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miércoles, 14 de mayo de 2008

Lobera

Tal como le prometí ayer a Pascual Plano, el webmaster de Lobera, hoy vamos a hablar de su pueblo. Lobera se merece ciertamente que haya más datos sobre él en la Biquipedia y en la Wikipedia, aunque ciertamente los datos han sido ampliado en esta última con la ayuda de algunos compañeros (gracias, Cembo123) desde que yo mismo crease el artículo allá por el 22 de diciembre de 2006. En la Biquipedia aragonesa yo mismo lo ampliaré, pero en la Wikipedia en castellano, que he abandonado definitivamente, deberá ser otro quien lo haga.

En cualquier caso, Lobera es uno de los pueblos que existen en el valle del río Onsella (de onso, el nombre del oso en aragonés), junto con Longás, Isuerre, Urriés y Navardún, además de Petilla y los ya abandonados o casi Gordún, Ceñito y Gordués, y es además uno delos últimos reductos de la lengua aragonesa en la provincia de Zaragoza, el idioma que hablaba mi bisabuelo, natural precisamente de Longás.

Tengo una anécdota que contar sobre el pueblo, ya que de Lobera era la señora Rosa de casa Poderós de Malpica, vecina de mi abuela, que era de Luesia. Entre las dos sólo hacían que discutir (amistosamente, eso sí, que se llevaron siempre muy bien) acerca de cuál de sus respectivos pueblos, Luesia o Lobera, era mejor, sin lógicamente llegar nunca a un acuerdo. Como la siguiente entrada va a ser dedicada a Luesia, me hubiese gustado acompañar esta entrada con una de las fotos que tomé de Lobera en las visitas que he hecho allí, pero me va a resultar imposible por ahora debido a que esas fotografías, junto con algunos miles más, se hallaban en el disco duro de un ordenador que se averió, y hoy (y tal vez para siempre) me son de imposible acceso. Así, para ver imágenes de Lobera os recomiendo que acudáis a la web de Pascual, que las tiene en abundancia (impresionante el ámbum de fotos antiguas, con una amplísima representación de loberanos).

En sus tiempos, Lobera contó con un castillo, a cuya sombra creció la localidad, como sucede en todas las Altas Cinco Villas, aunque hoy en día no queden restos del mismo, castillo que formaba parte de la tupida línea defensiva que protegía los accesos al valle del Aragón y a los llanos que conducen hacia Pamplona.

Seguramente debió contar igualmente con una iglesia románica, aunque es una de las localidades de la comarca que hoy en día no tienen iglesia románica, ya que fue sustituída por una gótica, y hacia el siglo XVII-XVIII, por la iglesia actual.

Podríamos hablar de muchas cosas, pero mejor esperar para hacerlo a través del artículo de Lobera en la Biquipedia, lo que sucederá en breve. Y en el próximo viaje, a visitar Lobera, para reponer las fotos perdidas y acompañar el texto.

Para terminar, sobre la discusión de mi abuela con la señora Rosa de Poderós, nada mejor que cada uno de vosotros sea el juez de la disputa: a visitar Luesia y Lobera, que el viaje vale la pena, de verdad... Las Cinco Villas, el país del románico, os esperan.