado precisamente junto a Vadoluengo y sumariamente ejecutado a golpes de azada. Lamentablemente, el pendón desapareció en un incendio fortuito del Ayuntamiento de Sangüesa allá por 1930...

Por lo que respecta a Vadoluengo, pasó a ser propiedad de los monjes cluniacenses del cercano monasterio de Leire, quienes lo vendieron a los marqueses de Góngora, a través de quienes llega a sus actuales propietarios, conocidos en Sangüesa como los madalenos, por haber estado la ermita, según la voz popular, dedicada a Santa María Magdalena, aunque la realidad es que la iglesia de la Madalena estuvo muy cerca, pero hoy ha desaparecido.

El edificio, puro románico aragonés, es muy esbelto y sobrio, compuesto por una única nave con su correspondiente ábside semicircular, destacando la portada de la fachada sur y una maciza torre adosada. En su momento estuvo techada con laja de piedra, como es costumbre en el románico aragonés, y destaca también por su espléndida colección de canecillos.

Para terminar, recomiendo no sólo una visita al lugar, sino que también una charla con su propietario y amigo, magnífico conocedor del románico y también amante de la Bal d'Onsella y de la sierra de Santo Domingo, siendo así tres al menos las aficiones que compartimos...

Las imágenes, en este caso, son propias.

viernes 6 de marzo de 2009

Mitos genealógicos: los apellidos judíos



Todos los que nos dedicamos a la Genealogía o a la Onomástica (la ciencia que trata de los nombres y apellidos) hemos podido escuchar o leer alguna vez una de las muchas leyendas urbanas que existen, la de los apellidos de presunto origen judío en España.

El fondo de todas estas leyendas es la supervivencia de apellidos que demuestran claramente el origen judío del portador, y tienen muchas variantes. Así, para algunos son apellidos de origen judío todos los apellidos de tipo toponímico o gentilicio, para otros todos los apellidos de tipo patronímico, para otros todos aquellos que se refieren a un oficio, para otros todos aquellos que comportan un nombre de santo o advocación mariana y para otros lo son todos los relativos a plantas y animales. Vamos, que según estas leyendas urbanas, evidentemente todas ellas falsas, son de origen judío prácticamente todos y cada uno de los apellidos de España, ya que si nos fijamos acabo de enumerar prácticamente a la totalidad de los tipos en los que suele clasificarse a los apellidos.

Así que vamos a ver porqué todas estas afirmaciones son completamente erróneas y qué parte de verdad mal entendida hay en ellas.

Para empezar, ¿cuáles son las fuentes de tales afirmaciones?. Pues se basan en algo aparentemente muy claro, como son las listas que se han conservado y que recogen a personas que fueron víctimas de los tribunales de la Inquisición, acusadas de judaizantes, es decir, de profesar la religión judía ocultamente, aparentado ser cara a la galería buenos cristianos. La verdad es que para muchos profanos resulta tentador dar el salto y afirmar que los portadores de esos apellidos, al ser de origen judío, demuestran claramente que el propio apellido es de origen judío. Si además lo completamos con apellidos que uno lee en la prensa portados por israelíes de origen sefardí, la apariencia de veracidad queda demostrada.

Pues veamos. Para empezar, esas lista recogen únicamente a personas que fueron condenadas por la Inquisición tras acusarles de judaizantes. ¿Cómo se probaban esas acusciones?. Pues está claro, a través de lo que en Derecho se llama pruebas indiciarias, es decir, a partir de meros indicios. Así, no comer jamón, producto derivado del cerdo, cuya ingesta prohíben las religiones judía y musulmana, era prueba de no ser buen cristiano. No importa si el motivo es que a alguien no le gustaba su sabor, o si le sentaba mal. No trabajar un sábado suponía que quien lo hacía era únicamente para guardar el día sagrado de la religión hebraica, no que alguien se encontrase mal o cansado y ese día decidiese no hacer nada. Es curioso cómo en catalán apareció la expresión fer dissabte, que se refiere a la limpieza a fondo de la casa o de un lugar, algo que se hacía de ordinario los sábados, precisamente para poder demostrar públicamente que no se descansaba... Dicho de otro modo: en un moderno sistema penal esas acusaciones, confirmadas la mayor parte de las veces con confesiones arrancadas del reo mediante el uso de la tortura, carecerían completamente de valor, así que hay que suponer que muchos de esos pobres condenados en ningún caso queda probado que fuesen seguidores de la fe mosaica.

Hay que tener en cuenta que, para la mentalidad de la época, los judíos eran una raza estigmatizada, por el hecho de que se consideraba que habían recibido las prédicas de Jesús y las habían rechazado, manchándose las manos con su sangre, transmitiendo colectivamente esa culpa de generación en generación. Además, eran personas extrañas, que vivían en lugares cerrados apartados de sus convecinos (no por propia voluntad, sino porque eran forzados a ello, por cierto) y practicaban extraños ritos ajenos a los de sus honrados vecinos cristianos. Como además se les prohibía el ejercicio de ciertas profesiones y como estaban obligados casi a vivir a salto de mata, acostumbraban a disponer de dinero en efectivo en cantidades muy superiores a las de sus vecinos, que las invertían en la compra de casas o campos.

Cuando había situaciones de crisis, como la epidemia de peste negra de 1348, se consideraba que la culpa de las mismas atañía únicamente a los judíos. De este modo, en 1348 unas turbas se lanzaron al asalto de las juderías en muchos lugares de la civilizada y cristiana Corona de Aragón, como Perpiñán, Gerona, Valencia, Tarragona, Barcelona, Sagunto o Zaragoza. Es decir, pogroms en toda regla que concluían con la conversión forzada de algunos, el asesinato tras saqueos y vejaciones para otros, y una expulsión forzada, previos robos, humillaciones y violaciones para otros.

En estas condiciones, ¿alguien cree que cuando esas personas optaban, por grado o a la fuerza, por convertirse al catolicismo, podían escoger llevar apellidos que mostrasen a las claras su origen, para quedar marcados para siempre por ese estigma y seguir siendo objeto de persecuciones?. O, alternativamente, ¿alguien cree que los piadosísimos convecinos de estos judíos iban a aceptar que siguiesen llevando nombres de origen judío?. Es más, ¿puede creerse que los poderes eclesiásticos, que consideraban un éxito personal la conversión de esas pobres gentes, iban a aceptar que tras su conversión siguiese viva la prueba de su nefando pecado?.

Así, como es lógico, en el acto del bautismo estas personas adoptaban los apellidos propios de su entorno, los mismos de sus amables convecinos de origen cristiano con los que procuraban confundirse para pasar inadvertidos. Es decir, los apellidos de tipo toponímico, gentilicio, de profesión o cargo, de tipo religioso o asociados a nombres de plantas o animales de que hablábamos antes. Se llamaban así Aragón, Navarro, Pérez, Mainader, Santamaría, Oliva o Raboso exactamente igual que sus convecinos, con los que en la mayoría de los casos se confundieron sin dejar rastro evidente.

Y ese fue además el problema cuando apareció la noción de limpieza de sangre, es decir, cuando los cristianos empezaron a creer que ese minúsculo grupo de personas a las que habían convertido forzadamente se habían confabulado para dominarles y empezaron a crear sistemas para probarse a sí mismos que entre sus antepasados no había ni una sola gota de sangre de origen no cristiano. Cayeron en la cuenta de que habían borrado tan bien las trazas de estos judíos que no había medio en la mayoría de los casos de saber qué se había hecho de sus descendientes, con lo que aparecieron cosas curiosas, como el famoso Libro Verde de Aragón, según el cual toda la nobleza aragonesa era de origen converso. Y es que la acusación de converso era en esos momentos de una enorme gravedad...

Si de verdad hubiesen sido tan claros los orígenes judíos de los conversos, no hubiesen sido posibles estos tejemanejes, y la extirpación de eso que los bienpensantes consideraban una mala semilla hubiera resultado muy fácil y sencilla...

La imagen que acompaña al texto, procedente de Commons corresponde a la de un pogrom medieval en la ciudad alemana de Frankfurt, y sus créditos pueden verse aquí.

domingo 22 de febrero de 2009

Antonio Machado: Estos días azules y este sol de la infancia






Hoy, 22 de febrero de 2009, hace 70 años de la muerte de uno de los grandes autores de la Poesía española: don Antonio Cipriano José María y Francisco de Santa Ana Machado Ruiz, más modestamente llamado, com a él le gustaba, Antonio Machado. Nacido en Sevilla, criado en patios con limoneros y con sol, completó su educación en Madrid en la Institución Libre de Enseñanza fundada por Francisco Giner de los Ríos, y conoció a lo largo de su vida a la mayoría de las grandes figuras de la Literatura castellana y universal, de Oscar Wilde a Pío Baroja, Rubén Darío, Miguel de Unamuno, Juan Ramón Jiménez o Federico García Lorca.

Su obra figurará siempre entre lo mejor de la Literatura española, fuente de inspiración para poetas, escritores, cantante y compositores, de Paco Ibáñez a Joan Manuel Serrat. De Serrat, tan unido en muchas de sus canciones al poeta, he escogido precisamente estas dos canciones para rendir un homenaje a Machado. Obras como Campos de Castilla, Proverbios y cantares o El crimen fue en Granada (a la memoria de García Lorca) permanecerán para siempre entre las mejores obras de la Literatura en castellano.

La muerte de su mujer, Leonor, le supuso el primer duro golpe, rematado con la Guerra Civil, en la que esuvo en el bando de los poetas, el de los que como García Lorca fueron asesinados y enterrados en las cunetas o en el de los que se vieron obligados a abandonar este país, rumbo a un incierto exilio. Parafraseando sus propias palabras:

Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás,
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar
Caminante, no hay camino
sino estelas en la mar.


Don Antonio Machado pasó la frontera con Francia a raíz de la derrota del Ejército Popular en febrero de 1939, con medio millón de compatriotas, a bordo de una ambulancia que lo evacuaba, enfermo, desde el hospital en que se hallaba en Barcelona. Murió pocos días después, el 22 de febrero, en Cotlliure, a pocos pasos de la frontera, y allí se guardan y se velan sus restos. En su bolsillo, el último verso del poeta, que lo fue hasta el final: Estos días azules y este sol de la infancia. Su madre, consagrada a su cuidado, falleció tres días más tarde. Acompaño una imagen de su tumba, sencilla, arropada siempre con flores y con la bandera de su país, la Segunda República Española.

Sirvan estas humildes líneas como homenaje a Don Antonio Machado, Poeta, con mayúscula.

Los vídeos que acompañan a esta entrada proceden de YouTube, y la imagen de la tumba del poeta, de Commons, y sus créditos pueden contemplarse aquí.

domingo 8 de febrero de 2009

Jánovas / Ixanobas, el moderno timo de la estampita institucionalizado



Hay veces en que la lectura de la prensa provoca estupefacción, hastío, desencanto y hartazgo, como sucede hoy con la noticia que aparece en el Heraldo de Aragón, titulada Los vecinos de Jánovas deberán pagar hasta 34 veces más de lo recibido por sus casas y campos, complementada con "Ahora nos devuelven hogares y tierras derruidos".

Refrescaremos un poco la historia, para situarnos en el tema. Jánovas, el nombre que se da en castellano a la localidad aragonesa de Ixanobas, era hasta hace 50 años un apacible y hermoso lugar, con una iglesia del siglo XVIII con hermosas pinturas (pueden verse imágenes en el enlace a la Biquipedia en aragonés de más arriba), encastado en un lugar bucólico a la salida del un valle en el municipio sobrarbense de Fiscal.

Pero un día, algún técnico de los que utizan despachos con aire acondicionado en verano y con calefacción en invierno tuvo una brillantísima idea, la de construir en ese lugar un embalse más, para uso y disfrute de la empresa Iberduero, luego Iberdrola, perfectamente vinculada con la oligarquía franquista. Así, el estado le regaló a la empresa los derechos para construir un pantano en el lugar, aunque ello supusiera arruinar la vida de un buen puñado de familias y de paso una parte de nuestro patrimonio histórico, artístico y etnológico.

Los vecinos iniciaron una lucha para intentar salvar sus casas, sus campos, su iglesia, el cementerio donde están enterrados sus antepasados y todo lo que legítimamente es suyo. Pero ya se sabe, como dice la canción, que si naciste para martillo, del cielo te caen los clavos, y está visto que los habitantes de Jánovas no nacieron precisamente para ser martillos sino para ser clavos. Así que entre amenazas y chantajes, les fijaron una misérrima indemnización por sus bienes y les obligaron, quieras que no, a firmar la venta de su propia vida.

Posiblemente algunos piensen que se trataba de uno más de los muchos desmanes de la dictadura, pero lo cierto es que en pleno gobierno socialista de Felipe González, en los años 1980, cuando algunas familias aún resistían las amenazas y los acosos viviendo en las casas que heredaron de sus mayores, se presentó la Guardia Civil para expulsarlos como a malhechores y se reventaron las casas con cartuchos de dinamita para que nadie pudiera volver. Esa es la triste historia de este pequeño y bucólico lugar, cuando a él llegó el progreso.

Pero luego, otros sesudos personajes de los despachos descubrieron que no era posible construir esa presa por la que tanto habían luchado y por la que habían expulsado a los janovenses de sus hogares y los habían destruido con dinamita. Así que la presa quedó sin hacer, con los vecinos expulsados y las casas arrasadas.

Las leyes españolas, que permiten la expropiación forzosa (y recordad que esas leyes se pueden aplicar a todos y cada uno de nosotros, que también nos puede echar de nuestras casas la Guardia Civil y ver cómo las hacen explotar con dinamita), dicen sin embargo que si el organismo en favor de quien se hizo la expropiación no ejecuta las obras en un cierto plazo, el expropiado puede solicitar la reversión de los bienes expropiados.

Y eso es lo que han hecho los descendientes, solicitar la devolución de sus bienes. Pues resulta que el procedimiento se ha iniciado y ahora la empresa Endesa, heredera de los derechos de los expropiadores, deja claro que los antiguos vecinos deberán pagar el precio actualizado tanto de las casas como de las tierras que les fueron expropiadas para construir el fallido embalse, algo que, sigue la noticia, según el director de generación hidráulica de Endesa, Agustín Meseger Altés, es "vital para eliminar cualquier tipo de especulación". Por supuesto, es vital, no vaya a ser que esos cuatro piojosos janovenses quieran encima hacer negocio con sus casas, que ya se sabe lo que pasa cuando a esos desgraciados les da por hacer negocios...

Ciertamente a uno le producen vergüenza ajena las palabras de este señor que cita textualmente el Heraldo de Aragón, pero allá él con su conciencia. Y más vergüenza me produce vivir en un país que permite que se expulse a las gentes de sus casas a punta de fusil, se les dinamiten sus casas y, más de 50 años después, se les exija un rescate para recuperar las ruinas, no vaya a ser que especulen. Aquí la única que ha especulado con la miseria de un pueblo es Endesa y sus antecesores, señor mío, los janovenses estaban muy felices en sus casas y sus campos trabajando y haciendo crecer sus cosechas y sus animales antes de que llegasen los especuladores y antes siquiera de que los janovenses supieran qué es un especulador. Me sonroja leer los compromisos de Endesa..., donde dicen que Desarrollo sostenible para ENDESA significa crecimiento, teniendo en cuenta la responsabilidad social en las sociedades en las que operamos, el empleo eficiente de los recursos, de forma que nuestro impacto en el medio ambiente sea aceptable, y la creación de riqueza para aquellos que en ella invierten, trabajan o sirven con nuestros servicios.

Lo que la más elemental justicia exige es que, en primer lugar, se reconstruyan una por una todas las casas del lugar, se las devuelva a sus dueños y se les pague una importante indemnización, muy importante, de esas que hagan que a nadie más se le pueda ocurrir repetir una salvajada como esta. Además, averiguar quiénes han intervenido en la expropiación y exigirles las responsabilidades legales a que haya lugar. Porque no es de recibo estas actuaciones en un país democrático. Y las responsabilidades abarcan en este caso a directores de las empresas, políticos, funcionarios y a todo aquél que haya estampado su firma en los documentos respectivos.

Es la única manera de que todos nosotros podamos dormir tranquilos en nuestras casas, sin temer que mañana nos expulsen a punta de fusil. Incluído el señor director de generación hidráulica de Endesa que tanto miedo parece tener a los especuladores (por lo menos a los de Jánovas). Y, por supuesto,

¡¡¡NO MÁS PANTANOS!!!

Más informaciones sobre el tema:
*Jánovas: víctimas de un pantano de papel.

*50 años no es nada.

*El crimen de Jánovas.

*Historia y repercusión del pantano de Jánovas sobre el PNOMP.

*Jánovas: cuestión de Justicia y Dignidad.

