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martes, 14 de octubre de 2008

Las torres del Bayo, dejadas de la mano de Dios






La entrada de hoy va a estar dedicada a un lugar sumamente interesante y, sin embargo, casi completamente desconocido, hasta para los propios habitantes de las Cinco Villas, a pesar de ser un lugar de altísima importancia cultural e histórica en nuestra comarca. Se trata de las llamadas Torres del Bayo, o Torres d'o Bayo en nuestra lengua aragonesa, en un esbozo que he redactado para la Biquipedia aragonesa y que constituye una de las escasísimas referencias que del lugar se pueden encontrar por Internet.

Hay pocos datos sobre el lugar, y menos todavía que puedan ser utilizados como referencia para un texto enciclopédico, aunque poco a poco intentaré detallar y documentar los datos que conozco sobre el lugar.

Aunque Agustín Ubieto afirme, tal como recojo en la Biquipedia en aragonés, que la primera cita del lugar corresponde al año 1158, la primera construcción es anterior, del reinado de Ramiro II de Aragón, hacia 1140-1150, y su costrucción estaba orientada a la protección de las tierras de la Bardena aragonesa ante las constantes incursiones de nuestros vecinos navarros, además de a proteger las vías de acceso hacia las medias y altas Cinco Villas desde el sur, por la ruta que procede de Tudela. La propia historia del lugar nos explica que cumplió a la perfección con el objetivo propuesto, permitiendo durante 250 años la consolidación de las Cinco Villas como parte del reino de Aragón.

Pero vayamos por partes. Lo primero es indicar cómo llegar al lugar, una tarea casi imposible. Desde las modernas carreteras que recorren la comarca, el lugar es invisible, salvo que pongamos mucha atención. A pesar de hallarse en lo alto de un altozano, con un espléndido cortado que imposibilita el acceso desde el sur, sólo es visible precisamente viniendo desde el sur, desde Tudela, a través de las Bardenas. Para llegar, se debe uno adentrar por las estrechas carreteras que recorren los pueblos de colonización de las Bardenas, hasta tomar la carretera que va desde Santa Anastasia o la que va desde Bardena en dirección al moderno lugar de colonización que usurpó su nombre: El Bayo. Cerca del Bayo, a 2 o 3 km, uno debe adentrarse al azar hacia la izquierda por los campos de arroz, dando vueltas por los caminos sin asfaltar, hasta encontrarse por casualidad con que encuentra lo que busca, ya que no hay ningún tipo de señalización. A mí me costó más de una hora de dar vueltas y más vueltas... Pero de verdad, el camino vale la pena.

Lo que encontraremos hoy en pie son dos torres circulares, de la buena piedra arenisca de nuestras tierras, hermana pues de las piedras románicas de Biota, de Uncastillo, de Santa Quiteria, de Luesia o de Ejea. Y, como no podía ser menos, de puro estilo románico. Las torres se hallan a occidente del cabezo, acompañadas de los restos de una impresionante iglesia de gran tamaño, en estilo gótico primitivo, de la que sólo queda en pie el ábside, así como parte de los muros laterales, incluyendo una vasta bóveda que hoy utilizan como refugio los animales salvajes y que sin duda durante siglos fue refugio de pastores y de los bandoleros que recorrían la Bardena, como el famoso Sanchico Rota (famoso en nuestras tierras, que fuera nadie lo conoce, como siempre nos suele suceder).

Unos metros más hacia el este, en otro cabezo adyacente, se encuentra otra impresionante iglesia fortificada, a la que las fuentes denominan castillo. Mucho cuidado al visitar esta segunda, ya que el suelo está hueco debajo de buena parte del cabezo, como lo demuestra un gran agujero en el centro, que entre zarzas deja ver la bóveda que esconde.

En resumidas cuentas, junto a las dos torres lo que estamos contemplando son los restos de un monasterio cisterciense, sin que quede rastro apreciable de la localidad que creció en el lugar. Pero en 1380, los cistercienses decidieron que les convenía más entregarse a los navarros, así que conspiraron para ello, con lo que Pedro IV de Aragón ordenó que el castillo fuese arrasado. Con ello se marcó el fin del poblado existente a sus pies, del que hoy no quedan restos.

Como pertenecía a los condes de Aranda, que eran además señores de Biota, el lugar perteneció, como las tierras que lo rodean, a dicho conde, hasta que en los años 60 del pasado siglo se construyó el embalse de Yesa y el canal de las Bardenas. Aunque también hay que recordar que parte de las iglesias fueron demolidas a fines del XIX para levantar una presa en el cercano río Riguel.

¿Para cuándo se va a señalizar el acceso al lugar y se van a restaurar y consolidar los restos existentes?. ¿Habrá que esperar a que desaparezca?. Basta con ver las imágenes que acompaño para ver lo que estamos dejando perder, abandonándolo a palomas y cigüeñas, las únicas que hoy en día lo visitan y utilizan...

