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domingo, 28 de junio de 2009

Wikipedia en castellano y Commons, cómplices objetivos de las estafas de los vendedores de falsos escudos de armas


Hoy vamos a poder ver cómo en forma objetiva tanto la Wikipedia en castellano como Commons no sólo no son fuente de conocimientos libres sino que además son objetivamente cómplices de una estafa monetaria a terceros de buena fe.

En efecto, supongamos por un momento que alguien de buena fe y sin conocimientos en Heráldica, en Onomástica o en Genealogía se interesa por estas materias y busca en primer lugar informaciones por Internet. Y supongamos que se apellida Carranza. Hará una búsqueda en Google, a poco que sepa moverse por Internet.

Lo que encuentra son perlas como la página Mis apellidos, donde se dice, textualmente, que este apellido es de mexico pero viene de Espana, no estoy muy segura. Perfecto. O Heraldicablog, con perlas como que carranzo es un castillo de las montañas de Leon, y Carranza es un valle de las montañas de Santander. De este valle procedió sin duda Juan Diaz de Carranza, esforzado guerrero que se señaló en la conquista de Sevilla, casi nada, junto con un bonito escudo dibujado que, cómo no, está en venta por un módico precio...

Total, una gran sarta de tonterías y disparates, aprovechados para vender un falso escudo. Pero hay más. En el puesto número 11 de Google aparece Wikipedia. Allí se dice que El linaje de Carranza (o Karrantza en euskera) procede de Vizcaya, en el País Vasco y tuvo su primitiva casa solar en el Valle Carranza (Karrantza Harana, en euskera)[1], denominación que tomó por apellido, dimanando de él también los Sánchez de Carranza, Ortiz de Carranza y Martínez de Carranza. De esta casa solar derivaron las ramas que llevaron esos apellidos a Cantabria, La Rioja, ambas Castillas, Navarra, Andalucía y Extremadura. También es un apellido muy extendido por toda Hispanoamérica. Hay además un escudito de colorines (éste) y se cita a algunos personajes portadores de tan ilustre apellido: Venustiano Carranza Garza, político mexicano, ex presidente de su país, Miguel Carranza Fernández, político costarricense, Bruno Carranza Ramírez, ex presidente de Costa Rica, Bartolomé de Carranza, clérigo y teólogo español, Juan Luis Carranza Ugarte, economista peruano y ex ministro de Economía y finanzas de su país, Roque Carranza, político argentino. Para completar, aparece una referencia que reenvía a esta página.

Para echarse unas risas, la verdad. Como con este ejemplo del escudo de los cuervos. Un perfecto ejemplo de porqué no es confiable la Wikipedia en castellano y de porqué no es confiable Commons, y lo dice quien, con 15.640 ediciones, ocupa a fecha de hoy el lugar número 156 en número de ediciones. Mucho hablar de la verificabilidad pero eso es nada más que papel mojado.

Para empezar, como sabe cualquiera con unos mínimos conocimientos de heráldica, no existe ni un sólo escudo de armas de ni un sólo apellido. Y no lo digo sólo yo. Lo dice hasta la propia página de Heraldaria que aparece como referencia en la Wikipedia, primero aquí y luego aquí. Más claro, agua. Vaya por delante que ni conozco a nadie relacionado con esa página (huyo de la mayoría de páginas de heráldica como de la peste por ser habitualmente una fuente de engaños y verdades a medias mal entendidas por sus redactores) ni dispongo de ningún dato sobre la seriedad y veracidad de lo que dicen, aunque sí que constato que no se cita ninguna fuente para validar el presunto escudo de armas que recogen como perteneciente a los Carranza.

Así, la primera falsedad de Wikipedia empieza por la primera línea: El linaje de Carranza (o Karrantza en euskera) procede de.... Porque de lo que parece que se trata es de definir el apellido Carranza, no el linaje Carranza, que es algo muy, pero que muy distinto, ya que además hay muchos linajes Carranza, tantos como familias portan ese apellido, pero sólo hay un apellido Carranza. El incluir una lista de portadores del apellido sólo tiene sentido si son del mismo linaje, lo que no se dice explícitamente, pero se da a entender por el contexto para quienes carezcan de conocimientos heráldicos, onomásticos y/o genealógicos.