*Regresar a un pueblo fantasma por un pantano que nunca fue.

*Doce familias separan a Iberduero de la construcción de tres centrales hidroeléctricas en el alto Aragón (reportaje en El País de 1983).

*El pantano que Franco no llenó (diario Público).

La imagen que acompaña la entrada es procedente de Commons, y sus créditos pueden encotrarse aquí, siendo su autor un compañero de la Biquipedia aragonesa, al que aprovecho para felicitar públicamente por su destacada labor.

Actualización:

La entrada ha servido también para que en la Biquipedia aragonesa se haya trasladado el artículo desde Ixanobas hacia Chanobas, que parece responder mejor a la fonética aragonesa y contar con citas fehacientes del topónimo, tal como corresponde a nuestra política sobre topónimos.

domingo 18 de enero de 2009

Regalo de Reyes para el arte románico catalán



El pasado viernes 9 de enero leí en el diario El Punt, en su página 31, una noticia a toda página, Pluja de milions per enaltir l’art romànic, en una de las escasas ocasiones en las que el Arte románico puede verse ocupando una página entera de un diario de gran difusión, abriendo además la sección de cultura.

Y es que el hecho que se comenta en la noticia lo merece: la firma de un convenio entre La Caixa y la Generalitat de Catalunya según el cual, finalizado el centenario del redescubrimiento del románico catalán (en la histórica expedición de 1907 a cargo del Institut d’Estudis Catalans, que desembocaría en la creación del Museo Nacional d’Art de Catalunya y en el traslado al mismo de las obras cumbre de la pintura románica catalana) se va a dedicar la suma de 18.275.000 euros a un programa de restauración de monumentos románicos catalanes y de difusión del románico catalán, programa llamado Romànic Obert, en la que será la mayor aportación de toda la historia de capital privado a un plan de intervención en el patrimonio arquitectónico de Cataluña.

Según la noticia, la inversión comprometida afectará a 74 de las mejores joyas arquitectónicas del románico catalán, incluyendo obras emblemáticas como el conjunto de iglesias románicas del valle de Boí (declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO), el monasterio de Santa María de Ripoll, el monasterio de Poblet o el monasterio de Sant Joan de les Abadesses, sin olvidar obras notables como la catedral de Girona o todo un amplio conjunto de monumentos que abarcan desde Barcelona (Sant Pere de les Puel•les, Sant Pau de Camp o Santa Anna) hasta Alcover (iglesia de la Puríssima Sang) o el puente de Besalú.

Además, parte del dinero se destinará a la difusión del románico catalán, un importe total de 3.133.400 euros. Se organizará por una parte una exposición itinerante que visitará diversas capitales de toda Europa, se difundirán obras de estudio, se crearán becas para el estudio del románico catalán, se creará un taller para niños relativo al tema y, para terminar, existe la previsión de crear igualmente un portal para la difusión a través de Internet del Arte románico catalán.

Ciertamente, podría parecer sorprendente que en momentos en los que tanto énfasis se pone en la crisis económica se destinen recursos a la difusión de la cultura, pero lo cierto es que es precisamente a partir de estas inversiones, que potencian y difunden los atractivos culturales de un territorio como puede lograrse atraer a un turismo cultural de calidad, interesado en algo más que tumbarse al sol de las playas y, como modernos Sanlorenzos, darse la vuelta cuando ya estén muy hechos para seguir el proceso de tostado… Por otra parte, supone el reconocimiento del importante papel que supuso el Arte románico en la conformación de las características culturales de lo que hoy es Cataluña. Recogiendo las palabras del presidente de la Generalitat, el Sr. Montilla, es un conjunto de obras de arte que “ens identifiquen con a catalans”.

Por otra parte, recogiendo en clave local del Penedès una parte de la noticia, se va a destinar un total de 200.000 euros a obras de rehabilitación y mejora de la iglesia de Santa María de Sant Martí Sarroca, lo cual deja en evidencia a determinado político local que hace escasos días aparecía en la prensa despachándose a gusto con unas polémicas declaraciones acerca de la negativa a destinar fondos para rehabilitar esa misma iglesia por parte de Esquerra Republicana de Catalunya, a quien con escasísimos conocimientos de Historia acusaba de “quemar iglesias”. Sin comentarios, simplemente sin comentarios.

Para terminar, desde la modestia de este blog, sólo podemos felicitarnos por la iniciativa, así como felicitar a todos los que han participado en la misma, y desear que otras administraciones públicas y otras cajas de ahorros tomen debida nota de la iniciativa. La inversión en Arte dota de mayor riqueza al país, material y espiritual, y en estos tiempos de feroz competitividad económica pone de relieve que son muchos los recursos a tener en cuenta para fomentar el empleo, y no sólo los industriales.

La imagen es en esta ocasión, por falta de tiempo, procedente de Commons, aunque dispongo de mejores ejemplos del lugar, que no es otro sino la iglesia de Santa María de Sant Martí Sarroca.

miércoles 14 de enero de 2009

L'articlo 12.000 d'a Biquipedia en aragonés: Castiello de Lobarre



Parece que era ayer mismo cuando decíamos que la edición en aragonés de la Wikipedia, la Biquipedia, había alcanzado los 10.000 artículos, pero los Reyes Magos nos han dejado el pasado 7 de enero un regalo más, el artículo número 12.000, dedicado al castillo de Loarre (castiello de Lobarre en aragonés), que nos habla de una de las mejores obras civiles del románico aragonés, considerada como una de las principales manifestaciones del románico civil en Europa.

Prometo no sólo ampliar el artículo, muy sencillo por ahora, sino además añadir imágenes propias, aunque tendré que volver el próximo verano a hacerlas, ya que debido a una avería perdí todas las que tenía de allí. La visita una vez más a Loarre será un placer, que aderezaré además con una visita a la iglesia románica de Concilio, muy poco conocida, aunque hay por la red algunas imágenes preciosas...

Por otra parte, es interesante notar la vinculación entre la Biquipedia aragonesa y el románico: el artículo 5.000 fue, el 29 de diciembre de 2006, el Monesterio de San Chuan d'a Peña y el artículo 10.000 fue, el 21 de agosto de 2008, el Monesterio de San Per de Ziresa. Hagan sus apuestas para el artículo 15.000, que llegará para este verano, si se cumplen los promedios de 17 artículos nuevos cada día...

La imagen es procedente de Commons y los créditos de su autor pueden verse aquí. Por cierto, Ecelan es además un excelente redactor de Wikipedia, a quien tuve el placer de conocer en el último Wikiencuentro en Zaragoza (advierto que Ecelan prefirió no aparecer en las imágenes, así que él sólo las tomaba).

martes 6 de enero de 2009

Baxando t'a escuela



En esta entrada vamos a hablar de nuestra lengua, la lengua aragonesa. Pero para hacerlo, nada mejor que escuchar una canción de la Ronda de Boltaña, titulada Baxando t'a escuela.

La canción nos habla de la vida de unos niños de un pequeño pueblecito aragonés sin maestro, que deben acudir a la escuela en un pueblo mayor, donde sí hay escuela, escuela que no siguen en su propio idioma, sino en un idioma que les es impuesto, entre golpes y burlas de sus compañeros que ya han olvidado as antigas parolas de nuestra lengua. Nos habla de la dificultad añadida por el hecho de vivir en un lugar sin luz eléctrica, donde para estudiar debe hacerse en la misma cocina, junto a los gatos que se acurrucan buscando el calor de la cocina de leña, sin olvidar las labores propias de los niños no hace tanto tiempo, como la de cuidar el ganado familiar. Nos habla de cómo los niños debían bajar a pie, por caminos embarrados, hacia la escuela, llevando en sus bolsillos la comida, ese recau de nuestra tierra, tal vez una chulla de tocino, y a sus espaldas troncos de leña para la estufa de la escuela y del maestro.

Nos habla de un tiempo que ya se fue, pero que han conocido muchos de los que nos cruzamos en las calles, de un tiempo que explica cómo y porqué nuestra lengua ha dejado de ser enseñada en las escuelas.

De regalo va una canción de esperanza que habla de Aragón, aunque significativamente esta segunda canción es en castellano. Feliz años para todos, y que por fin se escuche cantar al gallo de que habla la primera canción, en espera de una Ley de Lenguas digna que proteja y potencie el aragonés...

Para quienes nunca hayan escuchado nuestra lengua, o para aquellos a los que les cueste entender la letra, la transcribo y traduzco:

Ta Boltaña he de baxar
dende Silbes á estudiar,
o maitin prenzipia ya á dispertar.
Dando trucos con o piet,
blincaré de tres en tres,
o tozuelo me fa cuentas d'o rebés.

O morral ye plen de libros
y ficau en o pochón
o recau que en casa nuestra me dan.
A gramatica y a istoria
cheografia u relichión,
biellas pachinas ¡Que emporcadas ban!

¡Que nieba, que nieba,
a cara me se chela!
¡Á escape, á escape,
tenemos que plegar!
luego ta Boltaña
o mayestro mos carraña,
se torna prou furo
y mos clama "chabalins".

Dos bezes en os didos
m'ha trucau a palmeta
por charrar en a fabla
que ye d'o mio lugar.
Debán d'os mios amigos
que charran castellano
d'as antigas parolas
m'en fan abergoñar.

A burla m'han feito
no he estudiau muito tiempo
pos mi pai me manda
as güellas paxentar;
a fosca cozina
con os mixins denzima,
me ye imposible
poder-me conzentrar.

En rematar a clase
a brenda mos minchamos,
arredol d'a gran mesa
d'o biello profesor.
En a estufa se creman
os leños que he trayiu,
rustidas as tortetas
sapen muito millor.

De tardada y al tornar
chunto a l'Ara he de pasar
por o puent que m'endreza ta o lugar.
O camín he de puyar,
me prenzipio a xorrontar,
boi cantando y as bruxas s'en iran.

En os güellos d'a mia mai
a tristura creigo bier
mil periglos piensa puedo correr.
A mi pai en o treballo
güei le tiengo que aduyar
luego plega la ora d'ir a zenar

En a olla bulle a sopa
que acotrazia con amor
mai en fa que tot me sepa millor.
Ya en o leito cuan m'aduermo
siento en suenios o cantar
d'ixe gallo que me ba a dispertar.

EN CASTELLANO:
A Boltaña he de bajar
desde Silves a estudiar,
la mañana empieza ya a despertar;
dando golpes con el pie
saltaré de tres en tres,
la cabeza me hace cuentas al revés.

El morral está lleno de libros
y metido en el zurrón
el cocido que en mi casa me dan.
La gramática, la historia,
geografía o religión,
viejas páginas, ¡qué sucias van!

¡Que nieva, que nieva
la cara se me hiela!,
¡deprisa, deprisa!,
tenemos que llegar
muy pronto a Boltaña,
el maestro nos regaña,
se pone muy furioso
y nos llama "jabatos".

Dos veces en los dedos
me ha pegado con la regla
por hablar en la lengua
que se habla en mi pueblo.
Delante de mis amigos
que hablan castellano
de las antiguas palabras
me hacen avergonzar.

Me han hecho la burla,
no he estudiado mucho tiempo
pues mi padre me manda
las ovejas apacentar.
En la oscura cocina
con los gatos encima
me es imposible
poderme concentrar.

Al acabar la clase
la merienda nos comemos
alrededor de la gran mesa
del viejo profesor.
En la estufa se queman
los leños que he traído,
tostadas las "tortetas"
saben mucho mejor.

Al atardecer al regresar
junto al Ara he de pasar
por el puente que me lleva a mi pueblo.
El camino he de subir,
me empiezo a asustar,
voy cantando y las brujas se irán.

En los ojos de mi madre
la tristeza creo ver,
mil peligros piensa puedo correr.
A mi padre en el trabajo
hoy le tengo que ayudar;
pronto llega la hora de ir a cenar.

En la olla hierve la sopa
que prepara con amor,
madre hace que todo me sepa mejor.
Ya en la cama, cuando me duermo,
escucho en sueños el cantar
de ese gallo que me va a despertar.

Postdata: Ista dentrada ye adedicata ta os amigos d'a Biquipedia, en o umbral d'os 12.000 articlos, y tamién ta os familiars que están muit luen d'astí. ¡Goyoso 2009 ta toz!.

jueves 4 de diciembre de 2008

Apellido Momor, o Momó o Momo



Hace días que, por falta de tiempo, no añadía nuevas entradas al blog, y la de hoy va a estar dedicada a seguir con la serie correspondiente a los apellidos aragoneses, en concreto al apellido Momor, Momó o Momo, según las fuentes, que de las tres maneras lo he encontrado.

Se trata además de un apellido que interesa a la prima Karina, y fue investigando para ella como topé por primera vez con este apellido, en los libros parroquiales de Longás, a través de Lucio Solama Momó, el padre de Cayo Alastuey Mayayo, casado con Generosa Solana Mayayo, como comenta Karina en su página. Son datos que todavía tengo pendientes en parte de procesar para enviarle a Karina, así que cuando lo lea en el blog será la primera noticia que tenga de esta rama lateral suya.

Por la partida de bautismo de un hermano de Marcos, Lucio Solana Momo, dispongo de estos datos, aunque se da la casualidad de que topé con Lucio por mera casualidad en los libros de Uncastillo, en el bautismo de uno de sus hijos, ya que casó con María Casaus Frago, presumiblemente de Uncastillo a juzgar por sus apellidos y casi segura pariente de parientes míos. Y es que había mucho más movimiento en nuestros pueblos de lo que se suele pensar siempre...

Pero volvamos a Lucio y Marcos Solana Momo. Lucio Marcos Solana nació a las 2 de la tarde del 13 de diciembre de 1858 en Longás, donde fue bautizado el 15 de diciembre, siendo apadrinado por José Solana Momó, su hermano mayor, y María Berges Pérez, esposa de José, que casualmente era hija de Teresa Pérez Alastuey y nieta de Josefa Alastuey, así que parece que además era familia tambien...

Lucio Marcos Solana, por su parte, era hijo de Sebastián Solana Alamán, de Longás, y de Modesta Momó Momó, de Escó, sus abuelos paternos eran Mario Solana, de Longás, y María Ángela Alamán, de Longás (dos apellidos de profunda raigambre en Longás) y de Sebastián Momó y Teresa Momó, ambos de Longás, según los libros parroquiales, aunque cabe suponer que se trata de un error y que efectivamente proceden de Escó. Por lo demás, en la página dedicada a la localidad de Escó por el amigo José Luis Clemente aparece una relación de personas y en ellas se cita al apellido Momó (hablo de memoria, ya que desde este equipo no logro cargar correctamente los enlaces de la página de José Luis).

La casualidad (y el tiempo invertido en ello) han hecho que tenga un amplio elenco de miembros de esta familia, que a la que pueda pasaré a Karina.

Sin embargo, como siempre sucede cuando encuentro un apellido que hasta entonces no conocía, una de las cosas que me interesan es su origen y etimología, así que lo apunté en la lista de los apellidos a trabajar. Y mira por dónde, la casualidad (y el trabajo creando comunas para la Biquipedia) me han hecho topar con el lugar de origen del apellido: la localidad de Momor, cuyo nombre oficial en francés es Moumour. Es pues, como tantos otros, un apellido aragonés de origen occitano, de tipo toponímico. De ese pequeño lugar, que en el siglo XIV contaba con 55 fuegos, es de donde procede el apellido y de donde partió hace muchísimos años su primer portador...

La ilustración que acompaña esta entrada es una imagen de la iglesia de Momor, y sus créditos pueden contemplarse aquí.

martes 14 de octubre de 2008

Las torres del Bayo, dejadas de la mano de Dios






La entrada de hoy va a estar dedicada a un lugar sumamente interesante y, sin embargo, casi completamente desconocido, hasta para los propios habitantes de las Cinco Villas, a pesar de ser un lugar de altísima importancia cultural e histórica en nuestra comarca. Se trata de las llamadas Torres del Bayo, o Torres d'o Bayo en nuestra lengua aragonesa, en un esbozo que he redactado para la Biquipedia aragonesa y que constituye una de las escasísimas referencias que del lugar se pueden encontrar por Internet.

Hay pocos datos sobre el lugar, y menos todavía que puedan ser utilizados como referencia para un texto enciclopédico, aunque poco a poco intentaré detallar y documentar los datos que conozco sobre el lugar.

Aunque Agustín Ubieto afirme, tal como recojo en la Biquipedia en aragonés, que la primera cita del lugar corresponde al año 1158, la primera construcción es anterior, del reinado de Ramiro II de Aragón, hacia 1140-1150, y su costrucción estaba orientada a la protección de las tierras de la Bardena aragonesa ante las constantes incursiones de nuestros vecinos navarros, además de a proteger las vías de acceso hacia las medias y altas Cinco Villas desde el sur, por la ruta que procede de Tudela. La propia historia del lugar nos explica que cumplió a la perfección con el objetivo propuesto, permitiendo durante 250 años la consolidación de las Cinco Villas como parte del reino de Aragón.