Como casi siempre, las imágenes son mías.

miércoles, 2 de julio de 2008

Uncastillo: Ermita de Santa Quiteria, junto al castillo de Sibirana





La entrada de hoy va a estar dedicada una vez más a Uncastillo, a la ermita de Santa Quiteria, de la que hablaba en mi entrada del pasado mes de mayo dedicada al castillo de Sibirana. En esa misma entrada prometía hablar de la sobria ermita de Santa Quiteria, situada a unos cincuenta metros del castillo, y de su estado, como aprecié en mi visita de septiembre de 2007.

Pero esta no va a ser una entrada laudatoria para Uncastillo, como pronto vais a comprobar. En efecto, en septiembre sentí una profunda pena por la situación de la ermita, pero durante la semana pasada la pena se convirtió en rabia contra todos los que han permitido que se llegase a esta situación.

Sibirana, su castillo, su ermita y el despoblado existente a los pies del conjunto son lugares para mí de muy alto interés, ya que en esa zona se hallaban parte de las tierras de mi familia de Luesia. Dispongo de una fotografía de los años veinte o principios de los treinta del siglo XX de mi bisabuelo tomada precisamente con las inconfundibles torres del castillo al fondo, en una de sus habituales cacerías, ya que la afición por la caza ha sido una constante en la rama familiar de mi abuela. Y tratándose de uno de los primeros centros fortificados cristianos en la cuenca del Arba, de la que procede una buena parte de mis antepasados, cabe suponer que no es imposible que alguno de ellos residiese en el castillo o en el pueblo, se refugiase en las torres de Sibirana en momentos de peligro o al menos orase en la ermita en más de una ocasión.

Por otra parte, Uncastillo ha hecho del arte románico una de sus señas de identidad propias, hasta el punto de que un pequeño pueblo de menos de mil habitantes ha sido capaz de crear una Fundación, la Fundación Uncastillo - Centro del Románico, dedicada entre otras cosas a la preservación del patrimonio cultural uncastillense.

Estando así las cosas, uno no comprende que se haya permitido el hundimiento de la cubierta de la ermita y el estado de abandono total en que se encuentra, por mucho que sea de propiedad privada. Es obligación ética y moral de la Fundación, del Ayuntamiento de Cultura y del Gobierno de Aragón tomar las medidas oportunas, instando si es necesario la expropiación de la ermita y del castillo para garantizar su conservación. Y desde este blog nos pondremos en contacto con la Fundación para transmitir esa misma idea.

Mientras tanto, las tres fotografías que acompañan a esta entrada en el blog nos dejan ver claramente el triste estado del templo, uno de los más antiguos del románico en las Cinco Villas, como seguidamente veremos.

Por lo que respecta a la ermita, según García Omedes corresponde al siglo XII, aunque uno modestamente piensa que el edificio es anterior, remontándose posiblemente a principios del siglo XI o incluso a finales del siglo X. Cuando menos, el castillo de Sibirana está ya documentado a finales del siglo X, aunque erróneamente Agustín Ubieto, en su Toponimia aragonesa medieval, afirme que la primera cita corresponde al año 1073, según recoge de la obra de Dámaso Sangorrín Libro de la Cadena del Concejo de Jaca, artículo publicado en 1931 en la Colección de Documentos para el Estudio de la Historia de Aragón. Así, en el mapa existente en la página 319 de la obra de Luis Javier Fortún Leire, un señorío monástico en Navarra (siglos IX-XIX) se reproduce un mapa de la zona correspondiente a 1024, en la que el monasterio de Leire poseía las villas de Undués (ni el de Lerda ni Undués-Pintano en Los Pintanos, sino un tercer Undués hoy desaparecido en la zona de la iglesia de San Adrián de Vadoluengo, hoy en término de Sangüesa), Serramiana (algo más al este, aguas arriba del río Onsella), Navardún y Oyarda (hoy desaparecido, muy cerca de Navardún), aparecen presentes los lugares de Sos, Cercastiel (hoy desaparecido, cerca del límite con Petilla), Petilla, Lobera, Lucientes (solar de una rama familiar de don Francisco de Goya y Lucientes, hoy despoblado en término de Longás), Longás, Sibrana, Uncastillo, Luesia, Asín, Eliso (hoy desaparecido, cerca del también desaparecido monasterio de San Esteban de Orastre en la ladera sur de la sierra de Santo Domingo), Biel, Orrios (un despoblado algo al sur de Fuencalderas), Agüero, Tolosana (otro despoblado en Murillo de Gállego) y el propio Murillo. En la página 322 de la misma obra se indica cómo en el 891 el castillo de Sibirana fue conquistado por los Banu Qasi, y en la página 323 se indica que el monasterio de Leire percibía en el siglo XI las rentas episcopales de Sibirana (y las de Cercastiel, Lobera, Longás, Lucientes, Petilla y Sos), además de las rentas de las villas que poseía en la bal d'Onsella. En la página 325 se habla de cómo en 1024 el monasterio percibía las tercias episcopales de 20 lugares en las Cinco Villas, entre ellos Sibirana. En las páginas 472 y 477 se indica cómo en 1197 Leire llevaba quince años sin percibir las rentas debidas de Sibirana, además de las del hoy despoblado de Javier (no confundir con Javier, en Navarra) junto al castillo de Royta, cercano a Sibirana.