El artículo de la Wikipedia engaña además al ilustrar con un presunto escudo de armas del apellido, descrito textualmente en el pie de fotografía como Escudo heráldico del apellido Carranza, copiado de la propia descripción que aparece en Commons, que dice: Descripción: English: Carranza's Coat of arms; Español: Escudo heráldico del apellido Carranza.

Vamos a ver. ¿Cómo es posible que una enciclopedia libre rigurosa basada en la verificabilidad acepte una sarta de tonterías como esa?. ¿Nadie les ha indicado acaso el error?. Pues sí, alguien sí les dijo lo que había, como puede verse aquí. En el debate, yo mismo indicaba que El archivo es un hoax. No existe ningún escudo de armas de ningún apellido, sino sólo de linajes concretos. Presentar este escudo como el "escudo de los Carranza" es pues una falsedad heráldica. Las respuestas y comentarios pueden seguirse allí o en la discusión, absolutamente idéntica, sobre el escudo de los Pozo. Concluye con una afirmación sorprendente: no se borra, sea verdadero o falso, porque se usa en la Wikipedia en castellano. Perfecto compadreo, teniendo además en cuenta cómo se pasan por el forro en Commons que una imagen esté en uso en una wikipedia (en esta caso la Biquipedia en aragonés) antes de borarrla, si hasta tienen un robot para suprimir automáticamente las referencias existentes hacia las imágenes que se borran. Si alguien quiere verlas todas, basta con ir haciendo click en 500 más antigas e irá viendo los centenares de imágenes que se han borrado. Se le va a cansar el dedo, y eso que hablamos de una wikipedia pequeñita con sólo casi 16.000 artículos a fecha de hoy, no de una de las gigantes como la inglesa, la alemana, la japonesa o la propia wikipedia en castellano. Por último, el pequeño detalle de cómo el autor de los escudos borraba por su cuenta la solicitud de borrado es también para ser tenida en cuenta. Y, a mayor abundamiento, véase quién las subió a Commons...

Pero en fin, volviendo al desdichado incauto que haya llegado al artículo de la Wikipedia en castellano, sacará una serie de ideas muy claras, todas y cada una de ellas falsas:

1. Hay un único linaje o familia Carranza, y todos los que llevan ese apellido son familia.
2. Es un linaje noble, con su escudo de armas con los lobitos negros y las torrecitas de plata.
3. Puede pues comprar a cualquier mercachifle embaucador su propio escudo de armas, bonitamente dibujado y coloreado en una lámina para enmarcarlo y ponerlo en el salón para enseñar a las visitas y epatarlas (no me puedo resistir a añadir el galicismo).

Francamente, que Wikipedia colabore en esto es vergonzoso. ¿Es el único caso?. Pues no, que está lleno de ejemplos. La práctica totalidad de esos artículos son pura basura sin ninguna seriedad ni referencia válida, sólo aptos para su borrado directo.

¿Soy el único que ha avisado de las tonterías que se hacen con los escudos y las banderas?. Pues no, que también algunos usuarios gallegos lo han hecho. Como siempre, en Commons no se hace caso, es más bonito llenar de dibujitos de colorines los artículos, expandir sandeces y colaborar objetivamente en las estafas. Felicidades a Commons y a la Wikipedia en castellano por poner en bandeja las críticas a su manera de actuar y por cargarse de un plumazo la imagen de seriedad que se pretende dar ante los usuarios. Y, todo hay que decirlo, felicidades (esta vez de verdad) al usuario Poco a poco, que ha sido el único o casi el único con sentido común en la Wikipedia en castellano en todo este asunto. Y un capón al usuario Ferbrunnen, quien no ha entendido nada. Y puede verse más claro con el hecho de que también haya participado en el artículo sobre el apellido Pozo, en el que la cota de sandeces y tonterías aún es superior.