Pero vayamos por partes. Lo primero es indicar cómo llegar al lugar, una tarea casi imposible. Desde las modernas carreteras que recorren la comarca, el lugar es invisible, salvo que pongamos mucha atención. A pesar de hallarse en lo alto de un altozano, con un espléndido cortado que imposibilita el acceso desde el sur, sólo es visible precisamente viniendo desde el sur, desde Tudela, a través de las Bardenas. Para llegar, se debe uno adentrar por las estrechas carreteras que recorren los pueblos de colonización de las Bardenas, hasta tomar la carretera que va desde Santa Anastasia o la que va desde Bardena en dirección al moderno lugar de colonización que usurpó su nombre: El Bayo. Cerca del Bayo, a 2 o 3 km, uno debe adentrarse al azar hacia la izquierda por los campos de arroz, dando vueltas por los caminos sin asfaltar, hasta encontrarse por casualidad con que encuentra lo que busca, ya que no hay ningún tipo de señalización. A mí me costó más de una hora de dar vueltas y más vueltas... Pero de verdad, el camino vale la pena.

Lo que encontraremos hoy en pie son dos torres circulares, de la buena piedra arenisca de nuestras tierras, hermana pues de las piedras románicas de Biota, de Uncastillo, de Santa Quiteria, de Luesia o de Ejea. Y, como no podía ser menos, de puro estilo románico. Las torres se hallan a occidente del cabezo, acompañadas de los restos de una impresionante iglesia de gran tamaño, en estilo gótico primitivo, de la que sólo queda en pie el ábside, así como parte de los muros laterales, incluyendo una vasta bóveda que hoy utilizan como refugio los animales salvajes y que sin duda durante siglos fue refugio de pastores y de los bandoleros que recorrían la Bardena, como el famoso Sanchico Rota (famoso en nuestras tierras, que fuera nadie lo conoce, como siempre nos suele suceder).

Unos metros más hacia el este, en otro cabezo adyacente, se encuentra otra impresionante iglesia fortificada, a la que las fuentes denominan castillo. Mucho cuidado al visitar esta segunda, ya que el suelo está hueco debajo de buena parte del cabezo, como lo demuestra un gran agujero en el centro, que entre zarzas deja ver la bóveda que esconde.

En resumidas cuentas, junto a las dos torres lo que estamos contemplando son los restos de un monasterio cisterciense, sin que quede rastro apreciable de la localidad que creció en el lugar. Pero en 1380, los cistercienses decidieron que les convenía más entregarse a los navarros, así que conspiraron para ello, con lo que Pedro IV de Aragón ordenó que el castillo fuese arrasado. Con ello se marcó el fin del poblado existente a sus pies, del que hoy no quedan restos.

Como pertenecía a los condes de Aranda, que eran además señores de Biota, el lugar perteneció, como las tierras que lo rodean, a dicho conde, hasta que en los años 60 del pasado siglo se construyó el embalse de Yesa y el canal de las Bardenas. Aunque también hay que recordar que parte de las iglesias fueron demolidas a fines del XIX para levantar una presa en el cercano río Riguel.

¿Para cuándo se va a señalizar el acceso al lugar y se van a restaurar y consolidar los restos existentes?. ¿Habrá que esperar a que desaparezca?. Basta con ver las imágenes que acompaño para ver lo que estamos dejando perder, abandonándolo a palomas y cigüeñas, las únicas que hoy en día lo visitan y utilizan...

Como casi siempre, las imágenes son mías.

martes 16 de septiembre de 2008

Tributo de las tres vacas








La entrada de hoy va a estar dedicada a comentar el Tributo de las tres vacas, un acto festivo que se celebra cada 13 de julio en forma prácticamente ininterrumpida desde el año 1375 en la misma muga del valle navarro del Roncal con el vecino valle bearnés de Baretous. En el acto, los habitantes del valle de Baretous hacen entrega a los roncaleses de tres vacas poseedoras de determinadas características, que fija un Tratado entre ambos valles de 1375, en compensación por el derecho que se concede a los baretoneses para utilizar los pastos de la parte más alta del valle.

En el artículo de la Wikipedia que he enlazado, Jorab, uno de los más cuidadosos editores que quedan en la Wikipedia en castellano, describe perfectamente la historia y la características del acto y su significado, por lo que recomiendo encarecidamente su lectura. Por ello me limitaré a señalar únicamente algunos aspectos complementarios.

Lo primero que quiero destacar es el hecho de que, para llegar a la solución pactada en el Tratado, se recurrió a los llamados hombres buenos y, en especial, a nuestros bien aragoneses habitantes del vecino valle de Ansó, que fueron determinantes en la conclusión del pacto, hasta el punto de que guardaron una copia del acuerdo. En tanto que nieto de Luesia y descendiente de familias de ganaderos de vacas de las pardinas de la sierra de Santo Domingo, familias que practicaban la transhumancia de los rebaños hacia esos mismos pastos, me siento muy orgulloso de saber que mis antepasados estuvieron presentes en esos actos a lo largo de generaciones.

Desgraciadamente hasta ahora no me había sido posible asistir, así que este año había llegado el momento de saldar esa vieja deuda. El 13 de julio, bien de mañana, salí de Malpica y me encaminé hacia el valle del Roncal. Como esos días en Barcelona, donde vivo, eran de un calor sofocante, iba en mangas de camisa. La primera mala noticia me la dió un roncalés en la gasolinera que hay a cola del embalse de Yesa, en Sigüés, donde llené el depósito del coche antes de remontar el curso del río Esca por el valle del Roncal: la noche anterior había nevado en el puerto de Belagua, justo donde se celebra la ceremonia... Miré al cielo, despejado y soleado, y pensé que con un día tan claro no iba a haber problemas, y menos con la cálida temperatura que había allí.

Así que subí hacia el norte, pasando por la preciosa foz de Sigüés, por Salvatierra de Esca, por Burgui, por Roncal, por Urzainqui y por Isaba. Parece muy largo, pero son sólo unos 40 km de paisajes de ensueño, verdes y agrestes. En Isaba faltaban unos 10 o 15 km para llegar arriba, pero el día estaba cubierto, gris y con una suave llovizna.

En breve apareció la niebla, espesa, hasta el punto de que sólo lograba ver unos metros de la carretera y casi nada del paisaje, que me consta por otros viajes que es una maravilla. Y así hasta que la Policía Foral de Navarra me hizo detener el coche al margen de la carretera, a unos dos km del puerto, para seguir camino a pie. Al bajar del coche, con el frío y la llovizna, uno de los policías me dijo que sería mejor llevar una chaqueta, pero como no la tenía había que aguantarse. Llegando a la cima un pastor me recomendó lo mismo, pero esta vez añadió el consejo de que me tomase unos pacharanes para entrar en calor. Cómo se nota que no hay controles de alcoholemia para los conductores de vacas...

Así que finalmente llegué al lugar del acto, que mientras tanto ya había comenzado. Se adelantó un rato por el mal tiempo. Hice un buen montón de fotografías, todas las que me permitía la niebla y el mar de paraguas que había allí. Estaban autoridades roncalesas y baretonesas, con sus respectivos trajes típicos, y algunos cargos públicos franceses, ceñidos con una banda con la bandera tricolor. Parlamentos, aplausos, acto de firma protocolaria de la renovación del acuerdo y, seguidamente, ceremonia de inspección de las vacas entregadas. Lástima que una cadena de televisión estaba rodando un reportaje y eso impedía obtener mejores imágenes, pero con las que tomé uno puede hacerse una idea. También había puestos de venta de vinos, licores, quesos o embutidos de ambos lados de las montañas y, cómo no, un puesto de venta de espectaculares bocadillos calientes y bebidas. Lástima que no pude seguir el consejo de tomarme unos pacharanes...

Para terminar la fiesta, bailes y celebraciones, que aún seguían cuando, a mediodía y con el sol rompiendo la niebla, me fui de allí. Os recomiendo asistir, si os es posible, pero por si las moscas, no olvidéis un paraguas y una chaqueta o jersey, por claro que parezca el día. Al regreso, pasando por Roncal, un termómetro marcaba 15ºC, al sol y abajo del valle, así que la temperatura que aguanté unas horas en mangas de camisa... mejor no pensarlo. A ver cuándo puedo repetir la visita.

Que siga la fiesta, pax avant...

Las imágenes son propias, una mínima selección de las doscientas y pico que tomé.

viernes 22 de agosto de 2008

10.000 articlos en a Biquipedia en aragonés


Ista dentrada en o blog ye escrita en aragonés, a luenga propia d'Aragón, que yera á más á más a luenga de tota a mia familia aragonesa.

O motibo ye fazil de comprender: a Biquipedia en luenga aragonesa tien en iste momento ya 10.000 articlos. L'aragonés ye una luenga chicota, que nomás ye charrata por, alto u baxo, 10.000 fablants, por a persecuzión á que a que a estato sotsmesa y por a presión sobre os suyos fablants, que tienen a perzepzión de charrar mal cuando charran en aragonés.

Pero en a Biquipedia bi ha ya 10.000 articlos, uno por cada fablant. Ye una zifra redonda pero, á más á más, ye una zifra machica: un articlo por cada uno d'os fablants. Asinas que ya puets esleyir o tuyo articlo, si charras en aragonés.

Pero bi ha encara más. Ta comparar, bi ha más de 300.000.000 de chens que charran o castellán, pero en a Wikipedia en castellán nomás bi ha 390.920 articlos. Ye dezir, 1.000 fablants por articlo, alto u baxo. Iste feito permet de tomar conzienzia clara d'a importanzia d'istos 10.000 articlos.

Ta os 25.000!!!!

Nota: A imachen ye de Creative Commons, y a suya lizenzia y a informazión de l'autor ye aquí.

lunes 7 de julio de 2008

Abadía de Sainte Foy de Conques




La entrada de hoy va a estar dedicada a una iglesia que para mí es una de las maravillas del románico en Francia, y que tuve el placer de visitar hace algunos años aunque por desgracia carezco de imágenes propias. Se trata de la iglesia de Sainte Foy (o de Santa Fe), situada en Conques (Concas en occitano), en el departamento del Aveyron, en Francia. El artículo que queda enlazado en la Wikipedia en castellano es una de mis más antiguas contribuciones allí, por lo que ruego indulgencia por los errores que sin duda contiene.

La obra, iniciada a mediados del siglo XI a impulso del abad Odolrico, corresponde al románico inicial, al menos en sus primeras fases, aunque puesto que la iglesia no se dio por concluida hasta avanzado el siglo XII y ha sufrido modificaciones y añadidos posteriores parte de sus elementos no se corresponden al románico, como por ejemplo las torres de la fachada, que fueron eregidas en el siglo XIX.

La iglesia no sólo destaca por su belleza, especialmente en lo que respecta al magnífico tímpano del Juicio Final, al que pienso dedicar una entrada específica. Otra de sus características es que sirvió como modelo para muchas iglesias de toda la región de Auvernia. Y no sólo es, sino que su propia ubicación en pleno Camino de Santiago ha hecho que su influencia haya llegado tan lejos como a la propia sede compostelana. Por otra parte, cabe recordar que el Aveyron fue una de las partes de Avernia de las que procedía buena parte de la inmigración occitana de la que ya hemos hablado en otras entradas del blog, por lo que su influencia en tierras aragonesas fue igualmente destacada, especialmente a través de la basílica de San Cernín, en Tolosa.

Os dejo pues leer con tranquilidad la entrada en Wikipedia, aunque necesitaría de un buen repaso...

Las imágenes corresponen a Commons. La primera, cuyos créditos se hallan aquí, es una vista de la fachada principal, en la que aparecen las torres del siglo XIX que antes comentaba. La segunda, cuyos créditos pueden consultarse aquí, ofrece por el contrario una magnífica perspectiva del ábside principal y de los absidiolos secundarios, así como de las cubiertas de los mismos.

Alastuey, en Bailo, comarca de la Jacetania






La entrada de hoy va a estar dedicada a uno de los muchos lugares existentes en la Jacetania, el lugar de Alastuey, en el municipio de Bailo.

Visité el lugar hará un par de años, para recoger fotografías del lugar para una de las primeras personas con quienes contacté en el mundo de la Genealogía, Karina Jara Alastuey, la webmaster de la página de Los Alastuey, con quien posteriormente he llegado a la conclusión de que somos familia, precisamente por su apellido Alastuey. A ella está dedicada esta entrada, esperando que le guste.

Fue una visita un poco rápida, ya que detrás mío avanzaba una tormenta que me había echado de los valles del Pirineo, así que desgraciadamente pude destinar poco rato a la visita, aunque pude hacer un buen puñado de fotografías y espero volver en próximos viajes. Cuando visité el lugar ya sabía que uno de mis apellidos es el apellido Alastuey, por mi quinta abuela Bárbara Cuiral Alastuey, natural de Luesia, que es nieta o bisnieta (me falta completar esa rama) de un Lamberto Alastuey natural de Longás y miembro de la Cofradía de Nobles de San Lamberto de Luesia, relacionado en el Padrón de Infanzones de Luesia de 1757. Pero del apellido Alastuey, de su historia y ramificaciones en las Cinco Villas y de los sucesos acontecidos a sus portadores hablaremos otro día con más detenimiento, que hay mucho que contar.

Como acabo de crear el artículo Alastuei (pues ese es el topónimo en aragonés) en la Biquipedia aragonesa, tengo frescos los datos generales, aunque deberé en el futuro completar aún más los datos de la localidad y subir fotografías.

Para llegar, hay dos opciones: bien desde la carretera de Puente la Reina a Jaca, tomando un desvío a la derecha, pasando por la abandonada pardina de Lardiés, bien desde Bailo, cerca el Puerto de Santa Bárbara, pasando por Arbués (conocido sobre todo por el inquisidor Pedro de Arbués, aunque era de Épila).

El lugar se encuentra sobre un pequeño altozano o pueyo (un día habrá que explicar los motivos de la ubicación de los pueblos), formando un núcleo compacto de viviendas, con algunos edificios notables, entre los que destaca la iglesia de San Miguel Arcángel, en la parte baja del pueblo, con un pequeño cementerio adosado, como es frecuente en la Jacetania. La iglesia es de planta románica, de postrimerías del siglo XII o de principios del XIII, aunque como suele ser habitual fue ampliamente reformada en el siglo XVII, momento en que se añadió al templo una segunda nave y se sustituyó la antigua cubierta de madera por una de lascas de piedra, algo muy habitual al norte de la sierra de Santo Domingo.

De la historia del lugar conocemos pocos datos. Sí sabemos que ya existía en el año 987, momento en que el monasterio de San Juan de la Peña manipuló documentos para intentar apropiarse del lugar, que era de realengo, y lo siguió siendo hasta 1428, momento e que el rey Alfonso V de Aragón efectuó la cesión del lugar al cenobio pinatense, al que perteneció hasta la misma desamortización de Mendizábal, en 1835. Posteriormente fue la capital de un municipio conjunto con Arbué, hasta los años 60 del siglo XIX, en que Arbués se hizo con la capitalidad del término, para integrarse después en el término de Bailo. Puesto que una de mis adquisiciones en anteriores viajes fue un libro acerca de la Historia de Bailo, que aún no he podido leer, espero poder amplia convenientemente estos sucintos datos.

De momento, pues, nos conformaremos con este breve esbozo...

Las imágenes forman parte de mi colección privada. La primera muestra el interior del pueblo, con el arco cubierto que hay a la izquierda que nos lleva hacia la iglesia, y con la tormenta, mi perseguidora, al fondo (por cierto, me atrapó en Bagüés, impidiéndome tomar fotos de sus iglesias románicas en ese viaje). La segunda es una vista de la fachada sur, con la puerta de acceso a la iglesia en forma de saledizo cubierto, y la tercera nos muestra el ábside de la primitiva iglesia románica, con su característico ajedrezado jaqués recorriendo la parte superior.

miércoles 2 de julio de 2008

Uncastillo: Ermita de Santa Quiteria, junto al castillo de Sibirana





La entrada de hoy va a estar dedicada una vez más a Uncastillo, a la ermita de Santa Quiteria, de la que hablaba en mi entrada del pasado mes de mayo dedicada al castillo de Sibirana. En esa misma entrada prometía hablar de la sobria ermita de Santa Quiteria, situada a unos cincuenta metros del castillo, y de su estado, como aprecié en mi visita de septiembre de 2007.