Por otra parte, cabe destacar que Sibirana formó parte de la dote de Felicia de Roucy en 1170, a su boda con el rey Sancho I de Aragón.

Podemos ver que es un edificio extremadamente sencillo, de una única nave, que estuvo siempre dotado de cubiertas de madera, con un único ábside exento de decoración externa y dotado de una ventana-aspillera. La portada, también muy sencilla, contiene como elementos destacados un crismón sostenido por dos columnas dotadas de capiteles sin excesivos lujos decorativos, encalados. Una espesa zarza que crece en la misma puerta me impidió contemplar el sillar escrito de que habla García Omedes, que cifra en los años 1112-1146 y considera una posible transcripción del acta fundacional de la capilla.

En el interior, como se aprecia en la tercera fotografía, podemos contemplar un magnífico ejemplo de ajedrezado jaqués, uno de los ejemplos interiores más representativos en nuestra comarca, en la que este elemento decorativo alcanza su mayor esplendor, aunque todo el mundo lo relacione casi exclusivamente con la ciudad de Jaca.

En realidad, no era pues sino una sencilla capilla perteneciente al castillo, aunque sin duda en momentos posteriores atendió las necesidades espirituales de la pequeña aldea ubicada a los pies del castillo, pasando así a ejercer funciones de iglesia parroquial. En atención a su importancia histórica y no sólo artística, es imprescindible tomar las medidas necesarias para garantizar su conservación.

Las tres imágenes que acompañan el texto forman parte de mi colección particular. Las dos primeras corresponden a septiembre de 2007, mientras que la tercera es mucho más reciente, de la semana pasada.

jueves, 5 de junio de 2008

El Arte Románico como fuente de la Creatividad Contemporánea

Con el título de El Arte Románico como fuente de la Creatividad Contemporánea, se celebra hoy 5 de junio y mañana 6 de junio un seminario internacional en la localidad de Ejea de los Caballeros, de carácter gratuito.

El seminario no sólo resulta interesante por los contenidos que se proponen, sino además por que incluye visitas guiadas a varios monumentos románicos cincovilleses. Así, mañana viernes se visitará la iglesia de El Salvador de Ejea, de la que hemos visto en este blog una imagen, y todavía veremos muchas más.

Para mayor información, os remito al comunicado de prensa de Europa Press, al blog Aragón románico y al programa oficial en ADEFO Cinco Villas.

Lástima de no poder estar allí...

domingo, 1 de junio de 2008

El Camino de Santiago en Aragón


La entrada de hoy va a esta dedicada al Camino de Santiago en nuestras tierras aragonesas, una ruta por la que penetraron en el reino todo tipo de influencias políticas, sociales, económicas y culturales, posteriormente difundidas por todo el país.

El Camino de Santiago era una ruta de los peregrinos que seguían hacia Santiago de Compostela, en Galicia, llegados desde casi todos los rincones de Europa. En realidad, como todos los caminos llevan a Roma, casi cualquiera de las rutas medievales es un Camino de Santiago, pero suele reservarse el nombre para un recorrido concreto, que penetra en Aragón desde la actual Francia (por eso también se le llama Camino Francés). Procedentes de varios lugares, los peregrinos iban confluyendo en una serie de rutas para cruzar los Pirineos, aunque otros llegaban por mar hasta los puertos catalanes penetrando desde tierras orientales en Aragón.

Los pasos por los Pirineos aragoneses fueron especialmente dos: el más oriental por el Somport (el Summus Portus de los romanos) y Candanchú, pasando por Canfranc (topónimo evocador de los francos que recorrían el camino) y siguiendo el curso del río Aragón hasta Jaca, girando allí por el curso del mismo río hacia occidente hacia Santa Cilia y Puente la Reina.

El segundo paso seguía la antigua calzada romana que discurría por el Puerto de Palo, siguiendo el curso del río Aragón Subordán por el valle de Hecho, pasando por Ciresa, con su espléndido monasterio de San Pedro, y Hecho, para enlazar con el anterior al final del valle, en Puente la Reina de Jaca.

Unidos ambos caminos, proseguían por la orilla izquierda del río Aragón, por Arrés, Martés, Mianos, Artieda, Ruesta y Undués de Lerda, para entrar en tierras navarras por Javier y Sangüesa. O bien por la orilla derecha pasaban por Berdún, Asso (hoy Asso-Veral), Escó y Tiermas, para entrar en Navarra por Yesa y Liédena, junto a la desembocadura de la Foz de Lumbier.

El camino era recorrido por numerosos grupos de peregrinos, pero también por mercaderes, artesanos, artistas y por muchos que buscaban un nuevo lugar en el que establecerse en busca de una vida mejor. Algunos seguían hasta el final, pero otros se iban quedando en las poblaciones aledañas al camino o se desviaban para instalarse en lugares cercanos o más alejados del mismo, al albur muchas veces de las casualidades.

Por el camino llegaban grupos de escultores y de canteros para trabajar en las grandes obras públicas de la época: puentes, iglesias, ermitas y catedrales. Y a través de la red secundaria de caminos llegaban hasta el último rincón del reino de Aragón, para dejarnos en herencia su trabajo, que hoy podemos admirar en la gran cantidad de monumentos románicos que jalonan su paso por nuestras tierras...