La imagen del escudo es la del dibujito de colorines (sin referencias esa es exactamente su descripción) que adorna uno de los artículos mencionados de Wikipedia. El crédito de los dibujitos puede verse en Commons, como se recoge en el cuerpo del post.

Actualización (16 de julio):
Suerte de Ecemaml, que aunque no diga nada lo lee todo y está al quite... Lo malo es que a veces, aunque alguien como Ecemaml lo haga bien, sigue habiendo quien no se entera y lo deja casi peor que antes... Se confunde "lo que abunda por Internet" con "lo que es verdad", y cualquiera con sentido común sabe que no es así.

viernes, 6 de marzo de 2009

Mitos genealógicos: los apellidos judíos



Todos los que nos dedicamos a la Genealogía o a la Onomástica (la ciencia que trata de los nombres y apellidos) hemos podido escuchar o leer alguna vez una de las muchas leyendas urbanas que existen, la de los apellidos de presunto origen judío en España.

El fondo de todas estas leyendas es la supervivencia de apellidos que demuestran claramente el origen judío del portador, y tienen muchas variantes. Así, para algunos son apellidos de origen judío todos los apellidos de tipo toponímico o gentilicio, para otros todos los apellidos de tipo patronímico, para otros todos aquellos que se refieren a un oficio, para otros todos aquellos que comportan un nombre de santo o advocación mariana y para otros lo son todos los relativos a plantas y animales. Vamos, que según estas leyendas urbanas, evidentemente todas ellas falsas, son de origen judío prácticamente todos y cada uno de los apellidos de España, ya que si nos fijamos acabo de enumerar prácticamente a la totalidad de los tipos en los que suele clasificarse a los apellidos.

Así que vamos a ver porqué todas estas afirmaciones son completamente erróneas y qué parte de verdad mal entendida hay en ellas.

Para empezar, ¿cuáles son las fuentes de tales afirmaciones?. Pues se basan en algo aparentemente muy claro, como son las listas que se han conservado y que recogen a personas que fueron víctimas de los tribunales de la Inquisición, acusadas de judaizantes, es decir, de profesar la religión judía ocultamente, aparentado ser cara a la galería buenos cristianos. La verdad es que para muchos profanos resulta tentador dar el salto y afirmar que los portadores de esos apellidos, al ser de origen judío, demuestran claramente que el propio apellido es de origen judío. Si además lo completamos con apellidos que uno lee en la prensa portados por israelíes de origen sefardí, la apariencia de veracidad queda demostrada.

Pues veamos. Para empezar, esas lista recogen únicamente a personas que fueron condenadas por la Inquisición tras acusarles de judaizantes. ¿Cómo se probaban esas acusciones?. Pues está claro, a través de lo que en Derecho se llama pruebas indiciarias, es decir, a partir de meros indicios. Así, no comer jamón, producto derivado del cerdo, cuya ingesta prohíben las religiones judía y musulmana, era prueba de no ser buen cristiano. No importa si el motivo es que a alguien no le gustaba su sabor, o si le sentaba mal. No trabajar un sábado suponía que quien lo hacía era únicamente para guardar el día sagrado de la religión hebraica, no que alguien se encontrase mal o cansado y ese día decidiese no hacer nada. Es curioso cómo en catalán apareció la expresión fer dissabte, que se refiere a la limpieza a fondo de la casa o de un lugar, algo que se hacía de ordinario los sábados, precisamente para poder demostrar públicamente que no se descansaba... Dicho de otro modo: en un moderno sistema penal esas acusaciones, confirmadas la mayor parte de las veces con confesiones arrancadas del reo mediante el uso de la tortura, carecerían completamente de valor, así que hay que suponer que muchos de esos pobres condenados en ningún caso queda probado que fuesen seguidores de la fe mosaica.