Pero esta no va a ser una entrada laudatoria para Uncastillo, como pronto vais a comprobar. En efecto, en septiembre sentí una profunda pena por la situación de la ermita, pero durante la semana pasada la pena se convirtió en rabia contra todos los que han permitido que se llegase a esta situación.

Sibirana, su castillo, su ermita y el despoblado existente a los pies del conjunto son lugares para mí de muy alto interés, ya que en esa zona se hallaban parte de las tierras de mi familia de Luesia. Dispongo de una fotografía de los años veinte o principios de los treinta del siglo XX de mi bisabuelo tomada precisamente con las inconfundibles torres del castillo al fondo, en una de sus habituales cacerías, ya que la afición por la caza ha sido una constante en la rama familiar de mi abuela. Y tratándose de uno de los primeros centros fortificados cristianos en la cuenca del Arba, de la que procede una buena parte de mis antepasados, cabe suponer que no es imposible que alguno de ellos residiese en el castillo o en el pueblo, se refugiase en las torres de Sibirana en momentos de peligro o al menos orase en la ermita en más de una ocasión.

Por otra parte, Uncastillo ha hecho del arte románico una de sus señas de identidad propias, hasta el punto de que un pequeño pueblo de menos de mil habitantes ha sido capaz de crear una Fundación, la Fundación Uncastillo - Centro del Románico, dedicada entre otras cosas a la preservación del patrimonio cultural uncastillense.

Estando así las cosas, uno no comprende que se haya permitido el hundimiento de la cubierta de la ermita y el estado de abandono total en que se encuentra, por mucho que sea de propiedad privada. Es obligación ética y moral de la Fundación, del Ayuntamiento de Cultura y del Gobierno de Aragón tomar las medidas oportunas, instando si es necesario la expropiación de la ermita y del castillo para garantizar su conservación. Y desde este blog nos pondremos en contacto con la Fundación para transmitir esa misma idea.

Mientras tanto, las tres fotografías que acompañan a esta entrada en el blog nos dejan ver claramente el triste estado del templo, uno de los más antiguos del románico en las Cinco Villas, como seguidamente veremos.

Por lo que respecta a la ermita, según García Omedes corresponde al siglo XII, aunque uno modestamente piensa que el edificio es anterior, remontándose posiblemente a principios del siglo XI o incluso a finales del siglo X. Cuando menos, el castillo de Sibirana está ya documentado a finales del siglo X, aunque erróneamente Agustín Ubieto, en su Toponimia aragonesa medieval, afirme que la primera cita corresponde al año 1073, según recoge de la obra de Dámaso Sangorrín Libro de la Cadena del Concejo de Jaca, artículo publicado en 1931 en la Colección de Documentos para el Estudio de la Historia de Aragón. Así, en el mapa existente en la página 319 de la obra de Luis Javier Fortún Leire, un señorío monástico en Navarra (siglos IX-XIX) se reproduce un mapa de la zona correspondiente a 1024, en la que el monasterio de Leire poseía las villas de Undués (ni el de Lerda ni Undués-Pintano en Los Pintanos, sino un tercer Undués hoy desaparecido en la zona de la iglesia de San Adrián de Vadoluengo, hoy en término de Sangüesa), Serramiana (algo más al este, aguas arriba del río Onsella), Navardún y Oyarda (hoy desaparecido, muy cerca de Navardún), aparecen presentes los lugares de Sos, Cercastiel (hoy desaparecido, cerca del límite con Petilla), Petilla, Lobera, Lucientes (solar de una rama familiar de don Francisco de Goya y Lucientes, hoy despoblado en término de Longás), Longás, Sibrana, Uncastillo, Luesia, Asín, Eliso (hoy desaparecido, cerca del también desaparecido monasterio de San Esteban de Orastre en la ladera sur de la sierra de Santo Domingo), Biel, Orrios (un despoblado algo al sur de Fuencalderas), Agüero, Tolosana (otro despoblado en Murillo de Gállego) y el propio Murillo. En la página 322 de la misma obra se indica cómo en el 891 el castillo de Sibirana fue conquistado por los Banu Qasi, y en la página 323 se indica que el monasterio de Leire percibía en el siglo XI las rentas episcopales de Sibirana (y las de Cercastiel, Lobera, Longás, Lucientes, Petilla y Sos), además de las rentas de las villas que poseía en la bal d'Onsella. En la página 325 se habla de cómo en 1024 el monasterio percibía las tercias episcopales de 20 lugares en las Cinco Villas, entre ellos Sibirana. En las páginas 472 y 477 se indica cómo en 1197 Leire llevaba quince años sin percibir las rentas debidas de Sibirana, además de las del hoy despoblado de Javier (no confundir con Javier, en Navarra) junto al castillo de Royta, cercano a Sibirana.

Por otra parte, cabe destacar que Sibirana formó parte de la dote de Felicia de Roucy en 1170, a su boda con el rey Sancho I de Aragón.

Podemos ver que es un edificio extremadamente sencillo, de una única nave, que estuvo siempre dotado de cubiertas de madera, con un único ábside exento de decoración externa y dotado de una ventana-aspillera. La portada, también muy sencilla, contiene como elementos destacados un crismón sostenido por dos columnas dotadas de capiteles sin excesivos lujos decorativos, encalados. Una espesa zarza que crece en la misma puerta me impidió contemplar el sillar escrito de que habla García Omedes, que cifra en los años 1112-1146 y considera una posible transcripción del acta fundacional de la capilla.

En el interior, como se aprecia en la tercera fotografía, podemos contemplar un magnífico ejemplo de ajedrezado jaqués, uno de los ejemplos interiores más representativos en nuestra comarca, en la que este elemento decorativo alcanza su mayor esplendor, aunque todo el mundo lo relacione casi exclusivamente con la ciudad de Jaca.

En realidad, no era pues sino una sencilla capilla perteneciente al castillo, aunque sin duda en momentos posteriores atendió las necesidades espirituales de la pequeña aldea ubicada a los pies del castillo, pasando así a ejercer funciones de iglesia parroquial. En atención a su importancia histórica y no sólo artística, es imprescindible tomar las medidas necesarias para garantizar su conservación.

Las tres imágenes que acompañan el texto forman parte de mi colección particular. Las dos primeras corresponden a septiembre de 2007, mientras que la tercera es mucho más reciente, de la semana pasada.

domingo 29 de junio de 2008

Escapada de una semana



Estos días he estado por Aragón, aprovechando que había una Junta Directiva de la Asociación de Genealogía e Historia de Aragón, de la que soy vicepresidente. Como es de las pocas ocasiones en que se ha celebrado en fin de semana, esta vez sí pude asistir...

La reunión, como siempre, interesante, aunque sólo haya sido por charlar un buen rato con amigos que comparten las mismas aficiones y por despedir a nuestro secretario, a quien sus deberes laborales van a obligar a residir en el extranjero durante un tiempo. Gonzalo, sé que leerás esta entrada, así que aprovecho para desearte mucha suerte, espero que al menos puedas hacer alguna fotografía de tu lugar de destino...

El viaje, sumamente caluroso, esta vez, especialmente la visita a Zaragoza, convertida ese fin de semana en un auténtico horno. Por el contrario, en casa, en Malpica, una temperatura muy suave, con noches frescas que uno echa mucho de menos de regreso a los calores urbanos... Y en alguna de las excursiones casi frío, como el sábado pasado por la noche en el valle del Roncal. Todo ello sin olvidar alguna tormenta, como la que convirtió durante unos minutos las calles de Malpica en auténticos ríos, suerte que para inundar Malpica hace falta el diluvio universal, que si no... Pero yo quedé empapado.

Como siempre, las circunstancias han hecho que haya podido hacer menos visitas a los archivos que las previstas, aunque he intentado exprimirlas al máximo, habiendo logrado muchos datos de interés para mis investigaciones genealógicas.

Y, cómo no, una enorme serie de fotografías para seguir ampliando mi ya muy nutrida colección. Fotos de Navarra y de Aragón, en esta ocasión. De Navarra, he visitado el monasterio de Leire, la villa romana de Liédena al final de la Foz de Lumbier y Olite y sus iglesias y palacio, con algunas fotos menores de otros lugares. De Aragón, me he dedicado a Jaca, a la Solana (parte, sólo Asieso, Guasillo o Guasiello en aragonés, Banaguás y Abay), a Lobera de Onsella, a Longás y a todo un conjunto de lugares con unas pocas imágenes.

Una parte de las fotgrafías tomadas serán subidas a Commons para ilustrar artículos en la Biquipedia aragonesa, y parte serán utilizadas en las entradas de este blog.

Pero para ir abriendo boca, os presentaré una imagen del pueblecito de Yesa, en Navarra aunque en la misma linde de Aragón, con la Sierra de Leire al fondo, de cuyas cumbres desbordan nubes bajas como niebla. Espero que la disfruteis, para mí fue una gozada, ya que además es una vista que he contemplado en varias ocasiones, aunque siempre sin cámara.

No quiero terminar sin agradecer la visita de tantos amigos, muchos más de los que uno esperaba. Algunos, viejos conocidos de otros proyectos, otros nuevos amigos que uno ha hecho en esta andadura. Va por todos vosotros, de Polonia a México y de Irlanda a Chile o Argentina, pasando por 31 países diferentes... Gracias, de todo corazón, por las más de 3.000 visitas acumuladas en poco más de un mes...

jueves 19 de junio de 2008

Botaya




La entrada de hoy va a estar dedicada a otro de los muchos pequeños pueblecitos aragoneses que hoy languidecen plácidamente, pero que en épocas pasadas estuvieron en pleno centro de la Historia. Concretamente, vamos a hablar de Botaya, del que mientras estuve en la Wikipedia en castellano hice el boceto preparatorio que allí queda, a partir de las notas del trabajo de Manuel Benito Moliner sobre la etimología de las localidades altoaragonesas. En la Biquipedia aragonesa queda crear el topónimo y ampliarlo muy sustancialmente respecto de lo que hay en la Wikipedia en castellano. Botaya pertenece hoy al término municipal de Jaca, y comarca de la Jacetania.

Botaya era uno de los lugares que, al ver su nombre en el mapa, y siendo somero conocedor de sus circunstancias históricas, me hacían tener ganas de visitarlo, lo que finalmente pude hacer hace un par de años, por primera vez. En esta ocasión, además, estaba espoleado por el hecho de haber descubierto que una de mis antepasadas era natural de allí.

Aunque hoy es un lugar de difícil acceso, no siempre fue así, ni muchísimo menos. Hoy, para llegar a Botaya desde Jaca se debe seguir la ruta que siguieron los de la sublevación de Jaca en 1930, bordeando Peña Oroel y la sierra de San Juan de la Peña, para tomar después una estrecha carretera que sigue luego hasta el monasterio de San Juan de la Peña. Un desvío hacia el sur, tremendamete empinado, nos llevará hasta Botaya, siendo éste el único camino accesible por carretera. Existe una pista que nos lleva hasta Osia pero se encontraba en tan pésimo estado que me resultó imposible seguirla en un todoterreno.

Sin embargo.... al lado mismo de Botaya discurría en tiempos el equivalente de nuestras más modernas autopistas transeuropeas: la vía romana que, desde Zaragoza se dirigía al actual Bearn, a través de Ayerbe, el valle del río Gállego, el Valle de Hecho y el Puerto de Palo. Fue por esa vía por donde en la Alta Edad Media penetraron las más modernas influencias de la época, redifundidas desde los importantes asentamientos monásticos de las cercanías: San Juan de la Peña, San Pedro de Siresa y Santa Cruz de la Serós.

Desde allí, llegó un nuevo arte procedente de las tierras del norte, que encontró una tierra fecunda en la que arraigar y desarrollarse: el románico, uno de los elementos que hoy en día definen nuestras tierras. Por esta vía llegó el maestro de Agüero , al que hemos dedicado ya dos entradas en el blog y aún dedicaremos más.

Cuando visité Botaya, me encontrá con un lugar pequeño, de construcciones algo diseminadas, pero que estaba construido básicamente a lo largo de un eje, formado por la antigua calzada que atravesaba el lugar. Iba desgraciadamente con muy poco tiempo, por lo que no pude entretenerme, como suelo hacer, en charlar con los vecinos del pueblo, lo que intentaré subsanar en próximos viajes. Me dio tiempo tan sólo a hacer un breve recorrido por esas calles por las que caminaron mis antepasados, y para visitar la iglesia de San Esteban, sencilla pero sumamente interesante. Como suele ser frecuente, la primitiva iglesia románica fue posteriormente profundamente transformada, aunque se mantuvo el antiguo tímpano de la portada, desplazándolo de su lugar de origen y colocándolo en la pared sur, suspendido a una altura imposible. No os lo voy a describir, prefiero que lo veais con vuestros propios ojos, ya que es la imagen que acompaña esta entrada.

Existe, algo apartada del casco urbano, una pequeña ermita, anexa al cementerio de Botaya, la de San Miguel, que lamentablmente no pude visitar.

Os dejo igualmente la web de José Romero Fernández, que contiene una cuidada selección de fotografías, incluyendo de la ermita de San Miguel.

Sólo me queda recomendaros una visita, Botaya la merece. Pasear por sus tranquilas calles es uno de los caprichos que uno puede concederse de vez en cuando...

Sobre las imágenes, ambas son mías. La primera corresponde al tímpano de la iglesia de San Esteban, mientras que la segunda es de una de las casas del pueblo, una antigua casa infanzona con piedra armera en la portada, de una familia y apellido que por ahora se me escapan, aunque si no me equivoco en el lugar es hoy conocida como Casa Francha. Otra cosilla más a investigar...

domingo 15 de junio de 2008

Uncastillo, artículo destacado en la Biquipedia aragonesa



La entrada de hoy va a estar una vez más dedicada a Uncastillo. El motivo, en este caso, es que los compañeros de la Biquipedia aragonesa han considerado que el artículo dedicado a Uncastillo que he redactado es un artículo destacado, por lo que aparecerá en la Portalada de la Biquipedia durante los meses de junio y julio.

Ciertamente, me hace mucha ilusión. En el año y medio que colaboré en la Wikipedia en castellano no llegué a presentar artículos como destacados, aunque sí contaba con once artículos buenos, categoría que no existe en la Biquipedia aragonesa. En los tres meses que llevo colaborando activamente en la Biquipedia, cuanto ya con un destacado.

Sin embargo, no considero, ni mucho menos, que el artículo en su estado actual deba darse por terminado: la sección de Historia debe ampliarse, tanto para mejorar la calidad de sus contenidos como para añadir lo que abarca desde 1500 hasta la actualidad, que hay mucho que contar. Otras secciones deben añadirse o mejorarse, para lo que dispongo de un buen acopio de bibliografía, incluyendo el magnífico trabajo Una villa aragonesa en el siglo XVII. La Organización Municipal de Uncastillo, de José Antonio Begueria y María Elena Fabón, editado por la Fundación Uncastillo Centro del Románico, que fue merecidamente premio Pedro del Frago, trabajo que incluye datos de otras localidades y en el que, a título anecdótico, se cita a varios antepasados míos.

Respecto del apartado de los monumentos de Uncastillo, habrá que mejorar alguna descripción, pero sobre todo lo que habrá es que crear artículos sobre las iglesias, castillos y ermitas. Y, especialmente, de los Bañales, para lo que cuento con las memorias de las excavaciones llevadas a cabo en los años cuarenta y cincuenta del pasado.

Y, por supuesto, seguir aportando fotografías, de las que tengo una gran reserva...

Todo ello sin olvidar los muchos artículos que hay por crear, ampliar y mejorar, de nuestra comarca, de Aragón y de otros lugares y del románico. Tengo pendiente la promesa que hice de mejorar el dedicado a Lobera de Onsella, así como el del monasterio de Leire. Y desvelaré que ando trabajando en algunos monumentos del románico catalán, navarro y aragonés.

Cualquiera de los lectores de esta entrada queda invitado a aportar lo que pueda a la mejora de éste y de los demás artículos de la Biquipedia. Hay mucho que hacer y cualquier ayuda será bienvenida.

La imagen es una vista de la portada principal, la menos espectacular, de la iglesia de Santa María de Uncastillo, tomada desde la iglesia de San Juan. Nos permite apreciar la magnífica torre gótica del templo, así como la cubierta de su nave única, en uno de esos atardeceres que tanto contribuyen a dotar de luminosidad a las antiguas piedras de la localidad.

martes 10 de junio de 2008

Juan José Viamonte González, prócer argentino y nieto de aragoneses

Esta entrada va a tratar de Juan José Viamonte González, uno de los próceres de la independencia Argentina, nieto de aragoneses y posiblemente relacionado con Uncastillo y las Cinco Villas.