Por el camino llegaban también grupos de caballeros que anhelaban poner su espada al servicio de los reyes de los reinos peninsulares en su lucha contra los árabes, en busca de fortuna y de gloria. Unos alcanzaron señoríos y la gloria que buscaban. Otros hallaron una tumba anónima en una cualquiera de las muchas iglesias románicas o de los hospitales que jalonaban el camino...

Por el camino llegaban también caldereros, vidrieros, ebanistas, maestros armeros, curtidores, tejedores y decenas de otros poseedores de un oficio en busca de nuevos horizontes en los que poder vender el fruto de su trabajo en mejores condiciones que las de su tierra de origen.

Por el camino llegaban también campesinos escapados de los malos usos de sus señores, campesinos libres huyendo de pestes, guerras, saqueos y persecuciones religiosas, como las sufridas por los cátaros o por los protestantes, en busca de nuevas tierras que labrar, tanto o más feraces que las que dejaban atrás en tierras francas, occitanas, flamencas, alemanas, suizas, italianas, nórdicas o polacas.

La unión de todos ellos con los habitantes ya asentados en el reino de Aragón, junto con los mozárabes escapados de territorios sureños sometidos al Islam, es lo que hizo a los aragoneses tal y como somos hoy. No olvides nunca, si eres aragonés, que por ese camino llegaron a Aragón muchos de tus antepasados.

En resumidas cuentas, el Camino de Santiago no dejaba de ser uno de los grandes ejes de comunicación europeos, que discurría por Aragón. A diferencia de los actuales grandes ejes de comunicación transpirenaicos, que lo hacen por País Vasco y Cataluña. Pero para nuestra mentalidad propia del siglo XXI, muchas veces es difícil hacerse a la idea de qué significaba el camino y, sobretodo, de cómo estaba construido.

He elegido así uno de los vídeos que existen en YouTube y que nos muestra el aspecto físico en la actualidad de uno de los tramos del primitivo camino. Según indica el vídeo, se trata del tramo aledaño a Undués de Lerda, pero debo advertir que la imagen del monumento románico que aparece en primer lugar se parece muchísimo a la de la iglesia de Santa Cruz de la Serós, a la que habrá que dedicar otra entrada en este blog... Pero bromas aparte, lo que interesa es que se observe el empedrado de la calzada, que la hacía practicable incluso con episodios de lluvias que convertían los caminos de tierra en lodazales, o con episodios de sequía, que convertían los caminos de tierra en suplicios polvorientos. Un detalle más: cuando se os hable del embalse de Yesa, recordad que bajo él se encuentra una buena parte de ese Camino de Santiago aragonés, y que con su recrecimiento desaparecerán nuevos tramos bajo sus aguas, y con ellos buena parte de nuestra Historia, incluso de nuestra historia personal y familiar...

jueves, 29 de mayo de 2008

Románico en Uncastillo (II): iglesia de San Martín de Uncastillo




Hasta ahora en el blog hemos dedicado tres entradas a hablar de Uncastillo: Románico en Uncastillo (I), en la que veíamos una imagen de un capitel (aunque en realidad se trata de un modillón); Uncastillo, en la que veíamos una sucesión de imágenes del lugar; y Castillo de Sibirana, donde contemplábamos el castillo de dicho nombre.

Hoy vamos a volver a Uncastillo, esta vez para visitar la iglesia de San Martín, en la que me consta fueron bautizados algunos de mis antepasados. Actualmente, la iglesia está desafectada del culto, y se encuentra destinada desde 1999 a un Centro de Interpretación de Arte Religioso del Prepirineo, gestionado por Cider Prepirineo, cuya visita recomiendo, no en vano no pierdo la oportunidad de visitarla al menos una vez al año.

La iglesia estuvo consagrada a San Martín de Tours, y eso y nos da una pista sobre la vinculación de su fundación con las tierras occitanas, una constante en nuestra comarca. No en vano para esas fechas Uncastillo era una posesión feudal de los vizcondes de Béarn, estado independiente por esas fechas. Se considera como datada en el siglo XII, más concretamente hacia mediados de su segunda mitad, aunque algunos autores le confieren mayor antigüedad.

Respecto de su planta, se trata de una iglesia con una única nave, dotada con un ábside semicircular y cubierta de bóveda de cañón apuntado. Su acceso sur posee un tímpano que algunos consideran próximo al de San Pedro de Jaca, aunque presenta igualmente claras influencias lombardas

Su ornamentación presenta el típico ajedrezado jaqués de que otro día hablaremos con mayor detenimiento.

En el siglo XVI, la iglesia sufrió una amplia remodelación en estilo gótico tardío, que eliminó parte de su aspecto románico al elevar la altura de su nave y construir capillas adosadas a los lados, quedando todo ello cubierto por bóvedas de crucería estrellada. También se le adosó una torre, de planta cuadrada, que hoy en día es una de sus características visibles más destacadas. Finalmente, el claustro que hoy en día alberga la tienda del Centro de Interpretación es de esta misma época.