Hay que tener en cuenta que, para la mentalidad de la época, los judíos eran una raza estigmatizada, por el hecho de que se consideraba que habían recibido las prédicas de Jesús y las habían rechazado, manchándose las manos con su sangre, transmitiendo colectivamente esa culpa de generación en generación. Además, eran personas extrañas, que vivían en lugares cerrados apartados de sus convecinos (no por propia voluntad, sino porque eran forzados a ello, por cierto) y practicaban extraños ritos ajenos a los de sus honrados vecinos cristianos. Como además se les prohibía el ejercicio de ciertas profesiones y como estaban obligados casi a vivir a salto de mata, acostumbraban a disponer de dinero en efectivo en cantidades muy superiores a las de sus vecinos, que las invertían en la compra de casas o campos.

Cuando había situaciones de crisis, como la epidemia de peste negra de 1348, se consideraba que la culpa de las mismas atañía únicamente a los judíos. De este modo, en 1348 unas turbas se lanzaron al asalto de las juderías en muchos lugares de la civilizada y cristiana Corona de Aragón, como Perpiñán, Gerona, Valencia, Tarragona, Barcelona, Sagunto o Zaragoza. Es decir, pogroms en toda regla que concluían con la conversión forzada de algunos, el asesinato tras saqueos y vejaciones para otros, y una expulsión forzada, previos robos, humillaciones y violaciones para otros.

En estas condiciones, ¿alguien cree que cuando esas personas optaban, por grado o a la fuerza, por convertirse al catolicismo, podían escoger llevar apellidos que mostrasen a las claras su origen, para quedar marcados para siempre por ese estigma y seguir siendo objeto de persecuciones?. O, alternativamente, ¿alguien cree que los piadosísimos convecinos de estos judíos iban a aceptar que siguiesen llevando nombres de origen judío?. Es más, ¿puede creerse que los poderes eclesiásticos, que consideraban un éxito personal la conversión de esas pobres gentes, iban a aceptar que tras su conversión siguiese viva la prueba de su nefando pecado?.

Así, como es lógico, en el acto del bautismo estas personas adoptaban los apellidos propios de su entorno, los mismos de sus amables convecinos de origen cristiano con los que procuraban confundirse para pasar inadvertidos. Es decir, los apellidos de tipo toponímico, gentilicio, de profesión o cargo, de tipo religioso o asociados a nombres de plantas o animales de que hablábamos antes. Se llamaban así Aragón, Navarro, Pérez, Mainader, Santamaría, Oliva o Raboso exactamente igual que sus convecinos, con los que en la mayoría de los casos se confundieron sin dejar rastro evidente.

Y ese fue además el problema cuando apareció la noción de limpieza de sangre, es decir, cuando los cristianos empezaron a creer que ese minúsculo grupo de personas a las que habían convertido forzadamente se habían confabulado para dominarles y empezaron a crear sistemas para probarse a sí mismos que entre sus antepasados no había ni una sola gota de sangre de origen no cristiano. Cayeron en la cuenta de que habían borrado tan bien las trazas de estos judíos que no había medio en la mayoría de los casos de saber qué se había hecho de sus descendientes, con lo que aparecieron cosas curiosas, como el famoso Libro Verde de Aragón, según el cual toda la nobleza aragonesa era de origen converso. Y es que la acusación de converso era en esos momentos de una enorme gravedad...

Si de verdad hubiesen sido tan claros los orígenes judíos de los conversos, no hubiesen sido posibles estos tejemanejes, y la extirpación de eso que los bienpensantes consideraban una mala semilla hubiera resultado muy fácil y sencilla...

La imagen que acompaña al texto, procedente de Commons corresponde a la de un pogrom medieval en la ciudad alemana de Frankfurt, y sus créditos pueden verse aquí.

lunes, 9 de junio de 2008

Mitos genealógicos: Apellidos y escudos de armas

Hoy vamos a hablar de una de las tonterías que corren por Internet, y de las que unos cuantos aprovechados sacan tajada explotando la falta de conocimientos de los incautos que piquen. Es uno de los mitos genealógicos.