Por mera casualidad, en una de las listas de correo de Genealogía a las que estoy suscrito, en este caso el muy activo grupo de GenFrancesa, dedicado a la Genealogía francesa en castellano, se hablaba de una calle en Buenos Aires, concretamente la calle Viamonte. Para cualquiera relacionado con las Cinco Villas y más con Uncastillo, el apellido Viamonte necesariamente debe sonarle, así que la verdad es que me ha picado la curiosidad, y he preguntado en la lista a quién estaba dedicada la calle, sospechando que el origen familiar de esa persona no estaría muy lejos de nuestra tierra...

En menos de 10 minutos de plantear la pregunta, dos compañeros de la lista, Juan Carlos Alessandretti y Leticia Bargo, me han indicado que el nombre de la calle se refería al general argentino Juan José Viamonte, un esbozo de cuya biografía puede verse en la Wikipedia en castellano, en el enlace que dejo más arriba.

Juan José Viamonte nació en Buenos Aires el 9 de febrero de 1774, siendo hijo de militar. A partir de esos datos, una búqueda somera en Google me lleva a ver que parte de su árbol genealógico está accesible en Internet, en una web genealógica, donde se indica que era hijo del teniente Jaime Viamonte Mulardos, nacido en Mataró en 1739. Y, tal como suponía, que su abuelo era aragonés, nacido en Borja en fecha desconocida. Por cierto, siguen quedando en Borja portadores del apellido, como ésta, ésta o éste. Posiblemente desconozcan su parentesco con el prócer argentino...

En cualquier caso, uno sospecha que estas ramas proceden en última instancia de Uncastillo, donde aparecen multitud de portadores del apellido. Por lo demás, uno sigue sospechando que puede haber una relación con los Beamonte de Biel, El Frago y Orés. Que mira por dónde son una familia infanzona de la que soy descendiente... Nada, un enigma histórico más a desvelar, habrá que ir un día por donde se custodien los libros parroquiales de Borja para averiguarlo...

lunes 9 de junio de 2008

Mitos genealógicos: Apellidos y escudos de armas

Hoy vamos a hablar de una de las tonterías que corren por Internet, y de las que unos cuantos aprovechados sacan tajada explotando la falta de conocimientos de los incautos que piquen. Es uno de los mitos genealógicos.

Sí, vamos a hablar de los famosos escudos de armas, esos que la mayoría del gran público cuando se le dice que uno es genealogista te preguntan siempre por el escudo de armas de su apellido.

Para empezar, lo primero que debe tenerse en cuenta es el origen de los escudos. En su momento, en una época en la que no había uniformes y en medio de una batalla uno no podía saber si el que blandía una espada frente a él era un amigo o un enemigo, los escudos aparecieron como una forma de identificar a los miembros de la mesnada o casa de un noble, de forma que al ver el dibujo (las armas heráldicas) pudiera uno evitarse liarse a trompazos con un aliado, en lugar de aprovechar el tiempo para zurrar la badana a un enemigo. De este modo, lo más fácil es que el escudo de armas reflejase el nombre o el apellido del señor, lo que hoy se conoce como armas parlantes, ya que nos dicen el apellido de su titular. Así, por ejemplo, un López podía decidir tomar un emblema heráldico en el que estuviese representado un lobo. Para quien no caiga en la cuenta, López o Lope latinizado se escribía Lupus, que es el nombre del lobo en latín, y es justamente el origen etimológico del apellido López. Otros preferían tomar como emblema familiar algo alusivo a la fiereza, como un león, a la agilidad e inteligencia no reñida con la fuerza, como un guepardo o un águila, etc, etc.

En esa primera y primitiva etapa cualquiera que mandase una mesnada de hombres podía tomar por su cuenta y riesgo cualquier escudo, pero muy pronto la cosa, como siempre sucede, fue asumida por la realeza, de forma que la concesión de un escudo de armas pasó a ser privilegio regio o, al menos, regulado para quedar en manos de un reducido grupo de personas. Se creó así la figura del encargado de dar fe del uso de un escudo, así como de concederlo o sancionar su uso en nombre del rey, y los armoriales o catálogos de escudos existentes.

Como es lógico, el uso del escudo era privativo de una persona concreta, que transmitía a sus descendientes, con lo que el apellido no era trascendente en absoluto, más todavía en una época en la que el uso del apellido tampoco estaba regulado y no era infrecuente que un hijo portase apellido distinto del paterno, a veces el del abuelo materno, a veces el de un pariente lejano o amigo, a veces el que le parecía a capricho de su padre.

La vanidad y las ansias de aparentar, algo muy humano, hicieron que muchas familias afirmasen estar emparentados con familias nobles, sea porque compartiesen el apellido, sea porque contasen con el dinero suficiente como para poder comprar falsos testigos que afirmasen su vinculación.

Pero en cualquier caso, los armoriales de estas épocas son ahora utilizados por los sacacuartos sin escrúpulos para explicarle al señor Juan García Sánchez que es decendiente de don García Sánchez y que le corresponde usar tal y cual escudo....

Pues va a ser que no. De hecho, si cualquiera hace uso de un escudo de armas que no le corresponde lo que está haciendo es un delito. Y para hacer uso legalmente de un escudo de armas hay que demostrar, con la documentación adecuada y mediante el correspondiente árbol genealógico, que se desciende de alguien autorizado al uso de ese escudo de armas. Y eso no es rápido ni barato, así que nada de confiar en que por 100 eurillos del ala nos van a dar nuestro escudo de armas del apellido...

Así, no existen escudos de armas de apellidos, sólo escudos de armas de familias, lo que explica porqué un apellido puede tener decenas de escudos y otro ni uno solo.

Para terminar, ¿es fácil encontrar antepasados con escudo de armas?. Bueno, yo ya he encontrado media docena, para mis líneas familiares, y seguramente seguiré encontrando más. Tengo hasta ahora los Trujillo, los Berges, los Diest, los Jordán, los Alastuey, y sospecho que pronto caerán los Beamonte, los Luna, los Martínez de Luna, etc, etc. Tiempo al tiempo... No tiene porqué ser diferente en tu caso, ni mucho menos, así que si te decides a trabajar en tu propio árbol podrás saberlo.

Historia del arte religioso cristiano: el románico



Hoy vamos a ver un vídeo existente en YouTube, de diez minutos de duración, que es un buen reportaje sobre las características generales del arte románico. A pesar de la brevedad del vídeo, recoge algunas de las características esenciales del estilo.

El reportaje nos habla de que se trata de un arte religioso, difundido a través de vías de comunicación y de peregrinación, que posee igualmente una alta variabilidad regional, lo que nos permite hablar de distintas escuelas. Poco a poco iremos viendo algunas.

Nos habla igualmente de sus características aquitectónicas: de que supone una evolución a partir de los modelos arquitectónicos anteriores, esencialmente del arte romano, aunque olvida comentar las influencias de la arquitectura bizantina y las de la arquitectura islámica, esta última más acusada en España y en Sicilia. También del uso de sillares de piedra labrada para formar gruesos muros exteriores, normalmente muy poco decorados, aunque a veces aparecen elementos distintivos en algunas zonas, como el ajedrezado jaqués tan típico de las Cinco Villas, del que un día de estos hablaremos con más atención.

También nos habla de la importancia de la portada del edificio, consistente en un arco de medio punto y que recoge un programa ideológico concreto a través de las esculturas presentes en ella. O de los ábsides semicirculares que cierran el fondo del edificio, cuyo interior está constituído por una bóveda de cañón.

Nos comenta igualmente de la escasez de luz interior a que dan lugar los muros gruesos, y de cómo ello invita al creyente al recogimiento religioso, a la sensación de sometimiento a Dios difuminándose en la masa de creyentes del interior del templo...

Pero no escribiré más, y os dejaré con el vídeo. Que lo disfruteis.

viernes 6 de junio de 2008

Detenido un hombre en Castellón por destrozar documentos del Archivo Histórico Provincial de Teruel

Esta segunda entrada va a estar dedicada a una noticia de hoy, leída en el Heraldo de Aragón.

Resulta que la Policía ha detenido a un vándalo que se dedicaba a robar y destrozar documentación en Archivos Históricos, entre ellos el Archivo Histórico Provincial de Teruel.

Un salvaje, al que cabe equiparar a quienes hace poco comentábamos que quemaban libros. Son dos caras de la misma moneda.

Uno, que es usuario habitual de los Archivos, cada vez entiende más las medidas de protección. Recuerdo el episodio en el que otro salvaje de la misma catadura arrancó con una cuchilla de afeitar las iniciales miniadas de códices musicales medievales en mi tierras de las Cinco Villas.

Sólo puede exigirse mano dura con estos sujetos, mutiladores de nuestra Historia. Muy dura, extremadamente dura. Debe entenderse que la destrucción intencionada de patrimonio histórico de cualquier tipo debe ser equiparada con un acto de genocidio cultural, y aplicarse la misma pena.

Lo siento, no me quedan más palabras para comentar esta bestialidad.

Desembarco en Normandía




La primera entrada de hoy va a estar dedicada a un aniversario, el del desembarco de los Aliados en Normandía, durante la II Guerra Mundial, el 6 de junio de 1944. Es decir, hoy se cumplen 44 años de dicho acontecimiento.

Podría pensarse que es nada más que una fecha más, una de tantas. Pero en realidad se trató de un acontecimiento de enorme importancia militar, política e histórica, que abrió paso de forma definitiva al final de la guerra, al final del nazismo y al principio de las bases de la Europa que hoy conocemos.

Pero vayamos por pasos y empecemos por situar el acontecimiento. Desde la campaña de Francia en 1940, que acabó en desastre para los Ejércitos de los Aliados, y el segundo desastre que supuso la expulsión de los británicos de Grecia en la primavera de 1941, parecía que la guerra podía darse por acabada en Europa y que sólo faltaba un ligero empujón de los alemanes para atravesar el canal de la Mancha y eliminar la resistencia de los británicos, el último gran enemigo en Europa. De hecho, incluso los franceses de Pétain y los españoles de Franco ya daban por decidida la victoria de los alemanes en la guerra por lo que ya habían empezado a tomar posiciones para repartirse las migajas del festín.

Pero sucedió un imprevisto. Goering, el jefe de la Luftwaffe, tan fanfarrón como siempre, prometió que Inglaterra iba a ser dominada sólo por el poderío de sus aviones, y lanzó una campaña aérea destinada inicialmente a barrer del cielo a los aviones ingleses, lo que permitiría asegurar la supremacía aérea en el canal de la Mancha al menos lo suficiente como para asegurar la cobertura aérea a una flota de invasión alemana. Pero un puñado de pilotos de caza, entre los que parece ser que hubo algún piloto del antiguo Ejército Popular Republicano español, pudo conjurar la amenaza. Churchill, experto en frases famosas, acuñó aquella de que nunca, en la historia de los conflictos humanos, tantos debieron tanto a tan pocos. Hitler tenía que buscar un nuevo objetivo para sus inactivos ejércitos, y se decidió a atacar a la Unión Soviética, desde el verano de 1941.

Por otro lado, aunque sin dar importancia a la operación, envió a Libia a un joven general de las tropas blindadas alemanas, un tal Erwin Rommel, encargándole evitar que los ingleses expulsasen a los italianos de Libia, como ya lo habían hecho de Eritrea, Etiopía y Somalia.

Esta segunda operación se saldó con la definitiva derrota en la segunda Batalla de El Alamein, mientras que la primera, que había logrado poner contra la pared a los rusos, acabó en el desastre alemán en Stalingrado.

A la vez, en diciembre de 1941, los japoneses, pensando que era el mejor momento porque la atención de los europeos estaría en la guerra en Europa, atacó a los Estados Unidos en Pearl Harbour, a lo que siguió la declaración de guerra de los alemanes contra los estadounidenses, con lo que entró en juego el poderío industrial estadounidense.

Un general por entonces de segunda fila, un tal Dwight Eisenhower, fue el encargado de hacer sentir a los alemanes el peso del Ejército estadounidense, pero se optó por buscar un rincón más tranquilo, concretamente Marruecos y Argelia, para ir dando pequeños pasitos hacia el centro del dominio alemán. Tiempo más tarde, tras una penosa campaña, se llegó a Túnez, a la vez que los vencedores de El Alamein llegaban al mismo sitio desde el este, atravesando Libia. Costó derrotar a los alemanes en Túnez pero se hizo. Costó desembarcar en Sicilia, pero se hizo. En cambio, se tuvo demasiado miedo de desembarcar en Italia y se perdió una oportunidad de oro de echar a los alemanes de allí, algo que no se logró hasta 1945.

Y seguía faltando lo importante: el regreso al corazón de Europa. Volver a avanzar hasta el Rin, atravesarlo y avanzar hacia la capital alemana para acabar la guerra.

Y de eso es de lo que va a tratar esta entrada, del desembarco en Normandía que supuso el regreso de los Alidos a Francia, la liberación de este país y la rápida llegada (relativamente) a las fronteras alemanas.

La planificación de la operación, de la que se encargó Eisenhower, fue larga y difícil. Se tenía miedo al fracaso. Y no sólo porque un fracaso supondría retrasar al menos en un par de años la llegada de los aliados occidentales al núcleo de la lucha en Europa, sino porque los rusos habían logrado, tras su gran victoria del invierno de 1942-1943 en Stalingrado, derrotr ellos solitos a la todopoderosa arma blindada de la Wehrmacht, que se deshacía en invierno coo un azucarillo en el agua con los ataques del Ejército Rojo, que ya estaba muy cerca de las antiguas fronteras soviéticas. Y británicos y estadounidenses empezaban a tener miedo de que los rusos lograsen aplastar en solitario a los alemanes y, de paso, se quedasen con sus conquistas.

Pero finalmente, desde la noche del 5 al 6 de junio de 1944, tropas paracaidistas alemanas y británicas empezaron a caer por toda Normandía, con el encargo de desviar la atención de los alemanes del desembarco en las costas en la madrugada del 6 de junio pero también de tomar puntos neurálgicos clave para el despliegue de las tropas desembarcadas.

El 6 de junio, llegaron a las playas normandas los primeros soldados, luego seguidos po soldados canadienses, estadounidenses, ingleses, franceses, belgas, holandeses, luxemburgueses, polacos, checos, griegos, yugoslavos, indios, australianos o neozelandeses, con otros contingentes aún menores, entre ellos un puñado de republicanos españoles que combatían en las filas del Ejército británico o de la Francia Libre. Junio fue un mes duro, muy duro para ellos. Julio también, pero endulzado con el avance por la Francia liberada. Agosto fue el mes de los besos de las francesas a los soldados que avanzaban por toda Francia hacia el este, como recuerda uno de ellos, el español Amado Granell, el hombre que liberó París...

Para terminar, dos películas recomendadas: El día más largo y la muy crítica Salvar al soldado Ryan. Especialmente recomendado, como haré yo mañana, sesión doble, una detrás de otra, ya las tengo a punto...

Por si alguien tiene alguna duda, únicamente han sido redactados por mí en la Wikipedia en castellano los artículos sobre Eisenhower y la Liberación de París. Quedó pendiente la biografía de Amado Granell, que llegará un día a la Biquipedia en aragonés, que saldrá ganando...

Véase también el artículo en el blog de Hispa, que se me ha adelantado en el recuerdo de la efemérides.

Para los créditos de las imágenes, procedentes de Commons, véase uno y otro.

jueves 5 de junio de 2008

El Arte Románico como fuente de la Creatividad Contemporánea

Con el título de El Arte Románico como fuente de la Creatividad Contemporánea, se celebra hoy 5 de junio y mañana 6 de junio un seminario internacional en la localidad de Ejea de los Caballeros, de carácter gratuito.

El seminario no sólo resulta interesante por los contenidos que se proponen, sino además por que incluye visitas guiadas a varios monumentos románicos cincovilleses. Así, mañana viernes se visitará la iglesia de El Salvador de Ejea, de la que hemos visto en este blog una imagen, y todavía veremos muchas más.

Para mayor información, os remito al comunicado de prensa de Europa Press, al blog Aragón románico y al programa oficial en ADEFO Cinco Villas.

Lástima de no poder estar allí...

domingo 1 de junio de 2008

El Camino de Santiago en Aragón


La entrada de hoy va a esta dedicada al Camino de Santiago en nuestras tierras aragonesas, una ruta por la que penetraron en el reino todo tipo de influencias políticas, sociales, económicas y culturales, posteriormente difundidas por todo el país.

El Camino de Santiago era una ruta de los peregrinos que seguían hacia Santiago de Compostela, en Galicia, llegados desde casi todos los rincones de Europa. En realidad, como todos los caminos llevan a Roma, casi cualquiera de las rutas medievales es un Camino de Santiago, pero suele reservarse el nombre para un recorrido concreto, que penetra en Aragón desde la actual Francia (por eso también se le llama Camino Francés). Procedentes de varios lugares, los peregrinos iban confluyendo en una serie de rutas para cruzar los Pirineos, aunque otros llegaban por mar hasta los puertos catalanes penetrando desde tierras orientales en Aragón.