Para más detalles acerca del edificio, os remitiré a las páginas de García Omedes dedicadas a San Martín, acompañadas de varias fotografías.

Como buena parte de las iglesias de las Cinco Villas, San Martín de Uncastillo poseyó un órgano, datado en 1627, y recientemente restaurado.

Se encuentra situada junto a la plaza dedicada a Los 50 caballeros de Uncastillo, un tema del que ya hablaremos otro día...

Sobre las imágenes de la entrada, ambas son tomadas personalmente por mi. La primera de ellas está tomada dejando el ábside a la derecha, mientras que al fondo se puede ver parte del castillo existente sobre Peña Ayllón. La segunda, tomada desde el otro lado del río, a cierta distancia, aunque desgraciadamente a contraluz, nos permite sin embargo apreciar claramente la diferencia de altura entre el recrecimiento gótico de la nave y la menor altura del ábside románico, a la vez que nos permite contemplar plenamente la torre gótica adosada.

martes, 27 de mayo de 2008

Malpica de Arba



La entrada de hoy va a estar dedicada a Malpica de Arba, un pueblo de nuestras Cinco Villas, sobre el que redacté un primer esbozo de artículo en la Wikipedia en castellano y pronto ampliaré el que ya he creado en la Biquipedia aragonesa, que podéis encontrar aquí aunque todavía falta mucho por trabajar.

En la actualidad, la localidad de Malpica forma parte del término municipal de Biota, y ello desde los años 70 del pasado siglo XX, aunque fue independiente desde mediados del siglo XIX, perteneciendo hasta esta última fecha al término de Uncastillo (al igual que Layana. Tradicionalmente, su nombre ha sido siempre Malpica, al que se añadió la coletilla de Arba para diferenciarlo de los otros dos Malpicas, el de Bergantiños y el de Tajo. Por supuesto, su apellido hace referencia al río Arba de Luesia, sobre cuyo valle del tramo superior se tiene una espléndida vista desde Malpica.

Su iglesia es, cómo no, de planta románica, con torre defensiva adosada, aunque sufrió una restauración en el siglo XVIII, cuya fecha exacta se encuentra en la portada, que hizo desaparecer su portada románica para sustituirla por la insulsa portada actualmente existente. Uno puede permitirse el lujo de censurar a quienes hicieron dicho cambio puesto que me consta que la mayor parte de ellos eran antepasados míos...

La iglesia está dedicada a Nuestra Señora del Día y del Sol, lo que explica la existencia en Malpica del nombre de bautismo Diasol, propio y exclusivo del lugar. La parroquia dio su nombre a la Cofradía de Nuestra Señora del Día y del Sol, fundada en el siglo XIII o XIV, de la que se conocen escasísimos datos, por ahora. Se alza en pleno centro del lugar, sobre un antiguo promontorio rocoso que fue amurallado, al que se accedía a través de una rampa natural, como muestra la propia disposición de las casas del Muro (entre ellas, el corral y la solana de casa de is abuelos). Actualmente existe una reja que cierra el paso al recinto de la iglesia, aunque éste incluye la antigua casa parroquial, hoy propiedad privada, y que fue edificada a principios del siglo XX enlazando las casas ya existentes con la torre de la iglesia, lo que impide dar la vuelta completa a la iglesia. En la parte trasera existe, embebida en el edificio, parte de una losa sepulcral romana. En la mayor parte de su perímetro, se alza sobre un alto muro, coronando el promontorio en el centro del pueblo.

La iglesia, sin embargo, no es el único lugar de interés. A pesar de haberse hundido hace pocos años la antigua casa de la familia de los Cordera (curiosamente conocida en el siglo XX como Casa de la Pastora, por el oficio de sus últimos habitantes), que estaba dotada de un magnífico escudo parlante de los Cordera (antepasados míos, cómo no) lamentablemente desaparecido y del que desgraciadamente no me consta exista ninguna imagen salvo la que conservo en mi retina, existe otro escudo de armas, éste muy deteriorado, en la llamada Casa del Curro, y uno más, completamente borrado, en la antigua casa solariega de los Jordán (antepasados míos igualmente), de la que soy hoy propietario.

Igualmente, es de destacar el portal, resto del primitivo vallado que en tiempos pasados se cerraba por la noche para impedir el acceso al pueblo, o los numerosos arcos de piedra que hay en muchas de las casas, de los que alguno podría remontarse incluso a antes del siglo XV a juzgar por su diseño y estructura. En cualquier caso, es un bonito lugar por el que pasear y disfrutar de un magnífico ejemplo de la arquitectura popular cincovillesa.

En sus cercanías, la ermita de Santa Ana (o casi mejor Santana, como decimos todos en Malpica), sobre un cerro más alto, junto al cementerio, obviamente de estilo románico y con una magnífica vista hacia el llano de las Cinco Villas, y hacia el norte, hacia la sierra de Santo Domingo.