Sí, vamos a hablar de los famosos escudos de armas, esos que la mayoría del gran público cuando se le dice que uno es genealogista te preguntan siempre por el escudo de armas de su apellido.

Para empezar, lo primero que debe tenerse en cuenta es el origen de los escudos. En su momento, en una época en la que no había uniformes y en medio de una batalla uno no podía saber si el que blandía una espada frente a él era un amigo o un enemigo, los escudos aparecieron como una forma de identificar a los miembros de la mesnada o casa de un noble, de forma que al ver el dibujo (las armas heráldicas) pudiera uno evitarse liarse a trompazos con un aliado, en lugar de aprovechar el tiempo para zurrar la badana a un enemigo. De este modo, lo más fácil es que el escudo de armas reflejase el nombre o el apellido del señor, lo que hoy se conoce como armas parlantes, ya que nos dicen el apellido de su titular. Así, por ejemplo, un López podía decidir tomar un emblema heráldico en el que estuviese representado un lobo. Para quien no caiga en la cuenta, López o Lope latinizado se escribía Lupus, que es el nombre del lobo en latín, y es justamente el origen etimológico del apellido López. Otros preferían tomar como emblema familiar algo alusivo a la fiereza, como un león, a la agilidad e inteligencia no reñida con la fuerza, como un guepardo o un águila, etc, etc.

En esa primera y primitiva etapa cualquiera que mandase una mesnada de hombres podía tomar por su cuenta y riesgo cualquier escudo, pero muy pronto la cosa, como siempre sucede, fue asumida por la realeza, de forma que la concesión de un escudo de armas pasó a ser privilegio regio o, al menos, regulado para quedar en manos de un reducido grupo de personas. Se creó así la figura del encargado de dar fe del uso de un escudo, así como de concederlo o sancionar su uso en nombre del rey, y los armoriales o catálogos de escudos existentes.

Como es lógico, el uso del escudo era privativo de una persona concreta, que transmitía a sus descendientes, con lo que el apellido no era trascendente en absoluto, más todavía en una época en la que el uso del apellido tampoco estaba regulado y no era infrecuente que un hijo portase apellido distinto del paterno, a veces el del abuelo materno, a veces el de un pariente lejano o amigo, a veces el que le parecía a capricho de su padre.

La vanidad y las ansias de aparentar, algo muy humano, hicieron que muchas familias afirmasen estar emparentados con familias nobles, sea porque compartiesen el apellido, sea porque contasen con el dinero suficiente como para poder comprar falsos testigos que afirmasen su vinculación.

Pero en cualquier caso, los armoriales de estas épocas son ahora utilizados por los sacacuartos sin escrúpulos para explicarle al señor Juan García Sánchez que es decendiente de don García Sánchez y que le corresponde usar tal y cual escudo....

Pues va a ser que no. De hecho, si cualquiera hace uso de un escudo de armas que no le corresponde lo que está haciendo es un delito. Y para hacer uso legalmente de un escudo de armas hay que demostrar, con la documentación adecuada y mediante el correspondiente árbol genealógico, que se desciende de alguien autorizado al uso de ese escudo de armas. Y eso no es rápido ni barato, así que nada de confiar en que por 100 eurillos del ala nos van a dar nuestro escudo de armas del apellido...

Así, no existen escudos de armas de apellidos, sólo escudos de armas de familias, lo que explica porqué un apellido puede tener decenas de escudos y otro ni uno solo.

Para terminar, ¿es fácil encontrar antepasados con escudo de armas?. Bueno, yo ya he encontrado media docena, para mis líneas familiares, y seguramente seguiré encontrando más. Tengo hasta ahora los Trujillo, los Berges, los Diest, los Jordán, los Alastuey, y sospecho que pronto caerán los Beamonte, los Luna, los Martínez de Luna, etc, etc. Tiempo al tiempo... No tiene porqué ser diferente en tu caso, ni mucho menos, así que si te decides a trabajar en tu propio árbol podrás saberlo.