Los pasos por los Pirineos aragoneses fueron especialmente dos: el más oriental por el Somport (el Summus Portus de los romanos) y Candanchú, pasando por Canfranc (topónimo evocador de los francos que recorrían el camino) y siguiendo el curso del río Aragón hasta Jaca, girando allí por el curso del mismo río hacia occidente hacia Santa Cilia y Puente la Reina.

El segundo paso seguía la antigua calzada romana que discurría por el Puerto de Palo, siguiendo el curso del río Aragón Subordán por el valle de Hecho, pasando por Ciresa, con su espléndido monasterio de San Pedro, y Hecho, para enlazar con el anterior al final del valle, en Puente la Reina de Jaca.

Unidos ambos caminos, proseguían por la orilla izquierda del río Aragón, por Arrés, Martés, Mianos, Artieda, Ruesta y Undués de Lerda, para entrar en tierras navarras por Javier y Sangüesa. O bien por la orilla derecha pasaban por Berdún, Asso (hoy Asso-Veral), Escó y Tiermas, para entrar en Navarra por Yesa y Liédena, junto a la desembocadura de la Foz de Lumbier.

El camino era recorrido por numerosos grupos de peregrinos, pero también por mercaderes, artesanos, artistas y por muchos que buscaban un nuevo lugar en el que establecerse en busca de una vida mejor. Algunos seguían hasta el final, pero otros se iban quedando en las poblaciones aledañas al camino o se desviaban para instalarse en lugares cercanos o más alejados del mismo, al albur muchas veces de las casualidades.

Por el camino llegaban grupos de escultores y de canteros para trabajar en las grandes obras públicas de la época: puentes, iglesias, ermitas y catedrales. Y a través de la red secundaria de caminos llegaban hasta el último rincón del reino de Aragón, para dejarnos en herencia su trabajo, que hoy podemos admirar en la gran cantidad de monumentos románicos que jalonan su paso por nuestras tierras...

Por el camino llegaban también grupos de caballeros que anhelaban poner su espada al servicio de los reyes de los reinos peninsulares en su lucha contra los árabes, en busca de fortuna y de gloria. Unos alcanzaron señoríos y la gloria que buscaban. Otros hallaron una tumba anónima en una cualquiera de las muchas iglesias románicas o de los hospitales que jalonaban el camino...

Por el camino llegaban también caldereros, vidrieros, ebanistas, maestros armeros, curtidores, tejedores y decenas de otros poseedores de un oficio en busca de nuevos horizontes en los que poder vender el fruto de su trabajo en mejores condiciones que las de su tierra de origen.

Por el camino llegaban también campesinos escapados de los malos usos de sus señores, campesinos libres huyendo de pestes, guerras, saqueos y persecuciones religiosas, como las sufridas por los cátaros o por los protestantes, en busca de nuevas tierras que labrar, tanto o más feraces que las que dejaban atrás en tierras francas, occitanas, flamencas, alemanas, suizas, italianas, nórdicas o polacas.

La unión de todos ellos con los habitantes ya asentados en el reino de Aragón, junto con los mozárabes escapados de territorios sureños sometidos al Islam, es lo que hizo a los aragoneses tal y como somos hoy. No olvides nunca, si eres aragonés, que por ese camino llegaron a Aragón muchos de tus antepasados.

En resumidas cuentas, el Camino de Santiago no dejaba de ser uno de los grandes ejes de comunicación europeos, que discurría por Aragón. A diferencia de los actuales grandes ejes de comunicación transpirenaicos, que lo hacen por País Vasco y Cataluña. Pero para nuestra mentalidad propia del siglo XXI, muchas veces es difícil hacerse a la idea de qué significaba el camino y, sobretodo, de cómo estaba construido.

He elegido así uno de los vídeos que existen en YouTube y que nos muestra el aspecto físico en la actualidad de uno de los tramos del primitivo camino. Según indica el vídeo, se trata del tramo aledaño a Undués de Lerda, pero debo advertir que la imagen del monumento románico que aparece en primer lugar se parece muchísimo a la de la iglesia de Santa Cruz de la Serós, a la que habrá que dedicar otra entrada en este blog... Pero bromas aparte, lo que interesa es que se observe el empedrado de la calzada, que la hacía practicable incluso con episodios de lluvias que convertían los caminos de tierra en lodazales, o con episodios de sequía, que convertían los caminos de tierra en suplicios polvorientos. Un detalle más: cuando se os hable del embalse de Yesa, recordad que bajo él se encuentra una buena parte de ese Camino de Santiago aragonés, y que con su recrecimiento desaparecerán nuevos tramos bajo sus aguas, y con ellos buena parte de nuestra Historia, incluso de nuestra historia personal y familiar...

viernes 30 de mayo de 2008

Arquitectura normanda






Por segunda vez, el viaje de fin de semana de esta semana va a corresponder no a un lugar único, sino a todo un conjunto de monumentos: la llamada Arquitectura normanda, sobre la que traduje un artículo de la Wikipédia francesa a la edición en castellano.

El término es equívoco ya que, por una parte, no se refiere a la arquitectura en Normandía o de Normandía, mientras que por otra no se corresponde exactamente con un estilo arquitectónico claramente definido, aunque suele identificarse con uno en especial, el estilo románico. Vamos a ver con detalle estas matizaciones.

Respecto del estilo en sí, debe tenerse en cuenta que lo que hoy conocemos como arte románico es un estilo considerado peyorativamente hasta el siglo XIX, hasta el punto de que llegó a calificarse de gótico primitivo, término lo bastante expresivo como para poner claramente de manifiesto el desdén con el que era contemplado, ya que era convertido en una mera antesala del estilo gótico. En este marco de cosas, una de las expresiones utilizadas para edificios que poseían un conjunto de características comunes (y no sólo el marco geográfico) fue la de gótico normando. De esa errónea consideración como un gótico primitivo normando es de donde procede directamente la denominación actual. Para complicar las cosas, los ejemplos de transición entre el románico y el gótico, que algunos adscriben al románico y otros al gótico, son sin embargo siempre encajados dentro de la arquitectura normanda.

Por lo que se refiere a la zona geográfica en la que se encuentra presente el estilo, el nombre parece sugerir que debería ser únicamente la región francesa de Normandía, pero esta parte de la denominación del estilo es igualmente equívoca. En efecto, sí es cierto que el estilo que hoy denominamos arquitectura normanda nace en Normandía hacia finales del siglo X y especialmente durante la primera mitad del siglo XI, pero hay un hecho político y militar de enorme trascendencia para la expansión e incluso para alguna de las características del estilo (como luego veremos), y que por su importancia vamos a estudiar con más detalle.

Se trata de la invasión de Inglaterra llevada a cabo en 1066 por Guillermo, duque de Normandía, que reclamaba el trono de Inglaterra debido a sus relaciones familiares con los vikingos que en esas fechas ocupaban el país. Recordemos que los nord-men, normandos u hombres del norte no eran sino uno de los nombres que se daba a los vikingos...

Tras la victoria de los invasores en la batalla de Hastings, Guillermo tomó posesión del reino, nombrando como señores de las tierras a su grupo de amigos y caballeros de origen normando, que están pues en la base de la primitiva nobleza inglesa, así como de la actual.

Para asentarse en las tierras recién conquistadas, debían someter no solo a los vikingos partidarios del fallecido rey Harold sino también una larga lista de enemigos: los anglosajones que ocupaban el lugar antes de la llegada de los hombres del norte, los britanos que la ocuparon antes de la llegada de estos y que resistían en Cornwall, Gales y Escocia e incluso las apetencias de nuevas oleadas de vikingos procedentes de los fiordos escandinavos.

En estas condiciones, no extrañará que las primeras construcciones del estilo normando fuesen debidas a necesidades militares: castillos, torres e infinitas construcciones defensivas, dando origen a un tipo específico de castillos: los castillos en mota feudal. En efecto, en las tierras llanas de Inglaterra, con suaves colinas onduladas, los normandos levantaron colinas artificiales de tierra, rodeadas primero de una burda empalizada de madera, sobre la que levantaron una torre igualmente en madera, para luego rodearlo todo de un foso alimentado por las aguas de algún río cercano, que además garantizaba el suministro de agua. Más tarde, cuando las condiciones lo permitían, la primitiva torre de madera era sustituida por una torre más estable, construida con piedra, quedando la construcción de un castillo para una fase posterior. Un ejemplo de este primer tipo de construcciones nos lo muestra la primera fotografía que ilustra la entrada, y que corresponde al castillo de Cardiff, en tierras galesas.

Pero en esos tiempos turbulentos, la cruz y la espada iban muchas veces de la mano, con lo que era inevitable que el estilo se impusiese igualmente para las edificaciones religiosas: abadías, iglesias o catedrales. Al fin y al cabo, el alto clero inglés de esas fechas era de origen normando, como los nuevos señores de la tierra. He elegido para ilustrar esta parte una imagen de la catedral de Durham.

Otra cuestión a tener presente es que con el nombre de Arquitectura normanda se conoce en Inglaterra no sólo a este primer románico, sino también a edificaciones que ya corresponden a la transición con el arte gótico, e incluso a los primeros balbuceos de este nuevo estilo. Algo que debe ser tenido en cuenta a la hora de leer la bibliografía especializada, especialmente en lengua inglesa.

Puesto que, siguiendo los pasos de los vikingos, los ingleses muy pronto iniciaron la conquista de la vecina isla de Irlanda, el estilo se implantó sólidamente allí. A caballo entre los conflictos militares y el contacto comercial y religioso, se exportó igualmente a Escocia, con una nobleza que en muchos casos hablaba normando y desconocía la lengua escocesa de sus vasallos...

Para terminar, la arquitectura normanda llegó, a través de los normandos allí establecidos, a Sicilia y al reino de Nápoles. En esas nuevas tierras entró en contacto con otro estilo que ya hemos tratado, la Arquitectura bizantina, dando origen a un arte de síntesis entre ambos, también llamado arte normando. Pero de este último, el arte normando siciliano, mejor hablaremos en otra ocasión, ya que por la vinculación de Sicilia con la Corona de Aragón merece un estudio aparte.

Los créditos de la primera imagen, el castillo de Cardiff, se encuentran disponibles en Commons. Los créditos de la segunda imagen, de la catedral de Durham, igualmente se hallan en Commons.

jueves 29 de mayo de 2008

Románico en Uncastillo (II): iglesia de San Martín de Uncastillo




Hasta ahora en el blog hemos dedicado tres entradas a hablar de Uncastillo: Románico en Uncastillo (I), en la que veíamos una imagen de un capitel (aunque en realidad se trata de un modillón); Uncastillo, en la que veíamos una sucesión de imágenes del lugar; y Castillo de Sibirana, donde contemplábamos el castillo de dicho nombre.

Hoy vamos a volver a Uncastillo, esta vez para visitar la iglesia de San Martín, en la que me consta fueron bautizados algunos de mis antepasados. Actualmente, la iglesia está desafectada del culto, y se encuentra destinada desde 1999 a un Centro de Interpretación de Arte Religioso del Prepirineo, gestionado por Cider Prepirineo, cuya visita recomiendo, no en vano no pierdo la oportunidad de visitarla al menos una vez al año.

La iglesia estuvo consagrada a San Martín de Tours, y eso y nos da una pista sobre la vinculación de su fundación con las tierras occitanas, una constante en nuestra comarca. No en vano para esas fechas Uncastillo era una posesión feudal de los vizcondes de Béarn, estado independiente por esas fechas. Se considera como datada en el siglo XII, más concretamente hacia mediados de su segunda mitad, aunque algunos autores le confieren mayor antigüedad.

Respecto de su planta, se trata de una iglesia con una única nave, dotada con un ábside semicircular y cubierta de bóveda de cañón apuntado. Su acceso sur posee un tímpano que algunos consideran próximo al de San Pedro de Jaca, aunque presenta igualmente claras influencias lombardas

Su ornamentación presenta el típico ajedrezado jaqués de que otro día hablaremos con mayor detenimiento.

En el siglo XVI, la iglesia sufrió una amplia remodelación en estilo gótico tardío, que eliminó parte de su aspecto románico al elevar la altura de su nave y construir capillas adosadas a los lados, quedando todo ello cubierto por bóvedas de crucería estrellada. También se le adosó una torre, de planta cuadrada, que hoy en día es una de sus características visibles más destacadas. Finalmente, el claustro que hoy en día alberga la tienda del Centro de Interpretación es de esta misma época.

Para más detalles acerca del edificio, os remitiré a las páginas de García Omedes dedicadas a San Martín, acompañadas de varias fotografías.

Como buena parte de las iglesias de las Cinco Villas, San Martín de Uncastillo poseyó un órgano, datado en 1627, y recientemente restaurado.

Se encuentra situada junto a la plaza dedicada a Los 50 caballeros de Uncastillo, un tema del que ya hablaremos otro día...

Sobre las imágenes de la entrada, ambas son tomadas personalmente por mi. La primera de ellas está tomada dejando el ábside a la derecha, mientras que al fondo se puede ver parte del castillo existente sobre Peña Ayllón. La segunda, tomada desde el otro lado del río, a cierta distancia, aunque desgraciadamente a contraluz, nos permite sin embargo apreciar claramente la diferencia de altura entre el recrecimiento gótico de la nave y la menor altura del ábside románico, a la vez que nos permite contemplar plenamente la torre gótica adosada.

martes 27 de mayo de 2008

Malpica de Arba



La entrada de hoy va a estar dedicada a Malpica de Arba, un pueblo de nuestras Cinco Villas, sobre el que redacté un primer esbozo de artículo en la Wikipedia en castellano y pronto ampliaré el que ya he creado en la Biquipedia aragonesa, que podéis encontrar aquí aunque todavía falta mucho por trabajar.

En la actualidad, la localidad de Malpica forma parte del término municipal de Biota, y ello desde los años 70 del pasado siglo XX, aunque fue independiente desde mediados del siglo XIX, perteneciendo hasta esta última fecha al término de Uncastillo (al igual que Layana. Tradicionalmente, su nombre ha sido siempre Malpica, al que se añadió la coletilla de Arba para diferenciarlo de los otros dos Malpicas, el de Bergantiños y el de Tajo. Por supuesto, su apellido hace referencia al río Arba de Luesia, sobre cuyo valle del tramo superior se tiene una espléndida vista desde Malpica.

Su iglesia es, cómo no, de planta románica, con torre defensiva adosada, aunque sufrió una restauración en el siglo XVIII, cuya fecha exacta se encuentra en la portada, que hizo desaparecer su portada románica para sustituirla por la insulsa portada actualmente existente. Uno puede permitirse el lujo de censurar a quienes hicieron dicho cambio puesto que me consta que la mayor parte de ellos eran antepasados míos...

La iglesia está dedicada a Nuestra Señora del Día y del Sol, lo que explica la existencia en Malpica del nombre de bautismo Diasol, propio y exclusivo del lugar. La parroquia dio su nombre a la Cofradía de Nuestra Señora del Día y del Sol, fundada en el siglo XIII o XIV, de la que se conocen escasísimos datos, por ahora. Se alza en pleno centro del lugar, sobre un antiguo promontorio rocoso que fue amurallado, al que se accedía a través de una rampa natural, como muestra la propia disposición de las casas del Muro (entre ellas, el corral y la solana de casa de is abuelos). Actualmente existe una reja que cierra el paso al recinto de la iglesia, aunque éste incluye la antigua casa parroquial, hoy propiedad privada, y que fue edificada a principios del siglo XX enlazando las casas ya existentes con la torre de la iglesia, lo que impide dar la vuelta completa a la iglesia. En la parte trasera existe, embebida en el edificio, parte de una losa sepulcral romana. En la mayor parte de su perímetro, se alza sobre un alto muro, coronando el promontorio en el centro del pueblo.

La iglesia, sin embargo, no es el único lugar de interés. A pesar de haberse hundido hace pocos años la antigua casa de la familia de los Cordera (curiosamente conocida en el siglo XX como Casa de la Pastora, por el oficio de sus últimos habitantes), que estaba dotada de un magnífico escudo parlante de los Cordera (antepasados míos, cómo no) lamentablemente desaparecido y del que desgraciadamente no me consta exista ninguna imagen salvo la que conservo en mi retina, existe otro escudo de armas, éste muy deteriorado, en la llamada Casa del Curro, y uno más, completamente borrado, en la antigua casa solariega de los Jordán (antepasados míos igualmente), de la que soy hoy propietario.