Abajo, junto al río, la llamada fuente del Diablo, sobre la que se cuenta la conocida leyenda de que fue construida por el demonio pero que éste fue embaucado por un inteligente mosén, con lo que el demonio hizo el trabajo pero no se llevó el alma de la pobre sirvienta que se la había prometido a cambio de evitarse el trabajo de sacar el agua del río. Su agua (la que queda, ya que en su mayor parte está canalizada para abastecimiento de Biota) es de gran calidad, fresca en verano y comparativamente más cálida en invierno. Modernamente, sobre el antiguo lavadero público adyacente, se ha construido una instalación para hacer fuego, con lo que se ha convertido en un punto habitual de celebración de comidas campestres, destacando las migas, el rancho o el ternasco a la brasa.

Al lado del río y de la fuente, bajo los cimientos del puente, se halla parte de la presa romana que permitía el aprovechamiento de las aguas del manantial y del propio río para abastacer a la villa romana de los Bañales, junto a Layana. De esta villa hablaremos otro día, pero a la derecha del blog pueden verse imágenes de la parte que subsiste en pie del acueducto que llevaba el agua desde el Arba hasta allí. Desgraciadamente, la presa, cuya existencia me era conocida por referencias antiguas, quedó al descubierto hace pocos años con motivo de las obras de la nueva carretera y del puente, aunque no pude tomar imágenes, y desconozco en qué medida ha podido afectar a los restos la nueva construcción.

Para quien sepa hallarlos, en el término de Malpica hay igualmente diversos poblados de época neolítica, de la Edad del Hierro y de épocas más modernas, como la posible ubicación del despoblado medieval de Arba, Arb o Arbe que aparece en el Cartulario de San Juan de la Peña y del que nos habla Agustín Ubieto Arteta en su Toponimia aragonesa medieval. Pero la ubicación exacta de estos lugares será mejor no divulgarla públicamente, no vaya alguien a tener malas tentaciones.

De las imágenes que acompañan a esta entrada, la segunda es una vista general de Malpica, tal como la ve quien llega por la carretera desde Biota. Ha sido amablemente cedida por Fernando Villa Compaired, a quien doy las gracias por ello. La primera es una obra propia, tomada desde la ermita de Santa Ana y centrada en la iglesia parroquial.

lunes, 19 de mayo de 2008

Castillo de Sibirana (Uncastillo)



La entrada de hoy va a estar dedicada al castillo de Sibirana, en el término municipal de Uncastillo, en nuestra comarca de las Cinco Villas. Aunque en término de Uncastillo, se encuentra en la cabecera el río Arba, en uno de sus valles laterales, el barranco de Sibirana, en plena sierra de Santo Domingo. Es de propiedad particular, como la finca en la que se asienta, y está protegido con la categoría de Bien de Interés Cultural.

Mientras escribo esta entrada, estoy viendo una fotografía de los años veinte del siglo pasado, en la que aparece mi bisabuelo, que falleció poco después, apoyado sobre su escopeta, vestido a la usanza aragonesa, como buen pezero que era, mientras al fondo de la imagen las dos torres de Sibirana se alzan desafiantes hacia el cielo. Huelga pues explicar porqué me interesa tanto Sibirana.

Empezaremos por explicar que hasta su nombre es borroso, ya que se le conoce como castillo de Sibirana, castillo de Sibrana, Sibirana o Sibrana. Agustín Ubieto, en su obra Toponimia aragonesa medieval recoge también la forma Siurana, aunque lo sitúa erróneamente en término de Luesia.

Para llegar al lugar, debemos partir de la carretera que enlaza Uncastillo con Luesia, hasta cruzar a la orilla oriental del Arba, ya casi en Luesia. Una vez allí, tomaremos la pista asfaltada que serpentea junto al Arba, por un precioso valle, camino del Pozo de Pigalo, y que sigue (aunque sin asfaltar) hacia los restos del antiguo monasterio visigótico del corral de Calvo, la ermita de Santo Domingo, Longás y Lobera de Onsella. Poco antes de llegar al Pozo de Pigalo, la pista cruza a la orilla occidental del río y, muy poco más allá una pista, sin asfaltar, se adentra hacia el oeste. Tomaremos pues esa pista, dejando el alto de Bañón a nuestra izquierda y Fayanás a la derecha.

En pocos minutos, aparecerán, siempre vigilantes, las dos torres de Sibirana, bloqueando el camino, que sigue hacia la bal d'Onsella. A los pies de las torres, unas casas arruinadas, una antigua pardina a su vez edificada sobre el despoblado medieval que allí hubo. Al norte del castillo, en otro altozano, la preciosa ermita románica de Santa Quiteria, con su sencillo crismón y sus sobrios capiteles con sencillos motivos vegetales, con su tejado desmoronándose.

La historia nos cuenta que el castillo de Sibirana fue un día escenario de constantes luchas entre la familia muladí de los Banu Qasi y los navarros por su posesión, ya que abría a su dueño una de las vías de acceso a la bal d'Onsella, y que hacia el año 920 quedó definitivamente en manos del monarca pamplonés Sancho Garcés I, sirviendo dede entonces como bastión ofensivo hasta que la frontera se desplazó hacia el sur, a Uncastillo.

