viernes, 6 de junio de 2008

Desembarco en Normandía




La primera entrada de hoy va a estar dedicada a un aniversario, el del desembarco de los Aliados en Normandía, durante la II Guerra Mundial, el 6 de junio de 1944. Es decir, hoy se cumplen 44 años de dicho acontecimiento.

Podría pensarse que es nada más que una fecha más, una de tantas. Pero en realidad se trató de un acontecimiento de enorme importancia militar, política e histórica, que abrió paso de forma definitiva al final de la guerra, al final del nazismo y al principio de las bases de la Europa que hoy conocemos.

Pero vayamos por pasos y empecemos por situar el acontecimiento. Desde la campaña de Francia en 1940, que acabó en desastre para los Ejércitos de los Aliados, y el segundo desastre que supuso la expulsión de los británicos de Grecia en la primavera de 1941, parecía que la guerra podía darse por acabada en Europa y que sólo faltaba un ligero empujón de los alemanes para atravesar el canal de la Mancha y eliminar la resistencia de los británicos, el último gran enemigo en Europa. De hecho, incluso los franceses de Pétain y los españoles de Franco ya daban por decidida la victoria de los alemanes en la guerra por lo que ya habían empezado a tomar posiciones para repartirse las migajas del festín.

Pero sucedió un imprevisto. Goering, el jefe de la Luftwaffe, tan fanfarrón como siempre, prometió que Inglaterra iba a ser dominada sólo por el poderío de sus aviones, y lanzó una campaña aérea destinada inicialmente a barrer del cielo a los aviones ingleses, lo que permitiría asegurar la supremacía aérea en el canal de la Mancha al menos lo suficiente como para asegurar la cobertura aérea a una flota de invasión alemana. Pero un puñado de pilotos de caza, entre los que parece ser que hubo algún piloto del antiguo Ejército Popular Republicano español, pudo conjurar la amenaza. Churchill, experto en frases famosas, acuñó aquella de que nunca, en la historia de los conflictos humanos, tantos debieron tanto a tan pocos. Hitler tenía que buscar un nuevo objetivo para sus inactivos ejércitos, y se decidió a atacar a la Unión Soviética, desde el verano de 1941.

Por otro lado, aunque sin dar importancia a la operación, envió a Libia a un joven general de las tropas blindadas alemanas, un tal Erwin Rommel, encargándole evitar que los ingleses expulsasen a los italianos de Libia, como ya lo habían hecho de Eritrea, Etiopía y Somalia.

Esta segunda operación se saldó con la definitiva derrota en la segunda Batalla de El Alamein, mientras que la primera, que había logrado poner contra la pared a los rusos, acabó en el desastre alemán en Stalingrado.

A la vez, en diciembre de 1941, los japoneses, pensando que era el mejor momento porque la atención de los europeos estaría en la guerra en Europa, atacó a los Estados Unidos en Pearl Harbour, a lo que siguió la declaración de guerra de los alemanes contra los estadounidenses, con lo que entró en juego el poderío industrial estadounidense.

Un general por entonces de segunda fila, un tal Dwight Eisenhower, fue el encargado de hacer sentir a los alemanes el peso del Ejército estadounidense, pero se optó por buscar un rincón más tranquilo, concretamente Marruecos y Argelia, para ir dando pequeños pasitos hacia el centro del dominio alemán. Tiempo más tarde, tras una penosa campaña, se llegó a Túnez, a la vez que los vencedores de El Alamein llegaban al mismo sitio desde el este, atravesando Libia. Costó derrotar a los alemanes en Túnez pero se hizo. Costó desembarcar en Sicilia, pero se hizo. En cambio, se tuvo demasiado miedo de desembarcar en Italia y se perdió una oportunidad de oro de echar a los alemanes de allí, algo que no se logró hasta 1945.

Y seguía faltando lo importante: el regreso al corazón de Europa. Volver a avanzar hasta el Rin, atravesarlo y avanzar hacia la capital alemana para acabar la guerra.

Y de eso es de lo que va a tratar esta entrada, del desembarco en Normandía que supuso el regreso de los Alidos a Francia, la liberación de este país y la rápida llegada (relativamente) a las fronteras alemanas.

La planificación de la operación, de la que se encargó Eisenhower, fue larga y difícil. Se tenía miedo al fracaso. Y no sólo porque un fracaso supondría retrasar al menos en un par de años la llegada de los aliados occidentales al núcleo de la lucha en Europa, sino porque los rusos habían logrado, tras su gran victoria del invierno de 1942-1943 en Stalingrado, derrotr ellos solitos a la todopoderosa arma blindada de la Wehrmacht, que se deshacía en invierno coo un azucarillo en el agua con los ataques del Ejército Rojo, que ya estaba muy cerca de las antiguas fronteras soviéticas. Y británicos y estadounidenses empezaban a tener miedo de que los rusos lograsen aplastar en solitario a los alemanes y, de paso, se quedasen con sus conquistas.

Pero finalmente, desde la noche del 5 al 6 de junio de 1944, tropas paracaidistas alemanas y británicas empezaron a caer por toda Normandía, con el encargo de desviar la atención de los alemanes del desembarco en las costas en la madrugada del 6 de junio pero también de tomar puntos neurálgicos clave para el despliegue de las tropas desembarcadas.

El 6 de junio, llegaron a las playas normandas los primeros soldados, luego seguidos po soldados canadienses, estadounidenses, ingleses, franceses, belgas, holandeses, luxemburgueses, polacos, checos, griegos, yugoslavos, indios, australianos o neozelandeses, con otros contingentes aún menores, entre ellos un puñado de republicanos españoles que combatían en las filas del Ejército británico o de la Francia Libre. Junio fue un mes duro, muy duro para ellos. Julio también, pero endulzado con el avance por la Francia liberada. Agosto fue el mes de los besos de las francesas a los soldados que avanzaban por toda Francia hacia el este, como recuerda uno de ellos, el español Amado Granell, el hombre que liberó París...

Para terminar, dos películas recomendadas: El día más largo y la muy crítica Salvar al soldado Ryan. Especialmente recomendado, como haré yo mañana, sesión doble, una detrás de otra, ya las tengo a punto...

Por si alguien tiene alguna duda, únicamente han sido redactados por mí en la Wikipedia en castellano los artículos sobre Eisenhower y la Liberación de París. Quedó pendiente la biografía de Amado Granell, que llegará un día a la Biquipedia en aragonés, que saldrá ganando...

Véase también el artículo en el blog de Hispa, que se me ha adelantado en el recuerdo de la efemérides.

Para los créditos de las imágenes, procedentes de Commons, véase uno y otro.