Igualmente, es de destacar el portal, resto del primitivo vallado que en tiempos pasados se cerraba por la noche para impedir el acceso al pueblo, o los numerosos arcos de piedra que hay en muchas de las casas, de los que alguno podría remontarse incluso a antes del siglo XV a juzgar por su diseño y estructura. En cualquier caso, es un bonito lugar por el que pasear y disfrutar de un magnífico ejemplo de la arquitectura popular cincovillesa.

En sus cercanías, la ermita de Santa Ana (o casi mejor Santana, como decimos todos en Malpica), sobre un cerro más alto, junto al cementerio, obviamente de estilo románico y con una magnífica vista hacia el llano de las Cinco Villas, y hacia el norte, hacia la sierra de Santo Domingo.

Abajo, junto al río, la llamada fuente del Diablo, sobre la que se cuenta la conocida leyenda de que fue construida por el demonio pero que éste fue embaucado por un inteligente mosén, con lo que el demonio hizo el trabajo pero no se llevó el alma de la pobre sirvienta que se la había prometido a cambio de evitarse el trabajo de sacar el agua del río. Su agua (la que queda, ya que en su mayor parte está canalizada para abastecimiento de Biota) es de gran calidad, fresca en verano y comparativamente más cálida en invierno. Modernamente, sobre el antiguo lavadero público adyacente, se ha construido una instalación para hacer fuego, con lo que se ha convertido en un punto habitual de celebración de comidas campestres, destacando las migas, el rancho o el ternasco a la brasa.

Al lado del río y de la fuente, bajo los cimientos del puente, se halla parte de la presa romana que permitía el aprovechamiento de las aguas del manantial y del propio río para abastacer a la villa romana de los Bañales, junto a Layana. De esta villa hablaremos otro día, pero a la derecha del blog pueden verse imágenes de la parte que subsiste en pie del acueducto que llevaba el agua desde el Arba hasta allí. Desgraciadamente, la presa, cuya existencia me era conocida por referencias antiguas, quedó al descubierto hace pocos años con motivo de las obras de la nueva carretera y del puente, aunque no pude tomar imágenes, y desconozco en qué medida ha podido afectar a los restos la nueva construcción.

Para quien sepa hallarlos, en el término de Malpica hay igualmente diversos poblados de época neolítica, de la Edad del Hierro y de épocas más modernas, como la posible ubicación del despoblado medieval de Arba, Arb o Arbe que aparece en el Cartulario de San Juan de la Peña y del que nos habla Agustín Ubieto Arteta en su Toponimia aragonesa medieval. Pero la ubicación exacta de estos lugares será mejor no divulgarla públicamente, no vaya alguien a tener malas tentaciones.

De las imágenes que acompañan a esta entrada, la segunda es una vista general de Malpica, tal como la ve quien llega por la carretera desde Biota. Ha sido amablemente cedida por Fernando Villa Compaired, a quien doy las gracias por ello. La primera es una obra propia, tomada desde la ermita de Santa Ana y centrada en la iglesia parroquial.

viernes 23 de mayo de 2008

Apellido Coarasa



Hoy vamos a hablar de otro de los numerosísimos apellidos que tenemos en Aragón, el apellido Coarasa, del que en alguna ocasión ya hemos tratado en la lista de correo de Aragón, Historia, Genealogía, Cultura.

Como en el caso que veíamos anteriormente del apellido Granada, es otro de los muy numerosos apellidos aragoneses de origen occitano, así que quien desee saber algo más acerca de porqué hay tantos apellidos de origen occitano en Aragón puede consultar lo que ya se decía sobre el apellido Granada.

En este caso, el apellido Coarasa procede de un pueblo llamado en francés Coarraze, que en 1235 aparece documentado como Coarasa en occitano, según afirma el toponimista francés Arsac en Toponymie du Velay, Le Puy-en-Velay, 1991, p. 57, de hacer caso a lo que se comenta en Celtiberia.net, donde se relaciona la raíz del topónimo con una palabra pre-celta con el significado de piedra (aunque uno debe hacer constar su escepticismo respecto de esta última afirmación).

Más seriedad parece tener esta cita en Google Books del Dictionnaire topographique du Département des Basses-Pyrénées, donde la cita de Coarasa se remonta al año 1227. En cualquier caso, Coarasa era una de las localidades más importantes del Béarn tan relacionado con Aragón y que tantos apellidos nos ha aportado, siendo la sede de una de las doce baronías en que se hallaba dividido dicho país.

Respecto de la distribución del apellido, en la página del Instituto Nacional de Estadística (marcar lugar de nacimiento) podemos ver cómo la mayor parte de los portadores del apellido en España han nacido en las actuales provincias de Zaragoza y Huesca. Añadiré, por lo demás, que en el caso de Huesca la mayor proporción debería darse en la Jacetania y el Alto Gállego, y en el caso de Zaragoza, en las Cinco Villas, donde efectivamente lo he encontrado en los libros parroquiales de algunas localidades. Y la distribución del mismo apellido en Francia nos permite apreciar claramente no sólo su origen bearnés sino también la capacidad de atracción que ejerce París sobre toda Francia. Por otra parte, la variante afrancesada del apellido, Coarraze, tiene mucha más escasa presencia en Francia y nula en España.

En mi base de datos de apellidos, me consta la presencia de este apellido en Biota y Uncastillo, así como en Hecho y en Siresa, en su mismo término municipal, a pie de la antigua calzada romana de Zaragoza al Béarn, que pasa también por Coarasa, vaya casualidad... ¿o tal vez no es una casualidad?.

La fotografía que acompaña esta entrada pertenece a la iglesia de Coarasa, y me ha sido facilitada por la amiga Christiane Bidot-Naude, compañera en algunos grupos de Genealogía, a la que agradezco públicamente su envío.

Arquitectura bizantina



Siguiendo con la tradición implantada la semana pasada, vamos a intentar destinar la entrada de los viernes, dentro de lo posible, a un viaje lejano, y reservaremos los días entre semana para lugares más próximos. Vamos pues a viajar esta vez no a un lugar concreto, sino a un conjunto de lugares, y lo vamos a hacer a través una vez más de un estilo artístico, en este caso la Arquitectura bizantina, otra de las herencias que legué a Wikipedia en castellano, en este caso en buena parte de redacción propia.

El motivo de que os proponga este estilo es que se trata de uno de los que están en la base de nuestro arte románico, al que llega a través especialmente de la arquitectura carolingia que analizamos la semana pasada, más concretamente de monumentos existentes en la ciudad italiana de Rávena, como el mausoleo de Gala Placidia (merecería un artículo mejor, lo que era uno de mis proyectos), la iglesia de San Vital de Rávena o la basílica de San Apolinar in Classe. Igualmente tuvo influencia en una de las grandes escuelas del románico, el llamado arte normando, concretamente de su variante adoptada en la Sicilia normanda.

Como vereis en el artículo que redacté en la Wikipedia, la Arquitectura bizantina es un arte que, sobre la base de la arquitectura romana, acumuló influencias orientales, especialmente procedentes de Persia, vecina por entonces del Imperio, y de un arte que se gestó a caballo entre la zona de Bizancio, la capital del Imperio, y la zona de Palestina, Siria y resto de Oriente Próximo, zonas en las que fueron edificados los más antiguos modelos del estilo, en la llamada Primera Edad de Oro de la Arquitectura bizantina.

Por otra parte, desde su territorio de origen este estilo se extendió por todos los territorios del Imperio bizantino, incluyendo pues Italia, especialmente la capital de los dominios bizantinos allí, ni más ni menos que la ciudad de Rávena, motivo por el que es precisamente en dicha ciudad donde se encuentran los mejores y más espléndidos ejemplos de la Arquitectura bizantina en la península itálica.

Más tarde, a pesar de la desaparición en 1453 del Imperio bizantino, su estilo arquitectónico quedó tan asociado a la Iglesia Ortodoxa que alguno de sus elementos característicos ha pasado a ser uno de los propios símbolos de dicha Iglesia, como las características cúpulas abulbadas. De este modo, la arquitectura bizantina se difundió por todo el antiguo Imperio ruso, incluyendo el actual estado de Alaska, sin olvidar la casi totalidad de los Balcanes.

Para ilustrar la entrada he elegido esta vez dos imágenes: la primera es una vista de la galería superior de la iglesia de Santa Sofía de Constantinopla (véanse los créditos en Commons) y la segunda, una vista exterior de un edificio precioso, el monasterio de Voronet, en Rumania (véanse los créditos en Commons)

Buen fin de semana para todos los lectores de este blog.

lunes 19 de mayo de 2008

Castillo de Sibirana (Uncastillo)



La entrada de hoy va a estar dedicada al castillo de Sibirana, en el término municipal de Uncastillo, en nuestra comarca de las Cinco Villas. Aunque en término de Uncastillo, se encuentra en la cabecera el río Arba, en uno de sus valles laterales, el barranco de Sibirana, en plena sierra de Santo Domingo. Es de propiedad particular, como la finca en la que se asienta, y está protegido con la categoría de Bien de Interés Cultural.

Mientras escribo esta entrada, estoy viendo una fotografía de los años veinte del siglo pasado, en la que aparece mi bisabuelo, que falleció poco después, apoyado sobre su escopeta, vestido a la usanza aragonesa, como buen pezero que era, mientras al fondo de la imagen las dos torres de Sibirana se alzan desafiantes hacia el cielo. Huelga pues explicar porqué me interesa tanto Sibirana.

Empezaremos por explicar que hasta su nombre es borroso, ya que se le conoce como castillo de Sibirana, castillo de Sibrana, Sibirana o Sibrana. Agustín Ubieto, en su obra Toponimia aragonesa medieval recoge también la forma Siurana, aunque lo sitúa erróneamente en término de Luesia.

Para llegar al lugar, debemos partir de la carretera que enlaza Uncastillo con Luesia, hasta cruzar a la orilla oriental del Arba, ya casi en Luesia. Una vez allí, tomaremos la pista asfaltada que serpentea junto al Arba, por un precioso valle, camino del Pozo de Pigalo, y que sigue (aunque sin asfaltar) hacia los restos del antiguo monasterio visigótico del corral de Calvo, la ermita de Santo Domingo, Longás y Lobera de Onsella. Poco antes de llegar al Pozo de Pigalo, la pista cruza a la orilla occidental del río y, muy poco más allá una pista, sin asfaltar, se adentra hacia el oeste. Tomaremos pues esa pista, dejando el alto de Bañón a nuestra izquierda y Fayanás a la derecha.

En pocos minutos, aparecerán, siempre vigilantes, las dos torres de Sibirana, bloqueando el camino, que sigue hacia la bal d'Onsella. A los pies de las torres, unas casas arruinadas, una antigua pardina a su vez edificada sobre el despoblado medieval que allí hubo. Al norte del castillo, en otro altozano, la preciosa ermita románica de Santa Quiteria, con su sencillo crismón y sus sobrios capiteles con sencillos motivos vegetales, con su tejado desmoronándose.

La historia nos cuenta que el castillo de Sibirana fue un día escenario de constantes luchas entre la familia muladí de los Banu Qasi y los navarros por su posesión, ya que abría a su dueño una de las vías de acceso a la bal d'Onsella, y que hacia el año 920 quedó definitivamente en manos del monarca pamplonés Sancho Garcés I, sirviendo dede entonces como bastión ofensivo hasta que la frontera se desplazó hacia el sur, a Uncastillo.

Sobre el resto de su historia poco más conocemos, salvo su vinculación a la reina Felicia de Roucy y a la omnipresente familia de los Luna. Para más detalles, que los hay, esperaremos a una futura entrada en la Biquipedia.

Por lo que respecta a las imágenes, ya que en la portada del blog aparece una vista de lado norte de las torres, he elegido un del lado sur. Otro día hablaremos de la ermita, del siglo XII, y tal vez volvamos otras veces a Sibirana...

Mientras tanto, en Románico aragonés tenemos un esquema del castillo de Sibirana y de la ermita de Santa Quiteria y su triste estado.

domingo 18 de mayo de 2008

Apellido Granada



Vamos a tocar por vez primera en este blog uno de los temas que poco a poco irán apareciendo cíclicamente en el mismo: los apellidos aragoneses. Aquellos que me conocen ya saben que es uno de los ámbitos en los que más he trabajado, con mayor interés todavía por el hecho de que es un tema pácticamente huérfano de trabajos, que se han limitado hasta ahora a aspectos muy puntuales.

Para empezar, sobre el tema de los apellidos en general me remitiré a un antiguo trabajo mío que desde hace años está disponible en mi propio grupo de Genealogia, a la vez que en la Asociación Cultural AragónGen, en el que encontraremos un esquema básico que puede servir como punto de partida y ahorrarnos aquí explicaciones de los aspectos básicos. Podremos de este modo dedicarnos a los aspectos principales.

Así que vamos a entrar en materia, empezando al azar por un apellido, el apellido Granada. El motivo de empezar por este apellido es puramente casual, ya que fue objeto de una pregunta en mi lista durante la semana pasada.

Normalmente, cuando alguien busque referencias serias sobre este apellido, encontrará que se afirma que es un apellido de los llamados apellidos toponímicos, derivado pues de un topónimo o nombre de lugar, y que se indica como el lugar de origen del apellido la ciudad de Granada, en Andalucía. Y, si encuentra o se le responde esto mismo, no es una mal respuesta. Peor podría ser, como cuando algunos afirman que es un apellido árabe o judío...

Pero esta explicación, con ser correcta, no está ni mucho menos completa. En primer lugar, porque no sólo puede ser un apellido toponímico, sino también formar parte del grupo de apellidos derivados de nombres de plantas, ya que la granada es igualmente el fruto de un árbol, el granado. Además, existen otros lugares que sin duda han generado ese mismo apellido, que tiene pues múltiples orígenes.

En primer lugar, en el caso de Cataluña, el apellido debe relacionarse con la localidad de La Granada, en la comarca del Penedès, una tierra de buenos vinos que tengo el placer de conocer bastante (tanto los vinos como la comarca, aclaro...).

Para el caso de los portadores del apellido localizados en Valencia o Baleares, el origen debería ser más posiblemente el que acabo de indicar que el de la localidad andaluza.

Y, sin embargo, hay otro lugar que ha dado origen al apellido y que es el origen de la mayoría de los Granada aragoneses. No es otro que la localidad occitana de Granada, que hoy forma parte del departamento de Haute-Garonne, fundada en 1290 como bastida por monjes cistercienses de la abadía de Grandselve.

Como he insistido reiteradamente desde hace mucho tiempo, la mayoría de los aragoneses descendemos por algunas ramas de inmigrantes occitanos, llegados a través de los Pirineos en un largo espacio de tiempo, iniciado con la reconquista con apoyo militar franco en el siglo IX (por ejemplo, con la reconquista del valle de Hecho, cuyo primer conde era de origen franco) y continuado en los siglos X a XIII con aportes militares (en la toma de Barbastro en 1064 hubo presencia militar bearnesa, que llegó a inspirar una chanson de geste, véanse los fondos de la Bibliothèque Nationale de París, donde se conserva) y de repoblación (véase el caso de Uncastillo, cuyos tenentes fueron en el siglo XI Céntulo V de Béarn y su esposa Talesa). El proceso continuó en siglos posteriores, con incesantes aportes de occitanos que huían primero de las guerras que aplastaron Occitania con excusa de la lucha contra los albigenses, luego de la durísima Guerra de los Cien Años entre franceses e ingleses y, finalmente, de las guerras de religión que ensangrentaron Francia, especialmente el Languedoc, en el siglo XVI y sus secuelas de hambres, pestes y saqueos. La situación económica aragonesa de los siglos XVII y XVIII permitió la continuidad de esa inmigración, aunque ya más atenuada, hasta invertirse las tornas en los siglos XIX y XX.

Así, el apellido Granada llegó a Aragón por ser el lugar de origen de alguno de esos inmigrantes, para dispersarse posteriormente por los lugares habituales de destino de los emigrantes y repobladores aragoneses: Valencia, Navarra, Murcia y zona oriental de Andalucía, donde se confunde con los Granada de origen andaluz, y Madrid, sin olvidar la gran emigración a América y, curiosamente, en un viaje de regreso, a Francia.

Para terminar, podemos consultar el lugar de nacimiento de los españoles que llevan este apellido en la web del Instituto Nacional de Estadística (preferible marcar lugar de nacimiento).

La imagen es la del campanario octogonal de la iglesia de Nuestra Señora de Granada, de estilo gótico, construida con ladrillos, y sus créditos pueden verse en Commons.

viernes 16 de mayo de 2008

Palacio de Carlomagno en Aquisgrán



Como hoy ya estamos en fin de semana, vamos a aprovechar para viajar fuera, a un lugar muy especial para los amantes del arte. Vamos a viajar hasta Alemania, a la antigua ciudad de Aquisgrán. Visitaremos allí el Palacio de Carlomagno, o al menos lo que queda de él. Se trata de uno de los artículos que incorporé a la Wikipedia en castellano mientras allí estuve, traducido de la Wikipédia fracesa, donde es artículo destacado, es decir, uno de los considerados como los mejores allí. Uno siempre iba postergando por pereza el necesario último gran repaso, así como la adición de bibliografía en castellano.