Sobre el resto de su historia poco más conocemos, salvo su vinculación a la reina Felicia de Roucy y a la omnipresente familia de los Luna. Para más detalles, que los hay, esperaremos a una futura entrada en la Biquipedia.

Por lo que respecta a las imágenes, ya que en la portada del blog aparece una vista de lado norte de las torres, he elegido un del lado sur. Otro día hablaremos de la ermita, del siglo XII, y tal vez volvamos otras veces a Sibirana...

Mientras tanto, en Románico aragonés tenemos un esquema del castillo de Sibirana y de la ermita de Santa Quiteria y su triste estado.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Luesia

El segundo tema de hoy va a estar dedicado a Luesia, otro de los artículos que habrá que ampliar, y mucho, en la Biquipedia aragonesa, aunque sólo sea en memoria de mi abuela, que nació allí, en Casa Silvestre.

Estos días, Luesia es noticia, ya que su iglesia del Salvador ha sido declarada Bien de Interés Cultural, como no podía ser menos. En la imagen, vemos en primer plano, abajo, la iglesia de San Esteban, también románica; justo encima suyo la iglesia del Salvador, y arriba a la derecha los restos del castillo que desde hace más de mil años protege a la localidad. En en blog Cincovillas.com que también recoge l noticia hay imágenes del Salvador, y alguna más en Aragon romanico, así que nos contentaremos por ahora con esta única imagen en el blog.

Tal como comenta García Omedes en Aragón románico, efectivamente la localidad es de las más antiguas de la comarca, como lo atestigua su propio nombre, posiblemente relacionado con el dios Lug, una de las principales deidades de nuestros antepasados suessetanos, la tribu celta que habitaba nuestras tierras desde allá por el siglo VI antes de Cristo. A sus espaldas, la sierra de Santo Domingo, de la que lamentablemente no conozco su nombre anterior, y casi asus pies el río Arba, que en ella nace.

En el siglo X, el castillo de Luesia, con los de Sibirana, Biel, Uncastillo, etc, de los que ya hemos hablado algo, era uno de los elementos de protección de los pasos que, a través de Santo Domingo, conducían a la Bal d'Onsella y al valle del Aragón, a la vez que era uno de los primeros avances hacia el llano ya cercano, camino de Sadaba, Tauste y Zaragoza, como vía de expansión del reino de Aragón.

En el término de Luesia hay algunos otros lugares de interés, como el llamado Corral de Calvo, pero éste antiguo monasterio prerrománico merece una página especial, así que mejor lo dejaremos para otro día...

Lobera

Tal como le prometí ayer a Pascual Plano, el webmaster de Lobera, hoy vamos a hablar de su pueblo. Lobera se merece ciertamente que haya más datos sobre él en la Biquipedia y en la Wikipedia, aunque ciertamente los datos han sido ampliado en esta última con la ayuda de algunos compañeros (gracias, Cembo123) desde que yo mismo crease el artículo allá por el 22 de diciembre de 2006. En la Biquipedia aragonesa yo mismo lo ampliaré, pero en la Wikipedia en castellano, que he abandonado definitivamente, deberá ser otro quien lo haga.

En cualquier caso, Lobera es uno de los pueblos que existen en el valle del río Onsella (de onso, el nombre del oso en aragonés), junto con Longás, Isuerre, Urriés y Navardún, además de Petilla y los ya abandonados o casi Gordún, Ceñito y Gordués, y es además uno delos últimos reductos de la lengua aragonesa en la provincia de Zaragoza, el idioma que hablaba mi bisabuelo, natural precisamente de Longás.

Tengo una anécdota que contar sobre el pueblo, ya que de Lobera era la señora Rosa de casa Poderós de Malpica, vecina de mi abuela, que era de Luesia. Entre las dos sólo hacían que discutir (amistosamente, eso sí, que se llevaron siempre muy bien) acerca de cuál de sus respectivos pueblos, Luesia o Lobera, era mejor, sin lógicamente llegar nunca a un acuerdo. Como la siguiente entrada va a ser dedicada a Luesia, me hubiese gustado acompañar esta entrada con una de las fotos que tomé de Lobera en las visitas que he hecho allí, pero me va a resultar imposible por ahora debido a que esas fotografías, junto con algunos miles más, se hallaban en el disco duro de un ordenador que se averió, y hoy (y tal vez para siempre) me son de imposible acceso. Así, para ver imágenes de Lobera os recomiendo que acudáis a la web de Pascual, que las tiene en abundancia (impresionante el ámbum de fotos antiguas, con una amplísima representación de loberanos).

En sus tiempos, Lobera contó con un castillo, a cuya sombra creció la localidad, como sucede en todas las Altas Cinco Villas, aunque hoy en día no queden restos del mismo, castillo que formaba parte de la tupida línea defensiva que protegía los accesos al valle del Aragón y a los llanos que conducen hacia Pamplona.

Seguramente debió contar igualmente con una iglesia románica, aunque es una de las localidades de la comarca que hoy en día no tienen iglesia románica, ya que fue sustituída por una gótica, y hacia el siglo XVII-XVIII, por la iglesia actual.