Empezaremos por decir que, sin que sepa el porqué, Aquisgrán es una de las ciudades que desde siempre me han atraído. Tal vez sea porque, sin dejar de ser lo que es, acepta que cada cual la llame como quiera. Así, empezaron por llamarla Aquisgranum los romanos (de aqua, agua, en razón de sus termas), siguieron los germanos (entre ellos los francos) llamándola Aix y luego Aachen, para adaptar su nombre en lenguas latinas: Aix-la-Chapelle en francés, Aquisgrana en italiano, Aquisgrà en catalán o Aquisgrán en castellano, sin olvidar Aquisgran en aragonés (otro artículo para crear). Todos ellos, a su manera, rindiendo un homenaje al primitivo nombre latino.

Los romanos, con motivo de la existencia en el lugar de una termas, crearon allí, vaya usted a saber si sobre la base de una antigua aldea de las tribus belgas que habitaban la región (parientes muy cercanos de los suessetanos de nuestras Cinco Villas), un primer asentamiento, que creció y evolucionó desde un campamento legonario hasta albergar un palacio, destinado a acoger al gobernador de la provincia romana o incluso, si se terciase, al propio emperador.

Con la llegada de los años oscuros que siguieron a las invasiones germánicas y al hundimiento del Imperio, el lugar seguramente fue más o menos abandonado, quedando en ruinas su palacio y el resto de los edificios.

A finales del siglo VIII, los primeros monarcas pipínidas iniciaron obras en el lugar, con la idea de que se convirtiese en uno de los muchos lugares en los que la corte franca se albergaba durante un reducido espacio de tiempo, hasta agotar las escasas reservas de alimentos del lugar, para luego desplazarse hacia uno nuevo.

Sin embargo, según nos cuenta Eginardo, el biógrafo (y yerno, no hay que olvidarlo) de Carlomagno, éste decidió instalarse en el lugar en forma casi permanente, atraído por el alivio que le podían suponer las aguas termales del lugar para sus dolencias reumáticas, aunque no menos por los placeres relativos a la caza que le podían suministrar los frondosos bosques de la zona, sin olvidar que su reino había iniciado una etapa de guerra continuada, con características de auténtico genocidio, con sus primos los sajones, otro de los grupos germánicos, y Aquisgrán se hallaba lo suficientemente cerca del teatro de operaciones como para poderlas seguir muy de primera mano.

Se inició así la contrucción de una auténtica joya arquitectónica, construida en el llamado estilo de la Arquitectura carolingia, que no es sino uno de los diversos estilos de la Arquitectura prerrománica. Por cierto, en ese mismo estilo está construida la primera fase de nuestra iglesia de San Pedro, en Siresa, de la que pronto hablaremos también.

Como ya tenemos el texto de la Wikipedia para seguir las vicisitudes del monumento, no os entretendré más, y os reenviaré a leerlo allí, aunque veo que alguna de sus imágenes ha desaparecido. Sólo os recordaré que lo que ha llegado hasta nosotros, la llamada Capilla palatina, ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Y, para quien le apetezcan temas de mayor proximidad histórica, puede consultar uno de mis primeros artículos en Wikipedia: la batalla de Aquisgrán, en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial (al que, por cierto, le haría falta un buen repaso, no deja de ser una de mis obras de juventud...).

Que disfrutéis de la lectura, buen fin de semana.

Nota: para los créditos sobre la imagen, véase en Commons su página de descripción.

miércoles 14 de mayo de 2008

Luesia

El segundo tema de hoy va a estar dedicado a Luesia, otro de los artículos que habrá que ampliar, y mucho, en la Biquipedia aragonesa, aunque sólo sea en memoria de mi abuela, que nació allí, en Casa Silvestre.

Estos días, Luesia es noticia, ya que su iglesia del Salvador ha sido declarada Bien de Interés Cultural, como no podía ser menos. En la imagen, vemos en primer plano, abajo, la iglesia de San Esteban, también románica; justo encima suyo la iglesia del Salvador, y arriba a la derecha los restos del castillo que desde hace más de mil años protege a la localidad. En en blog Cincovillas.com que también recoge l noticia hay imágenes del Salvador, y alguna más en Aragon romanico, así que nos contentaremos por ahora con esta única imagen en el blog.

Tal como comenta García Omedes en Aragón románico, efectivamente la localidad es de las más antiguas de la comarca, como lo atestigua su propio nombre, posiblemente relacionado con el dios Lug, una de las principales deidades de nuestros antepasados suessetanos, la tribu celta que habitaba nuestras tierras desde allá por el siglo VI antes de Cristo. A sus espaldas, la sierra de Santo Domingo, de la que lamentablemente no conozco su nombre anterior, y casi asus pies el río Arba, que en ella nace.

En el siglo X, el castillo de Luesia, con los de Sibirana, Biel, Uncastillo, etc, de los que ya hemos hablado algo, era uno de los elementos de protección de los pasos que, a través de Santo Domingo, conducían a la Bal d'Onsella y al valle del Aragón, a la vez que era uno de los primeros avances hacia el llano ya cercano, camino de Sadaba, Tauste y Zaragoza, como vía de expansión del reino de Aragón.

En el término de Luesia hay algunos otros lugares de interés, como el llamado Corral de Calvo, pero éste antiguo monasterio prerrománico merece una página especial, así que mejor lo dejaremos para otro día...

Lobera

Tal como le prometí ayer a Pascual Plano, el webmaster de Lobera, hoy vamos a hablar de su pueblo. Lobera se merece ciertamente que haya más datos sobre él en la Biquipedia y en la Wikipedia, aunque ciertamente los datos han sido ampliado en esta última con la ayuda de algunos compañeros (gracias, Cembo123) desde que yo mismo crease el artículo allá por el 22 de diciembre de 2006. En la Biquipedia aragonesa yo mismo lo ampliaré, pero en la Wikipedia en castellano, que he abandonado definitivamente, deberá ser otro quien lo haga.

En cualquier caso, Lobera es uno de los pueblos que existen en el valle del río Onsella (de onso, el nombre del oso en aragonés), junto con Longás, Isuerre, Urriés y Navardún, además de Petilla y los ya abandonados o casi Gordún, Ceñito y Gordués, y es además uno delos últimos reductos de la lengua aragonesa en la provincia de Zaragoza, el idioma que hablaba mi bisabuelo, natural precisamente de Longás.

Tengo una anécdota que contar sobre el pueblo, ya que de Lobera era la señora Rosa de casa Poderós de Malpica, vecina de mi abuela, que era de Luesia. Entre las dos sólo hacían que discutir (amistosamente, eso sí, que se llevaron siempre muy bien) acerca de cuál de sus respectivos pueblos, Luesia o Lobera, era mejor, sin lógicamente llegar nunca a un acuerdo. Como la siguiente entrada va a ser dedicada a Luesia, me hubiese gustado acompañar esta entrada con una de las fotos que tomé de Lobera en las visitas que he hecho allí, pero me va a resultar imposible por ahora debido a que esas fotografías, junto con algunos miles más, se hallaban en el disco duro de un ordenador que se averió, y hoy (y tal vez para siempre) me son de imposible acceso. Así, para ver imágenes de Lobera os recomiendo que acudáis a la web de Pascual, que las tiene en abundancia (impresionante el ámbum de fotos antiguas, con una amplísima representación de loberanos).

En sus tiempos, Lobera contó con un castillo, a cuya sombra creció la localidad, como sucede en todas las Altas Cinco Villas, aunque hoy en día no queden restos del mismo, castillo que formaba parte de la tupida línea defensiva que protegía los accesos al valle del Aragón y a los llanos que conducen hacia Pamplona.

Seguramente debió contar igualmente con una iglesia románica, aunque es una de las localidades de la comarca que hoy en día no tienen iglesia románica, ya que fue sustituída por una gótica, y hacia el siglo XVII-XVIII, por la iglesia actual.

Podríamos hablar de muchas cosas, pero mejor esperar para hacerlo a través del artículo de Lobera en la Biquipedia, lo que sucederá en breve. Y en el próximo viaje, a visitar Lobera, para reponer las fotos perdidas y acompañar el texto.

Para terminar, sobre la discusión de mi abuela con la señora Rosa de Poderós, nada mejor que cada uno de vosotros sea el juez de la disputa: a visitar Luesia y Lobera, que el viaje vale la pena, de verdad... Las Cinco Villas, el país del románico, os esperan.

lunes 12 de mayo de 2008

Uncastillo


Hoy vamos a ver un montaje de fotografías hechas por otra persona sobre Uncastillo. La calidad de las imágenes no es muy buena, pero la selección de fotografías es interesante, abarcando buena parte de los lugares de interés del casco urbano de Uncastillo. El montaje incluye su propia música, así que para escucharla aconsejo desactivar la que acompaña a mi propio blog. Para ello, abajo de todo, a la derecha, donde aparece el apartado "para escuchar", deberemos hacer click sobre el símbolo de parada de la reproducción.

Para terminar, ya está mucho más avanzada la entrada dedicada a Uncastiello en la Biquipedia, aunque falta todavía mucho por hacer, y más respecto de otras localidades y monumentos de las Cinco Villas. Agradezco a los compañeros de Biquipedia por la corrección de mis muchos errores en aragonés.

domingo 11 de mayo de 2008

El maestro de Agüero (2)

Bien, lo prometido es deuda, así que vamos a ver una de las fotografías que tomé este pasado septiembre en Ejea de los Caballeros, concretamente en la iglesia de San Salvador, con dos espléndidas portadas románicas, obra también del "Maestro de Agüero".

Puede apreciarse en otro primer plano la plasticidad que este escultor era capaz de imprimir a su obra, de la que entresaco uno de los capiteles, en el que aparece una bailarina bailando al son del arpa que tañe a su lado un músico. El detalle con que están marcadas las cuerdas del arpa, los cabellos de la bailarina o los pliegues y adornos de los vestidos nos dice mucho acerca de la forma de trabajar del artista. Véase también el detalle de los ojos, que ya comentábamos en una entrada anterior.

Esta escultura se encuentra en la portada norte de la iglesia, hoy protegida por un pórtico edificado en el siglo XVI, lo que ha evitado que auente su deterioro, muy alto por estar esculpida en piedra arenisca fácilmente erosionable.

La iglesia, por sí sola, necesitaría de un largo mensaje para su análisis, así que esperaremos para publicar próximamente un artículo en la Biquipedia aragonesa. Sólo diremos por ahora que la consagró en 1222 el obispo de Zaragoza don Jimeno de Luna, miembro de una ilustre familia aragonesa de origen cincovillés. A destacar que, a diferencia de la mayor parte de la comarca de las Cinco Villas, Ejea y Tauste pertenecen a la diócesis de Zaragoza, mientras que el resto de la comarca pertenece a la diócesis de Jaca, incluyendo Farasdués, hoy en término de Ejea.

sábado 10 de mayo de 2008

Noche triste








Un día como hoy, 10 de mayo, hace 75 años, tuvo lugar uno de los episodios más tristes que puede haber para un amante de los libros. En la Bebelplatz de la ciudad de Berlín, que antaño había sido uno de los faros de la cultura europea, una turba de desalmados miembros de las Juventudes Hitlerianas, de las SA y del Partido Nazi, instigados por Goebbels, se dedicaron a la quema masiva de libros.

20.000 libros ardieron en la hoguera del fanatismo, por no ser conformes a sus ideas: Historia, Filosofía, Arte, todo fue pasto de las llamas.

''Das war ein Vorspiel nur, dort wo man Bücher verbrennt, verbrennt man am Ende auch Menschen" (Fue sólo un principio, donde queman libros, antes o después queman personas). Heinrich Heine, 1817.

Gracias a los "Cuadernos de Cazarabet" por la noticia y las imágenes, y por su iniciativa de realizar un descuento a los libros comprados en su librería en estas fechas.

martes 6 de mayo de 2008

El maestro de Agüero

Lo prometido es deuda, así que hoy vamos a hacer un homenaje al Maestro_de_Agüero, uno de los trabajos que dejó en la Wikipedia en castellano otro maestro, Petronas. La escultura se encuentra en la iglesia de San Miguel, en Biota. Es una de las iglesias cuya visita recomiendo, y de la que próximamente irán apareciendo fotografías en este blog y en la Biquipedia aragonesa. Aprovecharé para desvelar que la imagen de San Lorenzo de Uncastillo que aparecía en este blog el otro día también era suya.

Tenemos así la oportunidad de ver muy de cerca los ojos de insecto de que nos hablaba Petronas en el artículo, y que efectivamente son una de sus marcas distintivas. Otro día veremos sus portadas, francamente espectaculares.

Para terminar el análisis, el animal representado, aunque lo parezca, no es un Dodo.

Sólo hay un pero al trabajo de Petronas, que no me dio tiempo de solventar durante mi estancia en la Wikipedia en castellano: hubo otro "maestro de Agüero", muerto el 28 de mayo de 1948 en un enfrentamiento con la Guardia Civil. Ángel Fuertes Vidosa era maestro, natural de Agüero, que estuvo exiliado en Francia y tuvo destacadísima participación en la Resistencia francesa. Durante la Guerra Civil estuvo en el Batallón Cinco Villas, de la 130ª Brigada_Mixta, 43ª División, con Antonio_Beltrán_Casaña. Por cierto, hace ahora 70 años de la Bolsa de Bielsa.



domingo 4 de mayo de 2008

Románico en Uncastillo (I)


A veces, el románico es terrible en su representación de los castigos que nos esperan.

Y, a la vez, terriblemente hermoso en la representación de los mismos.

La imagen pertenece a un capitel de la desconocidísima pero tremendamente hermosa iglesia de San Lorenzo, en Uncastillo.

Fue una propiedad de la Orden del Temple que, al decir de Labaña, ya estaba en ruinas en 1610. Sin embargo, en ella oraron sin lugar a dudas una parte de mis antepasados....

viernes 2 de mayo de 2008

Los miserables

En todos los proyectos colaborativos ''tié que haber gente pa tó", como dijera aquél. Y hoy vamos a hablar de uno de esos tipos: Los miserables, que no será pues una referencia al escritor.

Si queremos conocer a uno de estos miserables, nada mejor que visitar su blog, en especial la entrada Wikirreto:_Controlar_las_masas. El Wikirreto es una idea pensada por algunos compañeros de Wikipedia, según la cual por crear o mejorar artículos se obtienen unos puntos, que se van sumando mes a mes en cada una de las categorías (creación y mejora de artículos) para al final de cada mes, de cada trimestre y del año saber quién ha logrado más puntos.

Es decir, ganará quien más haya trabajado a lo largo del período en mejorar el contenido de Wikipedia.

Pues para el miserable que redacta esa entrada en su blog, se trata de "uno de estos concursos y juegos que surgen del aburrimiento y en el que varios miembros de la comunidad compiten por algo", que crea "usuarios robot que solo colaboran para el Wikirreto, que su única voluntad es la de editar algo para ganar puntos" y que "tiene efectos negativos malos para la comunidad".

Claro, para este miserable crear artículos en Wikipedia es muy nocivo para la comunidad, y hay que evitarlo, sea como sea.

¿Quién es ese miserable, os preguntaréis?. La respuesta nos la da él mismo, en su página de usuario en Wikipedia: Usuario:_Ctrl_Z: es "un Wikipedista de 17 años ... que llegó a Wikipedia en abril de 2007" y que, para desgracia de Wikipedia, es "funcionario del sistema de limpieza", como denomina él a los Bibliotecarios de Wikipedia.

Por la chulería que destila su blog y su página, uno pensaría que se encuentra ante uno de los "cerebros en la sombra" de Wikipedia, así que vamos a ver sus contribuciones a Wikipedia. Vaya, de las 9.563 ediciones con que cuenta en este momento, sólo 4.594 han sido en artículos de Wikipedia (es decir, menos de la mitad) y el resto básicamente en páginas de discusión, es decir, chateando y charlando con los amigos en lugar de editar artículos para mejorar Wikipedia. No hay en su página de usuario nada que permita deducir que ha redactado algún artículo de calidad, de los que la comunidad considera artículos_buenos o bien artículos_destacados.

En definitiva, su perfil es el de un niñato sin conocimientos que se dedica a charlar con los amiguetes y a criticar a quienes redactan artículos. La pregunta que flota en el aire es que qué narices hace un personaje así en un proyecto enciclopédico...