Podríamos hablar de muchas cosas, pero mejor esperar para hacerlo a través del artículo de Lobera en la Biquipedia, lo que sucederá en breve. Y en el próximo viaje, a visitar Lobera, para reponer las fotos perdidas y acompañar el texto.

Para terminar, sobre la discusión de mi abuela con la señora Rosa de Poderós, nada mejor que cada uno de vosotros sea el juez de la disputa: a visitar Luesia y Lobera, que el viaje vale la pena, de verdad... Las Cinco Villas, el país del románico, os esperan.

lunes, 12 de mayo de 2008

Uncastillo


Hoy vamos a ver un montaje de fotografías hechas por otra persona sobre Uncastillo. La calidad de las imágenes no es muy buena, pero la selección de fotografías es interesante, abarcando buena parte de los lugares de interés del casco urbano de Uncastillo. El montaje incluye su propia música, así que para escucharla aconsejo desactivar la que acompaña a mi propio blog. Para ello, abajo de todo, a la derecha, donde aparece el apartado "para escuchar", deberemos hacer click sobre el símbolo de parada de la reproducción.

Para terminar, ya está mucho más avanzada la entrada dedicada a Uncastiello en la Biquipedia, aunque falta todavía mucho por hacer, y más respecto de otras localidades y monumentos de las Cinco Villas. Agradezco a los compañeros de Biquipedia por la corrección de mis muchos errores en aragonés.

domingo, 11 de mayo de 2008

El maestro de Agüero (2)

Bien, lo prometido es deuda, así que vamos a ver una de las fotografías que tomé este pasado septiembre en Ejea de los Caballeros, concretamente en la iglesia de San Salvador, con dos espléndidas portadas románicas, obra también del "Maestro de Agüero".

Puede apreciarse en otro primer plano la plasticidad que este escultor era capaz de imprimir a su obra, de la que entresaco uno de los capiteles, en el que aparece una bailarina bailando al son del arpa que tañe a su lado un músico. El detalle con que están marcadas las cuerdas del arpa, los cabellos de la bailarina o los pliegues y adornos de los vestidos nos dice mucho acerca de la forma de trabajar del artista. Véase también el detalle de los ojos, que ya comentábamos en una entrada anterior.

Esta escultura se encuentra en la portada norte de la iglesia, hoy protegida por un pórtico edificado en el siglo XVI, lo que ha evitado que auente su deterioro, muy alto por estar esculpida en piedra arenisca fácilmente erosionable.

La iglesia, por sí sola, necesitaría de un largo mensaje para su análisis, así que esperaremos para publicar próximamente un artículo en la Biquipedia aragonesa. Sólo diremos por ahora que la consagró en 1222 el obispo de Zaragoza don Jimeno de Luna, miembro de una ilustre familia aragonesa de origen cincovillés. A destacar que, a diferencia de la mayor parte de la comarca de las Cinco Villas, Ejea y Tauste pertenecen a la diócesis de Zaragoza, mientras que el resto de la comarca pertenece a la diócesis de Jaca, incluyendo Farasdués, hoy en término de Ejea.

martes, 6 de mayo de 2008

El maestro de Agüero

Lo prometido es deuda, así que hoy vamos a hacer un homenaje al Maestro_de_Agüero, uno de los trabajos que dejó en la Wikipedia en castellano otro maestro, Petronas. La escultura se encuentra en la iglesia de San Miguel, en Biota. Es una de las iglesias cuya visita recomiendo, y de la que próximamente irán apareciendo fotografías en este blog y en la Biquipedia aragonesa. Aprovecharé para desvelar que la imagen de San Lorenzo de Uncastillo que aparecía en este blog el otro día también era suya.

Tenemos así la oportunidad de ver muy de cerca los ojos de insecto de que nos hablaba Petronas en el artículo, y que efectivamente son una de sus marcas distintivas. Otro día veremos sus portadas, francamente espectaculares.

Para terminar el análisis, el animal representado, aunque lo parezca, no es un Dodo.

Sólo hay un pero al trabajo de Petronas, que no me dio tiempo de solventar durante mi estancia en la Wikipedia en castellano: hubo otro "maestro de Agüero", muerto el 28 de mayo de 1948 en un enfrentamiento con la Guardia Civil. Ángel Fuertes Vidosa era maestro, natural de Agüero, que estuvo exiliado en Francia y tuvo destacadísima participación en la Resistencia francesa. Durante la Guerra Civil estuvo en el Batallón Cinco Villas, de la 130ª Brigada_Mixta, 43ª División, con Antonio_Beltrán_Casaña. Por cierto, hace ahora 70 años de la Bolsa de Bielsa.



domingo, 4 de mayo de 2008

Románico en Uncastillo (I)


A veces, el románico es terrible en su representación de los castigos que nos esperan.

Y, a la vez, terriblemente hermoso en la representación de los mismos.

La imagen pertenece a un capitel de la desconocidísima pero tremendamente hermosa iglesia de San Lorenzo, en Uncastillo.

Fue una propiedad de la Orden del Temple que, al decir de Labaña, ya estaba en ruinas en 1610. Sin embargo, en ella oraron sin lugar a dudas una parte de mis antepasados....